Mundo Miércoles, 12 de febrero de 2020 | Edición impresa

Obispos afirman que seguirá sin cambios el celibato sacerdotal

Aseguran que el Papa no aprobará la ordenación de hombres casados en su exhortación “Querida Amazonia”.

Por Agencia Europa Press

Obispos de Estados Unidos afirman que el Papa les ha trasladado que la exhortación apostólica “Querida Amazonia”, que tiene previsto hacer pública hoy, decepcionará a aquellos que se han centrado en la ordenación de hombres casados y en el diaconado femenino, los dos temas que más atención acapararon durante la celebración del Sínodo de la Amazonia el pasado otoño.

Los prelados norteamericanos se reunieron el lunes 10 de febrero con Francisco durante su visita al Vaticano y cuestionaron al Papa sobre el documento, según comentaron a la agencia Catholic News Service (CNS), perteneciente a la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

 

Posible decepción

Según los obispos, el papa Francisco dio a entender que muchos de los que están centrados en esos dos temas se decepcionarán con su exhortación apostólica. 

Los 169 obispos del Sínodo aprobaron por amplia mayoría la ordenación de los llamados viri probati –hombres de fe probada y relevantes en la comunidad, aunque tengan familia estable– para garantizar los sacramentos en los lugares más remotos de la región. 

Concretamente, los obispos apoyaron la ordenación de diáconos permanentes, aunque estuvieran casados, en un documento que si bien no es vinculante, el Pontífice ha valorado para su exhortación.

El diaconado femenino, en cambio, no fue aprobado en el documento, aunque el Papa avanzó que volvería a convocar a la comisión que estudiaba el diaconado de las mujeres en los primeros años del cristianismo y sus implicaciones en la actualidad. 

Lo que sí aprobaron los obispos fue el acceso de las mujeres a ministerios laicos como el lectorado o el acolitado y la creación de la figura de la mujer dirigente de la comunidad.

 

Amplia agenda

El Papa hizo estas revelaciones, según la CNS, durante su reunión con obispos de Nuevo México, Arizona, Colorado, Utah y Wyoming. 

La crisis de los abusos sexuales, la inmigración, la polarización en la sociedad y en la iglesia, la formación de seminaristas, el ministerio de los obispos y el papel de la mujer en la iglesia fueron algunos de los temas discutidos, según aseguraron varios prelados.

Concretamente, el obispo de Salt Lake City, Oscar A. Solís, señaló que el Papa Francisco no entró en detalles sobre ‘Querida Amazonia’, pero sí dio a los obispos la impresión de que la ordenación de hombres casados y el diaconado femenino todavía es un tema de discusión y discernimiento para el futuro.

“Dijo que en realidad no creía en la ordenación de hombres casados, pero qué vas a hacer con todas esas personas que están privadas de la Eucaristía”, aseguró el prelado.

En todo caso, Francisco advirtió, según el mismo relato, que muchos de los medios de comunicación y el público en general se centrarán en esos dos temas, mientras que él quiere centrarse en los desafíos sociales, pastorales, ecológicos y culturales que enfrenta la región amazónica.

El arzobispo de Nuevo México, John C. Wester, añadió que se le había pedido al Papa Francisco “una aclaración” sobre el Sínodo. “El Papa, muy gentil y muy calmadamente, dijo: ‘Sabes, este punto realmente no era un gran punto”, señaló Wester, que precisó que en ese momento Francisco no especificó si se refería a sacerdotes casados, a diaconado femenino u a otro asunto.

Según este arzobispo, la esencia de la respuesta del Papa es que “ni siquiera” cree en ese punto y que no pensaba que se fuese a seguir adelante con él porque no había sentido que el Espíritu Santo pidiera que se trabajase en esa dirección en este momento.

En resumen, Wester concluyó: “Es lo que no se va a decir lo que la gente notará”.
Incidencia

Pese a la multitud de temas abordados durante el Sínodo, el que más ha trascendido es el de la ordenación de los viri probati y su incidencia en el celibato sacerdotal, que tiene defensores y detractores dentro de la Iglesia. 

La polémica más reciente surgió a raíz del anuncio de la publicación de un libro escrito ‘a cuatro manos’ entre el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el cardenal Robert Sarah y el papa emérito Benedicto XVI.

En un fragmento del libro Desde lo más profundo de nuestros corazones, Benedicto XVI señalaba que “el celibato es indispensable”. Sin embargo, poco después del anuncio, el arzobispo Georg Gänswein, secretario privado del Papa emérito, explicó que Benedicto XVI había pedido retirar su firma del libro porque no sabía que sus manifestaciones se iban a convertir en un volumen.

 

Precisamente, la pasada semana el Vaticano aclaró que la ausencia de Gänswein en la audiencia pública con el Papa Francisco se debe a una “ordinaria redistribución de sus tareas”, aunque no especificó el motivo de esa redistribución.

Gracia decisiva

La polémica surgió no tanto por la tesis defendida por el papa emérito sino por el momento de la publicación del libro de Sarah, cercano a la aparición de la exhortación apostólica de Francisco en la que se valorará la ordenación de los viri probati para regiones remotas de la Amazonia. 

El propio papa Francisco se ha mostrado en diversas ocasiones a favor del celibato sacerdotal.

La última vez que lo hizo fue en el libro San Giovani Paolo Magno (Editoriale San Paolo), que se publicó ayer en Italia, sólo un día antes de la exhortación apostólica. 

Se trata de un libro-entrevista escrito por el sacerdote italiano Luigi Maria Epicoco que recoge reflexiones de Francisco sobre San Juan Pablo II y cuenta con una recopilación de fragmentos autobiográficos inéditos.

En el texto, el Pontífice defiende el celibato como “gracia decisiva” de la Iglesia católica latina y asegura que está en plena coincidencia con la visión sobre el sacerdocio de Juan Pablo II. Francisco enfatiza su convicción de que “el celibato es un regalo, una gracia”.

Asimismo, rechaza, en sintonía con el Papa Wojtyla, el sacerdocio femenino.
 

"Viri Probati"

Quiénes son. Los 169 obispos del Sínodo de la Amazonia aprobaron por amplia mayoría la ordenación de los llamados viri probati, hombres de fe probada y relevantes en la comunidad, aunque tengan familia estable, para garantizar los sacramentos en los lugares más remotos de la región amazónica. Es el tema que más ha trascendido por su posible incidencia en el celibato sacerdotal, que tiene defensores y detractores dentro de la Iglesia Católica.