Mundo Sociedad Sábado, 15 de junio de 2019 | Edición impresa

Medio ambiente: ¿qué hace el mundo para cuidar el planeta?

El investigador desarrolla los principales hitos ambientales en la lucha para detener la contaminación, a partir de los años cincuenta.

Por Redacción LA

A pesar de que los temas ambientales han tomado mucha difusión mediática en los últimos tiempos, tenemos que decir que no son nuevos. Esta mayor difusión se ha dado acompañada por acontecimientos climáticos importantes que en los últimos años no dejan dudas acerca de su trascendencia, fundamentalmente por la evidencia, no única, del calentamiento global. Hoy en día el cambio climático es un componente ineludible en la agenda pública mundial. 

Al promediar el siglo pasado algunos científicos comenzaron a observar fenómenos climáticos diferentes a los habituales, a consecuencia de lo cual iniciaron estudios basados en investigaciones de campo y luego organizaron foros, discusiones y generaron literatura técnica y conferencias. Estas manifestaciones fueron extendiéndose con el correr de los años e involucraron a mayor cantidad de países en función de considerar a estos eventos como fenómenos de responsabilidad global. Veremos a continuación de manera cronológica los principales hitos ambientales que hoy forman parte de la historia de esta lucha que recién ahora está brindando sus frutos, aunque con muchas dificultades debido a la resistencia a los cambios que se necesitan concretar para detener la contaminación y transitar por otro rumbo.

 

1957: El científico norteamericano Roger Revelle (1909-1991) observó que las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera tenían una relación directamente proporcional al aumento de la temperatura de la tierra. Mas tarde el profesor Charles David Kelling demostró que este aumento era de origen antrópico (intervención humana). 

1961: Se crea en Suiza la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza, siglas en inglés), importantísima institución conservacionista que además dio lugar a creaciones similares en muchos países, inclusive Argentina, como lo es la Fundación Vida Silvestre en 1977.  

1962: La escritora y científica también americana Rachel Carson (bióloga marina, 1907-1964) en su libro “Primavera silenciosa” denunciaba el uso indiscriminado de pesticidas en las tareas agrícolas y sus probables consecuencias para la salud humana. Se dice que fue a partir de la citada obra que fue prohibido el uso mundial del DDT. 

1972: En este año se realizó la declaración de Estocolmo que fue la primera conferencia de la ONU sobre el medio ambiente (MA). Allí fue reconocida la responsabilidad de los estados de garantizar que las actividades en su jurisdicción no causen daños al MA de otros estados y también el principio de cooperación entre ellos. 

En ese mismo evento fue creado el Pnuma (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), organismo que concentra toda la información oficial mundial sobre este tema. 

1973: Colombia fue el primer país en América Latina en incorporar el análisis de impacto ambiental en los proyectos de obra pública, minería e infraestructura que luego siguieron otros como México y Brasil en 1978 y1988 respectivamente. 

1980: Nace Greenpeace, tal vez la principal ONG mundial dedicada al ambientalismo a través de la protesta concreta y la acción directa en defensa de la preservación de los recursos naturales, la cual vimos crecer rápidamente en afiliados y donantes que le permitieron llevar adelante sus programas de acción.  

 

1987: Fue firmado el protocolo de Montreal por el cual se definió el acuerdo para combatir el agujero de ozono que afecta principalmente a la Antártida. Ese es claramente un ejemplo de éxito cuando los estados se comprometen a realizar acciones comunes para proteger el planeta y las realizan. 

1992: Río de Janeiro: Por primera vez se comenzó a trabajar en ambientalismo con el concepto de sustentabilidad especialmente en foros económicos donde los temas centrales eran crecimiento y desarrollo. Allí, fue establecida la convención marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático. Luego, 20 años después se celebraría Río+20 convocando a 192 países en la cual se firmó el documento llamado “El futuro que queremos” y donde se asumió definitivamente el concepto de “desarrollo sustentable”.

1995: Se crean las COP (Conferencia de Partes) con el compromiso de reunirse todos los años en diferentes ciudades para discutir sobre la marcha de los estudios ambientales que van realizados los países que han asumido alguna responsabilidad hasta ese momento. La última fue en Katowice (Polonia), en el mes de febrero. 

1997: En este año fue firmado el protocolo de Kioto por el cual casi todos los países del mundo se comprometieron a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con la excepción de Estados Unidos, Australia y unos pocos más. Este hito aparece como uno de los más importantes en la historia del ambientalismo por haber instalado en el mundo un tema tan importante y a la vez deslindar responsabilidades entre quienes se negaron a firmarlo.

2000:189 países en New York adoptaron la Declaración del Milenio, destacando la importancia del desarrollo sustentable con enfoque en la pobreza y los derechos humanos continuada dos años más tarde en Johannesburgo (Sudáfrica). 

2007:Informe del IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático), en el que se explica las desastrosas consecuencias que el mundo tendrá en el mediano plazo por causa del calentamiento global. Este reporte genera una separación intelectual y científica entre especialistas constituyendo dos grupos de expertos: los ortodoxos que son los que en la actualidad llevan adelante estos programas de investigando, proponiendo, publicando y presentando soluciones dentro del concepto de sustentabilidad con el auspicio de las Naciones Unidas y los escépticos, que entienden que se está asustando al mundo con aseveraciones que no son esencialmente correctas.

Algunos de ellos hasta son considerados negadores seriales de todo asunto relacionado con la ecología, ya sea por convicción o por intereses políticos o económicos. 

2015: Año del acuerdo sobre el cambio climático celebrado en París y adoptado por 195 países. Definió el camino del mundo sustentable mediante cambios drásticos con el objetivo de contener el aumento de la temperatura del planeta por debajo de los 2 grados centígrados a partir de la era preindustrial. A lograrse, según los expertos del IPCC, con la reducción de emisiones de carbono a la atmósfera en el rango de 40 a 70% entre 2010 y 2050. Este acuerdo reemplaza al mencionado protocolo de Kioto.

 

Cabe destacar que en todo este período hubo contribuciones personales muy valiosas entre las que podemos citar la de Jacques Cousteau (1919-1997), un gran divulgador científico francés, quien se apoyó en documentales y películas que mostraron al mundo todo lo que hay que proteger en los océanos a través de la no contaminación. Y también el gran trabajo realizado por el exvicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, con su libro An Inconvenient Truth (Una verdad incómoda), que en 2006 dio vuelta al mundo mostrando el estado real del planeta y sus peligros explicado por él personalmente. 

También se hizo una película documental. Es claro que hay preocupación en el mundo por el estado del planeta y principalmente por la tendencia hacia el colapso. Lo hecho hasta ahora no arroja los resultados esperados a pesar del esfuerzo realizado y mucho de esto tiene que ver con la cambiante política global. Esto se aprecia en un nuevo y reciente fracaso de acuerdo ambiental al promediar mayo pasado en el que la reunión del Consejo de países del Ártico no consiguió acuerdos de cooperación por la postura negacionista de Estados Unidos, el segundo contaminador mundial en una región donde el derretimiento de hielos es el doble más acelerado que en otras regiones.                       

Nuestro país, a nivel oficial, no participa de manera activa en este esfuerzo, a pesar de ser contaminador, y ello tiene mucha relación con la poca sensibilidad que existe en los liderazgos políticos y en las crisis permanentes en que vivimos. 
 

Los productos químicos y  el libro de la bióloga Carson 

Sobre los efectos nocivos que para la naturaleza y el ser humano tenía el empleo masivo de productos químicos, la bióloga Carson decía lo siguiente en su libro: “Primavera silenciosa”. Esto ocurría a principios de la década del ’60 del siglo pasado.

“En resumen: el argumento en que se basan las pruebas de la intervención indirecta de los plaguicidas en el cáncer, es su probada capacidad para dañar el hígado y reducir el abastecimiento de vitamina B, induciendo así a un aumento de estrógenos ‘endógenos’, o sea, los producidos por el propio organismo. Además de eso, está la amplia variedad de estrógenos sintéticos a los que todos estamos expuestos cada vez más. Ya sea en cosméticos, medicinas y contactos profesionales”.