Opinión Domingo, 16 de junio de 2019 | Edición impresa

Massa y Pichetto, con roles parecidos - Por Javier Álvarez

Pichetto no dudó en aceptar la oferta de Macri porque su objetivo es convertir a Cristina en un cadáver político tras el 10 de diciembre.

Por Javier Álvarez - De Nuestra Corresponsalía en Buenos Aires

Miguel Ángel Pichetto y Sergio Massa saltaron a la primera línea del fuego cruzado entre los dos bandos políticos acérrimos que pretenden eliminarse entre sí: el macrismo y el kirchnerismo. 

Ambos dicen que ellos no fueron a los polos sino que las dos fuerzas políticas se corrieron hacia el centro, donde alguna vez estuvo Alternativa Federal. Y, por separado, coinciden: serán un contrapeso en el interior de las coaliciones que pasaron a conformar. 

Pichetto le aportará política profesional al macrismo. Tanto él como los peronistas del Gobierno lo venían advirtiendo: las estrategias comunicacionales, las encuestas y los focus group pueden resultar para ganar elecciones, no para gobernar. 

Y Massa se plantea como un complemento de Alberto Fernández en la moderación. A sus compañeros del Frente Renovador les prometió que en la nueva coalición será un garante del equilibrio respecto del kirchnerismo más duro.

La política argentina tiene contradicciones. Pichetto, jefe del bloque opositor en el Senado, no dudó un minuto al recibir la oferta de Macri, dio el paso contento y con entusiasmo. Su objetivo es convertir a Cristina en cadáver político tras el 10 de diciembre. 

Massa la parió y le puso a Fernández una serie de condiciones. El paso para volver a acercarse a sus exsocios políticos lo dio con los dientes apretados. No le resulta simpático estar cerca de Cristina. Pero, él afirma que menos agradable es “ver como Macri hunde el país”. 

Ahora Pichetto saldrá a buscar el apoyo de gobernadores e intendentes y a recoger a los dirigentes peronistas que quedaron heridos del kirchnerismo. Massa estará en silencio hasta después el 22: su objetivo es la competencia interna.  

No es un CEO

“Pichetto no es un CEO, es un hombre de la política”. Así lo definió a este medio un diputado nacional peronista que acompaña a Macri desde 2003 y estuvo entre los dirigentes que el viernes compartieron un asado con el senador. 

Siempre se dijo que el Presidente y su entorno se resistían a abrir lugares del gobierno al peronismo. “¿Por qué en vez de interpretar la incorporación de Pichetto como una ‘decisión contradictoria’ de Macri, no lo vemos como una muestra de inteligencia y pragmatismo? Macri demostró que no es ningún necio, que puede reconsiderar sus opiniones”, justificó el diputado.

¿Quién convenció a Macri de sumar a Pichetto? “Fueron dos radicales, Sanz y Morales”, dijo el mismo dirigente en charla con este medio. El gobernador jujeño, ni bien logró la reelección en su provincia, dijo que Cambiemos debía imitarlo. Morales ganó la elección de nuevo compartiendo la fórmula con el peronista Haquim. Su apuesta confrontaba con la posición de su partido, la UCR, quien le había propuesto a Marcos Peña que fuera un o una radical la compañera de fórmula de Macri. “Sanz y Morales estuvieron doce años en el Senado y saben cómo es Pichetto y qué nos podía aportar”.

Del asado (PRO) peronista, trascendió “las ganas” de Pichetto de ponerse a trabajar cuanto antes con el ministro Rogelio Frigerio: buscarán acercarse a los gobernadores ya electos, incluidos los peronistas, para acordar puntos en común de cara a la eventual agenda de gobierno 2020.

Quiere unas PASO

Hasta el sábado que viene, cuando cierran las listas, puede pasar cualquier cosa. Incluso no se descarta que Massa pueda ir como candidato a gobernador bonaerense en lugar de Áxel Kicillof, quien ya fue designado pero por ahora hace una campaña de bajo perfil. 

Hasta el momento, Massa le dijo a Fernández que quiere participar el 11 de agosto en la PASO presidencial. Por el alto piso de votos que tiene Cristina, el ex intendente de Tigre podría recibir una paliza y ver erosionado su protagnismo en el futuro. 

De esas dos opciones saldrá una decisión. La intención de Massa es cumplir con el mandato que surgió del congreso del Frente Renovador, de construir una nueva mayoría, una coalición opositora que derrote a Macri.

En ese sentido, Massa pide que las candidaturas se diriman de manera democrática, en las urnas; aunque luego del acuerdo de coalición, es una decisión que tomará junto a Fernández y a Felipe Solá, quien podría encabezar la lista de diputados bonaerenses. 

La condición que Massa no negocia es que en la coalición cada partido preservará su identidad y mostrará sus diferencias. “Será el Carrió del kirchnerismo”, se escuchó en la semana. Por ejemplo, él dice que sostendrá su posición respecto de las leyes de extinción de dominio y del arrepentido. 

Por ahora cuenta con pleno apoyo, no sólo de Fernández, Solá y la conducción del PJ nacional, sino también de gobernadores como el chaqueño Domingo Peppo, el tucumano Juan Manzur y el entrerriano Gustavo Bordet, quienes en la semana pasaron por su búnker porteño.