Sociedad Jueves, 16 de enero de 2020 | Edición impresa

Momentos de miedo y desconcierto luego del fuerte sismo en Mendoza

Fue de 4.8 grados Richter, a15 km de profundidad, motivo por el cual se sintió tan potente.

Por V. De Vita y M. Rivas - vdevita@losandes.com.ar

Es bien sabido que Mendoza es tierra sísmica y que se encuentra situada sobre una serie de más de 10 fallas geológicas activas, de todos modos sus habitantes no nos acostumbramos a la idea ni perdemos el miedo cada vez que tiembla. Mucho menos cuando ocurre un sacudón a tan poca profundidad como el de ayer y deja con el corazón en la boca y tiritando a más de uno.

Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el temblor se produjo a las 11.39 y fue de una intensidad de 4.8 grados en la escala de Richter. El epicentro se ubicó a 24 km al SE de la Ciudad de Mendoza, en San Martín.

 

El dato a destacar es precisamente que se registró a tan solo 15 km de profundidad y por eso “se sintió tan fuerte”, así lo explicó a Los Andes Gerardo Sánchez, sismólogo del Inpres. Para entenderlo apeló a un ejemplo y contó que el terremoto de San Juan de 1944 - que también sucedió un 15 de enero – tuvo una magnitud 7.1 y fue a 15 km de profundidad, lo que provocó una catástrofe con muchos daños y más de 9 mil víctimas fatales.

Minutos después, se registraron dos réplicas, algo que es “común y esperable”, aseguró Sánchez. La primera fue a las 12.14, media hora después que el sismo inicial y se ubicó a 23 km al este de la Ciudad de Mendoza. Alcanzó una magnitud de 3,1 grados, a 21 kilómetros de profundidad.

 

La segunda réplica fue a las 12.23, y alcanzó los 3,7 grados en la escala de Richter. El epicentro fue similar, a 22 km al NO de San Martín, a 11 km de profundidad.

Pánico y corridas

En escasos segundos, las veredas del microcentro se llenaron de mendocinos y turistas asustados, que evacuaron oficinas, comercios y hoteles para resguardarse en caso de rotura de vidrios o desprendimientos de mamposterías. En tanto, en Casa de Gobierno y otras dependencias gubernamentales se evacuó también a los trabajadores por prevención y para dar cumplimiento a los protocolos de seguridad establecidos.

 

Desde Defensa Civil informaron que no se reportaron daños ni víctimas.

¿Porqué tiembla en Mendoza?

El Gran Mendoza es una zona sísmica que se encuentra situada sobre una serie de más de 10 fallas geológicas activas que son capaces de generar movimientos sísmicos. Las que se encuentran más activas son la Falla de Cal y la Falla de Barrancas.

 

La provincia se encuentra a 250 km de la zona de convergencia entre la placa de Nazca, ubicada bajo el Océano Pacífico, y la placa Sudamericana, sobre la que vivimos los mendocinos. Estas placas se pueden definir como grandes bloques de escala continental que conforman la parte más superficial de la Tierra y que se desplazan cada una con dirección contraria.

La placa de Nazca, sobre la que se encuentra Chile, se hunde bajo la Sudamericana y el contacto entre ambas placas se ubica a unos 100 km de profundidad debajo de la ciudad de Mendoza, pero cuando coinciden estas placas se genera una fuerte compresión debido a que una se mueve para el Este y la otra al Oeste. Es allí que se acumula energía y la compresión afecta a las fallas de la superficie terrestre.

 

La historia sísmica de Mendoza tiene tres sucesos que permanecen en la memoria de todos por su magnitud y por los daños materiales y víctimas que provocaron.

El primero para destacar es el ocurrido el 20 de marzo de 1861 y es calificado como el mayor terremoto registrado en la provincia. Fue de 7 grados en la escala de Richter, un día miércoles, a las 20.36, y con una intensidad de IX en la escala de Mercalli. Lo curioso fue justamente la profundidad que, al igual que el sismo registrado ayer, se ubicó entre los 10 y 20 km de la superficie.

 

Los archivos históricos de la época, dan cuenta de la destrucción total que provocó, ya que destruyó la ciudad, ubicada en lo que ahora es la Plaza Videla Castillo y el Área Fundacional, y departamentos vecinos. Dejó un saldo de 6000 muertos, sobre una población total de 18 mil habitantes.

Tras el terremoto, la ciudad se refundó aproximadamente a 1 km al sudoeste de esa antigua ciudad sepultada por los escombros.

El segundo y más importante terremoto fue el registrado el 26 de enero de 1985 y afectó principalmente a los departamentos de Godoy Cruz y Capital. Fue de 6,3° en la escala de Richter y duró aproximadamente 9 segundos. Destruyó casas enteras, que por esa época estaban construidas de adobe. Se registraron seis muertos y más de 200 heridos.

 

Finalmente, cabe recordar el fuerte sismo ocurrido el 5 de agosto de 2006, a las 11.03 con una magnitud de 5,7 grados en la Escala Richter y a 33 km de superficie. Su epicentro fue en la localidad de Ugarteche, pero se sintió también en San Juan, San Luis, La Rioja y Córdoba. Este movimiento fue que interrumpió por varios minutos los servicios eléctrico y telefónico. Y provocó daños importantes en la antigua iglesia de Luján.