+ Deportes Lunes, 15 de julio de 2019 | Edición impresa

Mehringtorio: al final fue justicia penal

Tras el empate 1-1 en los 90’, el “Uno” de Godoy Cruz atajó tres penales y le dio el pasaje a los octavos de final, donde enfrentará al gana

Por Diego Bautista - Enviado Especial desde Córdoba

La pelota que impacta en su guante (tras el remate de Faravelli), se eleva y termina teniendo el travesaño como cómplice. El puño apretado, el grito de desahogo de frente a sus compañeros que vienen corriendo para abrazarlo. Andy Henriquez se sube a “Cochocho” del Morro García. Todos saltan y cantan de frente a la popular que ocupan los feligreses tombinos. Es música para sus oídos. Y el intérprete de la felicidad tiene nombre y apellido: Andrés Mehring. Con dos estiradas sobre su izquierda para contener los remates del mendocino Lucas Gamba y del paraguayo Saúl Salcedo (además de ese otro ante Faravelli) Andrés Mehring hizo historia: atajó tres penales por primera vez en una definición por penales y metió a Godoy Cruz en los octavos de final de la Copa Argentina, instancia en la que enfrentará al vencedor del campeón de américa, River Plate, y nuestro Gimnasia y Esgrima. 

 

El Tomba es un refutador de mitos, una máquina de hacerse fuerte ante las paradas más adversas. Enfrentar a Huracán (el sexto grande y campeón 2014 de la Copa Argentina) en el primer partido oficial tras la pretemporada significaba un desafío importantísimo para inyectarse de ánimo de cara a lo que viene, que será más complicado aún: Palmeiras, por los Octavos de la Copa Libertadores y San Lorenzo en el debut en la Superliga. Y pese a las bajas de jerarquía y al plantel joven (el pibe Álvarez y Joaquín Varela debutaron como titulares en el equipo), Godoy Cruz estuvo a la altura. 

Es cierto que para llegar a la definición por penales tuvo que atravesar diferentes momentos durante el los 90’. Con los altibajos y errores propios de un equipo en formación, mostró parte del repertorio que pretende Lucas Bernardi: presión alta, transiciones defensa-ataque rápidas e intensidad. Falló en una importante: la pelota parada en contra. El equipo sufrió ante cada balón impulsado por Droopy Gómez y Faravelli desde los costados, aunque eso seguramente se logrará con las horas de vuelo que necesita una defensa prácticamente nueva, con Tomás Cardona como exclusivo sobreviviente. 

 

Fueron interesantes las apariciones de Juan Brunetta por izquierda y su sana intención de asociarse con los volantes que llegan, como esa jugada en la que dejó solo a Kevin Gutiérrez y el ex Racing se “nubló” y perdió referencia del arco del Globo luego de eludir a Silva. De todos modos, el complemento le costó demasiado. Obligado por las circunstancias, Huracán intentó acorralarlo y no le dejó espacios para la contra. Merentiel estuvo un poco aislado de un Morro García absorbido por la marca de la dupla Salcedo-Moralla.

El aguante. Buena cantidad de hinchas bodegueros acompañaron al equipo en su incursiónpor Alta Córdoba. | Fotoreporter

Lo mejor de Godoy Cruz estuvo en esa primera media hora inicial en la que no sólo logró la ventaja con el zurdazo de Varela tras pisarla en el área, sino que presionó a Huracán al punto de no dejarlo pensar. ¿Lo peor? Ese retroceso peligro de los últimos minutos de la etapa en los que concedió el tanto del Globo. Una pena porque de haber sostenido el 1-0 a favor otra hubiese sido la historia en el complemento. 

 

Sin embargo, la historia la escriben los héroes. Y, ayer, nada menos que en la cancha de Instituto, toda la gloria fue para Andrés Mehring, el arquero santafesino que atajó tres penales en la definición. Este Tomba renovado y joven tiene el hambre de gloria de una camada que hace 25 años puso la piedra fundamental (el ascenso a la B Nacional) para el presente del mejor embajador del fútbol mendocino.

La revancha del “Cata” Varela 

Luego de convertir el gol del 10 transitorio para el Tomba, Joaquín Varela miró al banco y señaló con el dedo al cuerpo técnico y médico de Godoy Cruz. Al defensor catamarqueño ex Newell’s Old Boys, lo habían operado de una luxación en el hombro derecho en enero pasado y estuvo afuera del equipo durante el primer semestre del año. Además, hace un tiempo fue papá de Justina, quien nació sietemesina y estuvo un mes en incubadora. “Justina se adelantó un par de meses, pero lejos de ser algo duro fue algo hermoso” contó emocionado, “Gracias a Dios pude verla y esto es para ella y para mi novia, que son mi sostén y las que están siempre” agregó y a la hora de los agradecimientos, contó “también aprovecho para agradecer al cuerpo médico, a José (Rodríguez Buteler), a Jair, a Santi, a Rodri, a Facu, a Germán Arena porque las primeras semanas fueron muy difíciles y el día a día fue muy llevadero gracias a ellos”, contó el defensor, quien ayer convirtió su primer gol con la camiseta del Expreso y ocupó nada menos que el lugar que dejó había dejado vacante el paraguayo Diego Viera, quien fue central titular en los últimos años.