Opinión Lunes, 15 de julio de 2019 | Edición impresa

Mendoza y el ferrocarril - Por José Luis Clement

Por José Luis Clement - Arquitecto

Estamos frente al desacierto  ferrourbanístico más importante del país: la ciudad de Mendoza se quedará sin ferrocarril para siempre, ya que van a lotear su territorio en un remate inminente donde priva la especulación inmobiliaria, engañando a la población con una propuesta de renovación urbana.

Los mendocinos están desconociendo el desastre que nos dejará sin la presencia ferroviaria, antigua y futura, si es que consideramos en algún momento reflotar el ferrocarril y unirnos con San Juan y Buenos Aires.

Estoy vinculado al PRO desde sus comienzos, por lo tanto me siento obligado a decir la verdad a fin de evitar que se cometa un error que signifique perder el ferrocarril de la ciudad de Mendoza.

A su vez, soy autor de una ordenanza de seguridad sísmica de la Municipalidad de Capital, junto con César Sayavedra del Pro Capital, que ha sido aprobada recientemente.

El ferrocarril en Mendoza fue generador del centro comercial y turístico de la ciudad, motivador indiscutible del desarrollo de la calle Las Heras.

La realidad actual es el daño realizado por el Metrotranvía pisando la senda ferroviaria, lo cual fue permitido y llevado a cabo por el gobierno anterior.

En su momento me tomé el trabajo de alertarlos de la inminente equivocación.

En la actualidad se ha cometido el error de continuar con la construcción de nuevos tramos del Metrotranvía, lo cual modifica y altera la senda ferroviaria. Es un modo de transporte peligroso, ya que comparte el mismo nivel con los otros vehículos.

Oportunamente realice en 1975 mi tesis de graduación, que consiste en un estudio ferrourbanístico de la ciudad de Mendoza y el proyecto de la Estación Central, con desarrollo en el mismo lugar actual, pero bajo nivel. 

Originalmente el ferrocarril cortaba la ciudad varias veces al día con su movimiento, lo que trajo aparejados reclamos y protestas de los vecinos.

En mi tesis, y debido a razones sísmica, se ubicaba a la estación y las vías bajo el nivel de la vereda. A nivel cero de la ciudad se desarrollaría una nueva avenida Belgrano, a lo ancho y largo de la superficie ocupada por el subterráneo en el nivel inferior.

La Municipalidad llamó a concurso para lotear en remate esos terrenos, pertenecientes al lugar más importante y con mejor ubicación de la ciudad. El mismo fue ganado por un equipo de profesionales de Buenos Aires, quienes no poseían el conocimiento en profundidad de la ferrourbanística de Mendoza.

Personalmente intervine en ese concurso, pero como no era motivo dar a ese predio el mejor uso, mi proyecto acepta el lógico interés en mejorar el lugar (actualmente baldío y sucio) y propone la urbanización del predio ferroviario, pero con preservación de la funcionalidad del ferrocarril.

El proyecto municipal comete la falacia  de haber resuelto, dentro del predio ferroviario, la línea de edificación al mismo nivel y como continuación de la actual calle Belgrano, con lo cual se impide la traza bajo nivel de la estación subterránea.

El año pasado, la Legislatura en forma unánime solicitó la presencia ferroviaria de pasajeros y pide al Poder Ejecutivo la realización de las gestiones pertinentes, a través del organismo que corresponda promover, mantener y reactivar el transporte de personas y cargas a través del sistema ferroviario.

Propongo que se permita el desafío de presentar a los ciudadanos el proyecto aprobado por la Municipalidad en una comparativa con mi iniciativa; de esta manera brindaremos a la población la posibilidad de elegir la mejor propuesta en un plebiscito. Sería justicia.