Sup. Economía Domingo, 8 de diciembre de 2019 | Edición impresa

Mauricio Barzola: “La tecnología es un rubro muy demandado y con pleno empleo”

Lidera la empresa mendocina de software creada en 2006, con un crecimiento exponencial y experiencia internacional.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Mauricio Barzola y Francisco Teot fundaron en 2006 Wakapi, una empresa de software, como una compañía de dos y que funcionaba en un departamento de Ciudad. Fue el primer gran salto, pero ya contaban con experiencia trabajando juntos. Asociarse y emprender algo nuevo se convirtió en un paso necesario.

Desde entonces, y ya con 20 años de experiencia, los dos ingenieros mendocinos, egresados de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), trabajaron en Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, México y Canadá, entre otros países. Hicieron crecer su emprendimiento y este año concretaron una inversión de $ 15 millones con capitales propios, basada en un cambio de filosofía: abrir las puertas de Wakapi y dejar un aporte a la sociedad, tanto desde el impulso a nuevas empresas como desde la formación de nuevos profesionales de la tecnología.

 

Mauricio Barzola, responsable de Wakapi, habló con Los Andes sobre el presente de la compañía y también las perspectivas de futuro tanto a nivel personal, como para un sector que tiene alta demanda y en el que prácticamente no existe la desocupación.

-Realizaron una fuerte apuesta por Mendoza, y lo siguen haciendo. ¿Qué los motiva?

-Nosotros comenzamos en 2006, y nunca estuvo en nuestra cabeza otra opción que no fuera estar en la provincia. Desde el arranque quisimos crecer a partir de aquí. Hace un año empezamos a hacer una transformación que tiene que ver con un cambio de visión estratégica de la empresa, para interactuar puertas adentro pero también relacionándonos con la comunidad.

Todo bajo la filosofía de que la tecnología es un rubro extremadamente demandado y, como tal, tiene un impacto a nivel económico y social que trasciende las fronteras e industrias. Para eso nos mudamos a un edificio muy diferente al que estábamos.

Tenemos 1.000 metros cuadrados de planta para poder interactuar con nuestros colaboradores y un espacio preparado para recibir conferencias, más un jardín para hacer eventos y otras actividades para que la relación de la comunidad con la tecnología sea fluida y constante. 

 

-En la práctica ¿qué implica el cambio de filosofía?

-Se va a traducir en dos cosas: en un programa de desarrollo emprendedor que va a funcionar desde  2020 y, en primera instancia, va a estar abierto a nuestros colaboradores para que presenten sus ideas y, eventualmente, a la comunidad para que cualquiera que tenga un proyecto sobre el cual construir, encuentre apoyo.

Además de incubar un proyecto, y ayudarlos a elegir un camino, tenemos la tecnología necesaria para que se ejecuten. Queremos generar valor más allá de nuestros servicios, y que se traduzca en nuevas empresas y en nuevas formas de trabajar desde acá, desde Mendoza.

El otro objetivo para 2020 es crear la academia Wakapi, que va a estar dedicada a formar profesionales de la tecnología. Queremos que este campo sea una opción laboral y de formación viable. 

-¿A las empresas locales les resulta difícil insertarse en el mundo?

-En 2006 cuando empezamos resultaba difícil. Había que convencer a los posibles clientes de que Argentina era un destino viable. El país se ha hecho de un nombre, y hoy esa discusión no se da. Fueron muchos años. Era difícil que reconocieran a Argentina en el mapa y mucho más en el mapa tecnológico, pero desde entonces muchas empresas se dedican al rubro y lo han hecho responsablemente. 

Además, el talento que sale de las universidades argentinas es bueno. Necesitamos políticas. Necesitamos que desde el Estado se articulen políticas que favorezcan la elección de carreras tecnológicas como una opción más frecuente.

 

-Optaron por invertir cuando el resto de las actividades económicas mostraron caídas. El sector tecnológico ¿queda fuera de esos vaivenes?

-Éste es un mercado extremadamente competitivo y demandado en cuanto al talento y a la calidad de servicio. Nuestra apuesta tuvo que ver con terminar de establecernos y de crecer. Podríamos haber permanecido con una estructura chica, pero ésta es una apuesta segura y de largo plazo.

Hoy el limitante para el sector es el capital humano. Hay que promover la formación de los jóvenes, y ése es uno de nuestros objetivos 2020, además de lo que podamos hacer como empresa. El Gobierno tiene que dar un viso para que la tecnología sea una opción viable. Tenemos un mercado laboral con caídas, cuando en nuestra industria hay pleno empleo.
 

Perfil

Mauricio Barzola es ingeniero en sistemas, socio fundador de Wakapi, empresa que brinda servicios de outsorcing tecnológico.