Sociedad Viernes, 19 de julio de 2019 | Edición impresa

Matrimonio igualitario: 332 parejas del mismo sexo se casaron en Mendoza en estos 9 años

Desde Inadi destacan avances desde la sanción de la ley, el 15 de julio de 2010, pero señalan que todavía existe discriminación.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Desde aquel 31 de julio de 2010 en que se casó la primera pareja entre personas del mismo sexo en Mendoza mucho ha ocurrido. En aquella oportunidad Giorgio Nocentino y Jaime Zapata dieron el sí en un registro civil mendocino y tras ellos lo hicieron 332 parejas más. 

Hoy, a 9 años de sancionada la ley y según datos aportados por el gobierno de Mendoza, el año pasado se conformaron legalmente 73 parejas, el número máximo desde que se aprobó la ley 26.618 comúnmente denominada de “matrimonio igualitario”, el 15 de julio de 2010.

 

Cabe recordar que gracias a esta ley todas las personas en condiciones de contraer matrimonio pueden hacerlo sin importar su orientación sexual y su identidad de género. Argentina fue el primer país latinoamericano en sancionar una ley de este tipo y fue un puntapié fundamental para reconocer los derechos de todos los habitantes del territorio nacional. 

En alza

En los últimos dos años los matrimonios igualitarios se incrementaron considerablemente. Por ejemplo, en 2015 pasaron por el civil 30 parejas, mientras que al año siguiente lo hicieron 35. En tanto, en 2017 fueron 55 las personas que dieron el sí y el año pasado 73. Es decir, 270% más que en el año 2010 (se casaron 27 parejas), cuando fue sancionada y promulgada la ley. 

 

Daniel Di Giuseppe, delegado del Inadi en Mendoza, explicó que esta suba puede tener que ver con que los casamientos se van naturalizando. “Antes tenías a todos los periodistas en la puerta, porque era noticia. En 2010 era una “rareza” y hoy ya no lo es”, explicó el titular de este organismo. 

Dijo que el incremento de matrimonios puede deberse a que las parejas que se constituyeron desde la sanción de la ley quizás lo hacen teniendo en cuenta la posibilidad de casarse, mientras que antes al no existir esta posibilidad, tampoco existía el planteo. 

 

“Que personas del mismo sexo se casen ya no es novedad, ni es un derecho nuevo. Todo ha decantado. La sociedad lo acepta. En 2010 a lo mejor estaba más partida la opinión pública y ahora hay más gente a favor”, explicó Di Giuseppe. De todas formas el titular del Inadi mendocino indicó que si bien el matrimonio fue un gran avance aun sigue habiendo mucha discriminación. Por ello lo primordial es que se siga hablando de diversidad sexual en las escuelas, con contenido autorizado y oficial. 

“A veces la discriminación se ve en familias que por ahí aceptan que exista el matrimonio entre personas del mismo sexo pero cuando un hijo dice que es homosexual lo echan de la casa”, remarcó Di Giuseppe. 

 

En la trinchera

María José Clavel (45) y Alicia Barrozo (41) se casaron hace siete años y medio, un once de diciembre de 2011. María y su pareja, junto a otros, fueron pioneras en la militancia de la ley y reconoce que la estuvo “peleando”, previo a su aprobación. “Estuvimos en la trinchera y nunca pensamos que iba a salir. Pero se trabajó mucho. Le pusimos el cuerpo para poder ser ciudadanos de primera, con derechos de jubilación, pensión y salubridad”, indicó María José y agregó que no han tenido hijos pese a haber intentado dos veces por inseminación artificial. “Vamos por el tercer intento, pero ya estamos en lista para adoptar”, agregó. 

Según su punto de vista, cree que ahora hay más parejas casándose porque la juventud ya no tiene pruritos en lo cotidiano. “Es parte de su ‘normalidad’ ya no van con una amiga a todos lados sino que la presentan como su pareja”, aseguró.

Por último, María remarcó que en Mendoza ya no se encuentran con personas que las cuestionen y que de hecho, mientras más joven es la pareja, más sencillo es el reconocimiento: “Con los de más de 60 es más complicado. Pero ya no pasa que alguien se sorprenda”.  

 

Un concepto para sostener la conquista alcanzada

Muchos señalan que es importante no hacer una diferenciación entre matrimonio - a secas- y matrimonio igualitario, discriminando uno de otro.  Sin embargo, para Eleonora Lamm doctora en derecho  es saludable reivindicar esta conquista y por ello, la diferenciación no es negativa. “Es visibilizar una realidad que muchas veces tiende a invisibilizarse”, dijo la especialista agregando que en tiempos de “contraofensiva” es importante que se muestren los logros. “Hay avances para tirar abajo estas conquistas y es importante mostrarlos”, agregó.