Arquitectura Martes, 23 de abril de 2019

No hace falta decirle adiós al verano: calefacción de piscinas con energía solar

En estos días en los que el otoño comienza a aparecer es cuando más añoramos poder extender un poco más nuestra temporada de pileta.

Sobre todo, en aquellas tardes soleadas en las que la temperatura oscila entre los 20-25 grados y el agua no resulta tan amigable para animarnos a un chapuzón.

Una solución eficaz y sumamente más económica que la calefacción por gas resulta, sin duda, el sistema de colectores solares; compuesto por tubos de polipropileno con un agregado de aditivo que impide el desgaste por la radiación solar, atrayéndola y calentando el agua que circula a través de ellos. En cuanto logra ser calentada, el agua pierde densidad, subiendo hasta la parte superior del sistema y volviendo a la pileta empujada por la presión de la bomba de re-circulación.

El sistema es muy fácil de instalar: se conecta al filtro existente, pudiendo aumentar la temperatura del agua en 10 grados, extendiendo nuestra temporada de noviembre a mayo.

¿Donde se puede instalar?

Sobre cualquier superficie donde se reciba luz solar la mayoría del tiempo (se recomienda siempre que la orientación sea hacia el norte). Pueden ser sobre el techo o superficies planas, aunque siempre se recomienda una leve inclinación.

Por otro lado, y si bien las recomendaciones generales del mercado nos dicen que la superficie de paneles necesaria para el calentamiento de una pileta es de 0,5 y 1 vez la misma, la experiencia demuestra que el rendimiento óptimo se dará en una lógica de 1 a 1; es decir, 1 metro cuadrado de colector por un metro cúbico de pileta. Cada colector tiene una superficie de 4 metros cuadrados y llega a calentar hasta 4.000 litros de agua o 4 metros cúbicos.

Los precios de cada panel colector rondan entre los 17.000 y los 23.000 pesos y se calcula que para la instalación de una piscina promedio de 8x4 se necesitarán 8 paneles.

¿Qué pasa por la noche, o los días nublados o de lluvia?

Por la noche el sistema no va a estar calentando el agua, y si la temperatura ambiente disminuye mucho, es probable que la pileta pierda la temperatura ganada durante el día, por lo que se recomienda cubrirla con cobertores o mantas térmicas. La mayor pérdida de calor se produce, sin embargo, en su superficie por evaporación, por lo que una buena cobertura ayudará a complementar el trabajo de los paneles.

Si hace mucho frío, ¿el sistema funciona?

No, el sistema no va a funcionar justamente porque, como dijimos antes, el calor va a evaporarse muy rápidamente. Para mantener nuestra pileta calefaccionada en temperaturas invernales existen otros sistemas basados en tubos de vidrio evacuado que consisten en conectores con intercambiadores de calor, los cuales resultan más costosos pero son mucho más eficientes y funcionan todo el año.

El sistema cuenta con una vida útil de 15 años y el mantenimiento es prácticamente nulo.

Asesoró: Lic. Pablo Greco, Hissuma Solar