Sociedad Domingo, 26 de enero de 2020 | Edición impresa

Nudismo: los mendocinos que se despojan de la ropa y de los prejuicios

En la provincia hay quienes eligen liberar la piel de las ataduras de la ropa aunque no hay mucha difusión por temor a los tabúes.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

“El nudismo es para mí una vivencia de libertad. Nadar desnuda es una de las experiencias más liberadoras que he tenido en la vida. Despojarse de la ropa es mucho más que eso, es dejar caer prejuicios, tabúes, olvidarse del qué dirán, de si tengo pancita o no. Es aceptarse y entender que el cuerpo es sólo el ‘envase’, es conectarse con algo mucho más profundo que el afuera. Sé que mucha gente no lo entiende así y la respeto”, describe Victoria, una mendocina de 46 años.

Se trata de sacudirse las imposiciones para ser uno mismo, sin etiquetas, sin categoría social ni vergüenza.

 

Así lo definen quienes practican nudismo que, de hecho, se hace en Mendoza. Sin embargo, ponen en duda que la sociedad mendocina esté preparada para estas prácticas y una muestra de ello es que acceder a testimonios no es tan fácil.

Ser natural

El Naturismo es una forma de vida en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, con la finalidad de favorecer el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente. Así lo define Apanna, la Asociación para el Nudismo Naturista Argentino.

 

No hay muchos espacios de encuentro para quienes eligen andar con la piel al viento por ello queda para el ámbito privado o viajan fuera de la provincia. Aun así, hay una organización que reúne adeptos vía Facebook: “Nudismo Mendoza”, también un grupo cerrado y donde no se mostraron muy predispuestos a contar experiencias.

“Lo llaman naturalismo porque nacemos desnudos, es lo natural pero los seres humanos hemos ido cargando el acto de desnudarse de un montón de connotaciones y hasta de vergüenza”, consideró quien cada tanto viaja para sentirse libre en lugares donde la norma es el cuerpo sin telas.

 

“El prejuicio que hay tiene que ver con la desnudez y con el sexo, algo asociado en el imaginario colectivo pero cuando vas te das cuenta que hay normas muy claras: no se puede tener sexo en lugares comunes, es algo puertas para adentro, se trata de liberarse de los prejuicios”, destacó.

“El prejuicio que hay tiene que ver con la desnudez y con el sexo"

Para Gustavo (46), su esposo, Mendoza es una provincia compleja para esto. Considera que de algún modo su experiencia también está asociada a la sociedad en la que vivimos, llena de prejuicios: “con el nudismo sos libre, sos quien sos, nadie te cuestiona, ni te pregunta”, resumió.

 

Después se explayó en su teoría de la coraza. Explicó que cuando uno se despierta elige la ropa que considera adecuada para la actividad que tiene que realizar, es como el arma para salir a la batalla, una coraza que tapa el verdadero ser. “Uno es quien es cuando está desnudo”, subrayó.

Un acto de valentía

La pareja juntos hace 26 años y practican el nudismo desde 2015. Hicieron referencia a su primera experiencia, en un hotel de México, sobre lo que coinciden no fue fácil. Había sido idea de Gustavo y ella tuvo algunos reparos, según contó él sobre posibles relaciones con otras personas. Sin embargo él aclaró que las reglas las ponían ellos y así pudieron dar el paso.

 

Fue necesario sólo un momento de valentía: sacarse la malla, pero después, todo fluyó, fue natural.

“Yo ya me había hecho a la idea, fue también un viaje interno, me daba un poco de miedo mi propia reacción, mis pudores y atender mandatos sociales, entonces pensé ‘mente abierta’, me hice un poco la superada hasta que me lo creí”, recuerda ella.

 

Él contó que la decisión fue por deseo de experimentar: “el primer momento es muy sexual porque es la carga que le damos al nudismo, el crack te lo hace la cabeza hasta que te sacas la malla”, relató. 

En esos espacios es usual realizar otras actividades como juegos o ejercicio y dicen que ya en esa situación el contacto con las personas también fluye más.

 

Ellos tienen tres hijas, de 10, 12 y 17 años. No andan desnudos frente a ellas pero Gustavo dijo que si lo vieran accidentalmente cree que lo tomarían con naturalidad.

Buscan tener algunos domingos sólo para ellos y es en esas ocasiones que ni bien pueden eligen despojarse de la ropa.

El nudismo le permite a los mendocinos despojarse de la "cáscara social" | Ilustración: Gabriel Fernández

“Lo practicamos como estilo de vida porque la primera oportunidad que tenemos de andar desnudos lo hacemos en un entorno de intimidad, sin hijos, sin gente, una liberación”, dijo ella.

Gustavo aseguró haber sentido libertad y respeto en una playa desnudo, justamente lo que siente que le falta a la sociedad, porque siempre hay juicios sobre la apariencia.

 

En Facebook, Nudismo Mendoza se presenta como un grupo de amigos que comparte actividades cotidianas completamente desnudos. Además aseguran en una publicación que el nudismo es un proceso interno que poco a poco se manifiesta en el exterior.

Y aclaran: “No olvidemos que la base de este grupo, más allá de ‘andar en pelotas’ es poder generar relaciones humanas, sanas y afectivas”.

El status y el juicio

“Hoy se juzga a la gente por cómo va vestida e incluso las personas no reciben el mismo trato, somos muy prejuiciosos entonces cuando estás desnudo, si lo haces desde una vivencia espiritual lo entendés desde el lugar de que somos todos iguales y esa es la metáfora más explícita de esa igualdad”, expresó ella.

 

Desde su punto de vista también tiene que ver con la mirada que uno tiene sobre sí mismo: “Me despojo de todo, no me importa si este cuerpo da o no con el constructo social de lo que es la belleza y también de la mirada de otro, estamos todo el tiempo esperando la validación de quien somos a través de la mirada del otro, y en este caso me acepto y el otro te acepta”, agregó.

Es que dijo que en espacios sociales para el nudismo hay normas claras y sobre todo respeto por eso nadie se está mirando.

 

En ese sentido relató: “No me encontré con gente que tuviera una mirada de culto al cuerpo, sobre la estética, acepto, disfruto mi cuerpo y agradezco”. Se trata ante todo de conectarse con uno mismo.

Gustavo resaltó que hay mucho mito sobre la sexualidad y el nudismo, como si todos fueran locos sexópatas, “pero los hay en todas partes como puede haber en un casamiento de gente con traje”, refutó.

Lugares para desnudarse

En Europa es donde hay mayor apertura y adhesión al nudismo, particularmente en España y Alemania. Allí pueden verse familias enteras practicándolo, padres con sus hijos e incluso con los suegros u otro familiar.

 

Más cerca, los grupos nudistas aseguran que Brasil es uno de los países que más playas de este tipo tiene. En Uruguay hay una playa que se llama Chihuahua y algunos otros sitios y en México también hay propuestas.

En Argentina, hay dos sitios destacados en la costa: Playa Querandí, en Villa Gesell y  Playa Escondida, en Mar del Plata. Esta última no es exclusivamente nudista. Yatan Rumi es una reserva naturista ubicada en Córdoba. Hay algunos puntos más en Buenos Aires y uno en Santa Fe.

Código de Ética del nudismo

La Asociación para el Nudismo Naturista Argentino enumera algunas pautas de conducta a tener en cuenta en estos espacios y que aseguran son de aplicación obligatoria en todos los lugares nudistas naturistas del mundo.

 
  • El desnudo es aconsejable, pero no obligatorio en lugares públicos. Si se desnuda se sentirá más integrado. En lugares privados rigen las normas del lugar. Generalmente se contempla un tiempo para su adaptación.
  • No fotografíe, grabe o filme sin permiso expreso de otras personas
  • No haga ruidos molestos, no grite ni utilice aparatos sonoros
  • No arroje basura ni botellas fuera de los lugares destinados a tal fin, ni contamine el medio ambiente
  • Respete la fauna y flora del lugar
  • Sea amigable pero no moleste con conductas invasivas.
  • No incurra en exhibiciones de carácter obsceno, en propuestas o comentarios con connotación sexual. La actividad sexual se considera un acto privado.
  • No mire a la gente en forma molesta, provocativa o persistente.
  • Evite discusiones políticas, religiosas o de cuestiones de fe; no tenga ni aliente conductas discriminatorias.
  • Lleve siempre una toalla personal para sentarse por motivos de higiene.
  • No se exceda en la ingesta de bebidas alcohólicas, prohibido portar o utilizar drogas tóxicas y/o ilegales