Espectáculos Jueves, 24 de octubre de 2019 | Edición impresa

“Mirren, la grande”: la nueva reina de la pantalla chica

Acaba de arrancar una de las miniseries de época más esperadas: “Catalina La Grande”. Helen Mirren, su protagonista, se “come” la pantalla.

Por Patricio Féminis

“Es un error pedirles dinero a las personas ricas. ¿Cómo cree que se hicieron ricas?

¿Regalándolo?”. La emperatriz rusa Catalina La Grande no dialoga: reprende a un siervo, sin mirarlo, en el primer episodio de la miniserie que estrenó HBO el lunes a las 23, y ayer en su plataforma. Su rostro es el de la actriz Helen Mirren, y su mente viaja al Palacio de Invierno de San Petersburgo, en 1762, junto a sus consejeros. O quizás a su dormitorio, anhelando un nuevo amante. ¿Decidió Catalina II el golpe y la orden asesina contra su marido, Pedro el Grande? ¿Perpetuará la desigualdad y el impudor o cambiará a Rusia para siempre?

Las capas de maquillaje en las mejillas de Mirren, a sus 74 años, no endurecen su sonrisa. Y esa voz jamás se quebrará en Catalina La Grande (“Catherine The Great”), cuyos cuatro episodios.

¿Qué versión de Catalina la Grande se descifrará aquí? La de una zarina con cierta visión liberal, que expandió el Imperio Ruso con guerras e impuestos en 34 años de luces y sombras. Fue amiga de Voltaire y de las artes, modernizó la agricultura y la industria, pero nunca dio derechos a los siervos ni a los campesinos. Y murió reinando en 1796.

 

“Algo debe cambiar. La esclavitud no tiene por qué ser una institución rusa”, provoca Helen Mirren en la piel de Catalina II. Antes de la democracia, para ella era más útil manejar el poder desde la fuerza militar y aristocrática. O desde el desahogo sexual: tuvo numerosos amantes hasta que eligió a Grigory Potemkin (un esforzado Jason Clarke), mientras esquivaba traiciones y susurros cortesanos.

Helen Mirren, la intérprete inglesa de origen ruso, querida hasta en la Argentina por su rol de la detective Jane Tennison en “Prime Suspect” (1991-2006), declaró envuelta en flashes: “Catalina reescribió las reglas del gobierno y obtuvo un éxito tal que adjuntó la palabra ‘grande’ a su nombre”. 

Las contradicciones no son esquivas en esta producción de HBO y de la compañía británica Sky Atlantic. Su pátina de humor, y de levedad sexual, brindan aire y velocidad (a costa de cierta profundidad) a esta reinterpretación de la Rusia del siglo XVIII. Y permite comparaciones con las versiones previas de su reinado. En 1934 se estrenó “Capricho Imperial”, con Marlene Dietrich, y también “The Rise of Catherine The Great”, con Elizabeth Bergner y Douglas Fairbanks Jr. En 1968 ganó fama el filme “Catalina La Grande”, de Gordon Flemying, con Jeanne Moreau y Peter O’Toole. Además la encarnó Catherine Deneuve, y en 1995 le tocó a Catherine Zeta-Jones.

 

Esta miniserie escrita por Nigel Williams en sus diálogos conecta bien con las frases sarcásticas y mordaces más calculadoras de “Game of Thrones” (también de HBO). Y el tono febril y erótico de los intercambios de Catalina II con Potemkin recuerdan, sin esfuerzo, a las frases picantes del filme “La Favorita” (2018), de Yorgos Lanthimos. Allí, Olivia Colman fue Ana Estuardo y en noviembre será la reina Isabel II en la tercera temporada de “The Crown”, por Netflix. Casualidades, o nobles conexiones de la tv.

No es casual que Philip Martin, el director de “Catalina La Grande”, haya tenido a cargo varios episodios de “The Crown”. O que esta nueva ficción de HBO se lance meses después de otra que busca comprender algo del alma rusa (si eso fuera posible): “Chernobyl”. Claro que aquí el disfrute es ver a Mirren expandiendo su calidad para corporizar a reinas nada infalibles. En 1994 había sido la reina Charlotte en “Las locuras del Rey Jorge”. En 2005 protagonizó la miniserie “Elizabeth I”, también de Nigel Williams y de HBO, con la que arrasó en los Premios Emmy del año siguiente. El mismo en que abordaría a Isabel II en el filme “La Reina”, de Stephen Frears.  

 

Con fastuosidad, la miniserie se grabó en Rusia, Lituania y Letonia. Su exhaustiva reconstrucción escénica, con el magnetismo de la actriz, la vuelven una experiencia audiovisual sin capacidad de agotar. 

Estrenos de cines en las salas mendocinas
 

Pájaros de verano. Basada en una historia real sobre el origen del narcotráfico en Colombia. Se sitúa en los ‘70 cuando en Estados Unidos abrazan la cultura hippie y el consumo de marihuana. Una familia indígena Wayuu debe asumir un papel de liderazgo en esta nueva “empresa”. Dirigida por Ciro Guerra (“El abrazo de la serpiente”). 

Zombieland: Tiro de gracia.  Es la demorada secuela de la comedia de 2009, del mismo director (Ruben Fleischer). Woody Harrelson retoma su personaje de Tallahassee (se suma Emma Stone y Abigail Breslin). Los cazadores de zombies viajan al corazón de los Estados Unidos para comprobar que evolucionaron. 

El rocío. La película del argentino Emiliano Grieco, tiene como punto de partida la desesperación de una madre que ve cómo se deteriora la salud de su hija por culpa de los agrotóxicos utilizados en la zona de entre Ríos en la que viven. La mujer arriesgará todo para salvarla. Con Daiana Provenzano, Tomás Fonzi y Lorena Vega.

Steven Universe: la película.  Es la llegada a la pantalla grande del personaje de Cartoon Network, un niño que vive en el pueblo ficticio de Beach City junto a tres guerreras alienígenas con superpoderes (Garnet, Amatista y Perla) y que usa la gema de cuarzo que heredó de su madre para defender a la humanidad.