Sociedad Aniversario Domingo, 20 de octubre de 2019 | Edición impresa

Medio ambiente: el presente de los jóvenes que luchan por su futuro

Son conscientes de que el momento de actuar es ahora y que, además de las acciones particulares que realicen, deben llegar a los líderes.

Por Tais Gadea Lara - Editora de contenidos periodísticos de +Sustentabilidad. @TaisGadeaLara

“No hay planeta B”. “Usa tu voz”. “Paren de negarlo, nuestro planeta se está muriendo”.

“El tiempo de actuar es ahora”. Las frases corresponden a algunas de las expresiones que observé en carteles que se movían siguiendo la melodía de los fervorosos cánticos.

“¿Qué queremos? Justicia climática. ¿Cuándo la queremos? Ahora”. La locación era una de las capitales del hiperconsumo, Nueva York; que en apenas unas horas fue el ámbito donde más de 250.000 personas marcharon. Pero las frases podrían haberse encontrado en cualquier lugar alrededor del mundo, donde en sólo dos viernes de setiembre más de siete millones de personas salieron a la calle. El reclamo a los líderes era uno y planetario: actuar con más ambición y urgencia ante el cambio climático. 

La escena descrita corresponde a la tercera movilización global convocada por los jóvenes el viernes 20 de setiembre. Una escena que tuvo réplicas multitudinarias el viernes siguiente 27. La protagonista indiscutida detrás de este movimiento imparable es conocida: la activista sueca de 16 años Greta Thunberg. Hace poco más de un año la joven faltó un viernes al colegio y se ubicó frente al parlamento de su país para reclamarle acción climática. Hoy, millones de niños, jóvenes y adultos la acompañan en su lucha, incluso en estas latitudes. 

 

¿Es la primera vez que los jóvenes hacen del cuidado del ambiente una de sus causas a defender? Por supuesto que no. Pero el momentum es tan particular como desafiante.

Asistimos como nunca antes ante un momento histórico donde el cambio climático es protagonista. 2015-2019 fue el período más cálido registrado en la historia. Ya hubo un aumento de 1,1°C por encima de los niveles pre-industriales y un 2% de crecimiento anual de las emisiones de dióxido de carbono (CO2, principal gas de efecto invernadero contribuyente al cambio climático). Los impactos climáticos golpean más fuerte y antes de lo previsto hace una década... Apenas algunos de los más recientes hallazgos científicos en cambio climático, según el reporte “Unidos en la Ciencia”. 

La ciencia habló. El Informe Especial del 1.5 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en Inglés) fue contundente: si queremos alcanzar un escenario donde los efectos del cambio climático sean lo menos dramáticos posible, se necesitan cambios drásticos. Y la acción debe proceder de todos los actores, especialmente de los tomadores de decisión. 

Esa misma ciencia es la que guía como argumento, preocupación, fundamento y alarma a los jóvenes cada viernes en las calles alrededor del mundo. Ese mismo es el motivo por el cual en las últimas movilizaciones se han podido ver a científicos marchando pie a pie con los jóvenes, dándoles apoyo con discursos inspiradores, explicándoles la importancia de lo que hacen. 

 

Acción. Una palabra tan simple como compleja. Cargada de significado y de necesidad. Una palabra que los jóvenes hacen propia y la intentan implementar en su día a día. De entre las distintas causas que se defienden alrededor del mundo, hay dos que más han protagonizado las marchas y las iniciativas en Argentina. Por un lado, la necesidad de reducir el consumo de carne. Algo que parece extraño en el popular “país de la carne y de los domingos tradicionales de asado”, pero que se torna obvio si consideramos el aporte que la industria hace a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) en nuestro país. Según el último Inventario de GEIs de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, 39% de las emisiones de Argentina proceden de la agricultura, la ganadería, la silvicultura y otros usos de la tierra. De nuevo, los jóvenes se movilizan y reclaman en función de hechos, de datos; no de opiniones.

 ¿Cuál es el sector predominante en esa fuente de emisiones? La energía (con 53%). Y allí también está la otra causa de defensa.

Podría extenderme en acciones individuales que los jóvenes vienen implementando, pero siento que estaría siendo infiel a lo que ellos mismos reclaman. Ellos son conscientes de que el momento de actuar es ahora y que, además de las acciones particulares que realicen en sus hogares, colegios o universidades, o futuros espacios de trabajo; su mayor involucramiento tiene que ser desde el reclamo a los líderes. Como dijo Bruno Rodríguez, representante de Jóvenes por el Clima Argentina y exponente en la Cumbre de la Juventud sobre el Clima en Nueva York: “Estamos pudiendo disputar el poder desde el poder y también desde las calles”. 

 

En tiempos de elecciones políticas, sería bueno que los representantes presentes y futuros recuerden que estos jóvenes que hoy los observan con atención, que están enojados por la inacción, que reclaman desesperados por su futuro, en poco tiempo estarán frente a las urnas eligiendo... y lo harán a conciencia. Sería bueno que ello también lo contemplen los distintos actores, desde instituciones hasta las empresas, porque son jóvenes, pero tomadores de decisión y realizan un voto en cada producto que eligen consumir, en cada empresa en la cual eligen contribuir con su labor, en cada espacio donde hagan sentir su voz. Porque como dijo Thunberg enojada ante los líderes políticos: “El cambio está viniendo. Les guste o no”.