Economía Opinión Lunes, 8 de julio de 2019 | Edición impresa

Moneda común del Mercosur - Por Lic. Arnold Rubén Simoni

Por Lic. Arnold Rubén Simoni - Ciencias Económicas (UNCuyo)

Moneda, desde el punto de vista físico, es una pieza de un material resistente, de peso y composición uniforme, normalmente de metal acuñado en forma de disco y con distintivo elegido por el ente emisor.

También se llama moneda a la divisa de curso legal de un Estado.

Desde el punto de vista económico la moneda es dinero, es un elemento útil; en economía por lo tanto un bien aceptado como medio de pago, que además cumple la función de unidad de medida y cuando es noble, medio de ahorro.

El dinero en la actualidad son monedas, divisas, billetes, tarjetas de débito y crédito, transferencias electrónicas, anotaciones contables. 

¿Por qué el dinero, es un bien económico?

Simplemente porque es un elemento útil, que sirve; que satisface necesidades; en este caso favorecer el intercambio, conocer el precio de bienes y servicios, y ahorrar.

Común porque es utilizado por varios individuos, por una comunidad, o en nuestro caso, por varias comunidades.

Mercosur, es el mercado común de América del sur; un bloque económico conformado en la actualidad por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia en proceso de adhesión. Además entre los estados asociados que apoyan de alguna manera este bloque, se encuentran Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam. 

El inicio del bloque económico de América del Sur fue en la década de 1970, cuando Argentina, Brasil y Uruguay firman diversos convenios con el fin de aprovechar ventajas económicas para la comercialización entre los países involucrados, tales como: libre circulación de bienes, servicios y factores productivos; relación de políticas monetarias para garantizar óptimas condiciones de competencia, etcétera. 

En cuanto a uniones monetarias existen básicamente tres clases: Informal: basada en la adopción unilateral de una divisa extranjera (Ecuador, El Salvador, Panamá, etcétera); Formal: en virtud de un acuerdo bilateral (Brunei, Singapur); y Formal con política común (Eurozona, Andorra, Marino, etcétera). 

¿Qué diferencia hay desde el punto de vista económico, entre una moneda nacional y otra adoptada informal o formalmente? 

La opción informal tiene el inconveniente que al no participar en la política monetaria del país que la emite, puede ocasionar problemas económicos. 

Mientras que una moneda común con acuerdo bilateral o política común no tiene desventaja económica con la nacional, porque lo esencial de la moneda es que sea noble, es decir, que mantenga su valor a través del tiempo y eso no depende de la moneda sino de la política económica nacional o común.

Las cosas (moneda, dinero, pan, bicicleta, auto, monopatín, mate, yerba, etcétera) no son bienes económicos por sí mismas, son bienes cuando tienen valor económico, es decir, cuando se consideran útiles; cuando satisfacen alguna necesidad humana.

Cualquier clase de moneda tendrá valor económico y será aceptada por la comunidad cuando se considere útil; cuando es aceptada, oportunamente, en las mismas condiciones que fue recibida.

En consecuencia, una moneda utilizada por varias comunidades (común), desde la óptica económica, solo tiene ventajas, tales como: es más difícil corromperla, por cuanto requiere el acuerdo del bloque y contradecir las disposiciones convenidas; facilita la libre circulación de bienes y servicios; no hace falta cambiar el dinero; al reducir los costos de cambios monetarios facilita el intercambio en las comunidades adheridas; elimina tipos de cambio de las divisas; permite el conocimiento inmediato de los precios de bienes y servicios de todas las comunidades; favorece y facilita el intercambio y con ello la actividad económica; evita la inflación.

En la Comunidad Europea, el euro produjo cierta armonización de los precios de los diferentes países.

Suele creerse que también tiene inconvenientes, tales como: inestabilidad laboral, inadaptación de las pymes, ilusión monetaria, efecto psicológico y fraude; pero ninguno es propio de la moneda nacional o común, sino humana (fraude) o erróneas políticas económicas.

El inconveniente que ocasiona es la pérdida de soberanía en los estados miembros, en política monetaria que toma a su cargo la comunidad. 

El valor (calidad) de toda moneda es el efecto de las condiciones económicas de un país o comunidad; no la causa de los problemas económicos. 
En conclusión, no cabe la menor duda, que la unidad monetaria de América del Sur sería beneficiosa para todos y cada uno de los países que la integran.