Sup. Economía Domingo, 22 de marzo de 2020 | Edición impresa

Martín Lerdón: “En toda crisis hay oportunidades"

El empresario asegura que ya tienen el 12% del mercado y buscan un modelo de expansión.

Por Mauricio Videla - mvidela@losandes.com

mEl empresario habló sobre la expansión de la empresa que ocupa el 12% del mercado. Sobre sus desafíos, el horizonte para el 2020 y el objetivo de ir más allá.

Con un diseño inspirado en la atención y en el confort, tanto para colaboradores como para el público, la firma Prolube sigue expandiendo su presencia en el mercado local. Martín Lerdón, CEO de la red de servicio automotriz, destaca que la fortaleza está puesta en los detalles: “Los locales están finamente pensados en todo sentido, los arquitectos y encargados de la imagen de la marca, Sofía Morgan y Guillo Milia, se ocuparon del desarrollo de la estética. Hicimos un restyling de la marca en el 2016, la empresa comenzó a funcionar en Las Heras en 2008”.

 

Con la letra P –color naranja- como insignia, la firma se encuentra en una etapa de expansión rápida e inauguró su sexto local. La empresa familiar apuntó a otro modelo de negocio y encontró en el franquiciamiento una forma de ampliar su marca: “Llegamos a un tope, no queríamos quedarnos estancados y salimos a buscar en el mercado otros lugares. Teníamos muchos clientes que nos elegían y cruzaban Mendoza para poder hacer los servis de sus autos con nosotros”. ?El empresario habla de su modelo de desarrollo cómo está desarrollando una red de franquiciarios en toda la provincia. 

-¿Cuál era ese atractivo, lo diferencial?

-Originalmente fue un local, de muchos años, en una zona en la que nos conoce todo el mundo. En principio crecimos con el boca en boca, hoy tenemos un aparato de comunicación bastante desarrollado, trabajamos con una agencia de publicidad, con un equipo de marketing interno (comunity manager, diseñador, publicista, etc). El boca en boca y un buen servicio a la larga tiene sus réditos, como también el ser trasparente para trabajar, ser fidedigno y estar preocupados por cubrir la necesidad del cliente. Hoy estamos sobrepasados por la demanda, hacemos mucho hincapié en no trabajar a granel porque ahí perdemos en la personalidad, en la identificación con el cliente, el one to one. Queremos que nuestro cliente se sienta contenido e informado de nuestros servicios.

 

 -¿Cómo fue diseñado el servicio ideal?

-Tenemos un protocolo de trabajo en nuestro manual de marca: ingresa el vehículo al establecimiento, un recepcionista recaba datos sobre el vehículo e informa sobre costos y tiempo de demora del servicio, ingresado al taller respetamos el tiempo estipulado. Por otro lado, tenemos cuidados que son detalles que hacen a la diferencia, ponemos una funda en los asientos y guardabarros, entregamos el motor limpio, los repuestos que se cambian, para que haya mayor transparencia en lo que hacemos, se entrega una hoja de control con 25 puntos chequeados en el vehículo y cuando hay una anomalía se le informa al cliente.

-No son un taller mecánico, ni un lubricentro ni una gomería, ¿cómo está pensado el mix? 

-Si preguntabas hace diez años éramos un taller integral, hoy somos una red de servicio automotriz. La ventaja, es que al ser una red podemos llegar al cliente desde cualquier punto con la misma calidad de servicio.

 

La idea es seguir expandiendo nuestra presencia sobre la provincia, en departamentos más alejados, queremos desembarcar con nuestra cobertura en Guaymallén, Maipú, a la zona del Valle de Uco y en el Este.

En un contexto cómo el actual, ¿cómo se piensa en la expansión?

-Siempre he ido a contramano de una mirada negativa hasta en mi vida personal. En toda crisis hay oportunidades y hoy estamos en un punto de crecimiento importante, del cual no nos queremos bajar. Tenemos casi un 12% de participación en el mercado, si medimos la atención de los autos entre el 2003 al 2019, y eso se ve en la calle, en las calcomanías de la P en los vehículos. Tenemos una demanda importante de servicios y estamos a tope en todos nuestros locales, la  gente nos alienta a seguir creciendo. 

 

-Prolube es casi un boxe de autos de carrera, ¿es lo que imaginabas?

-En el nicho de mercado encuentro que la gente vive en un momento de ‘ahorismo’, necesita todo rápido y no quiere perder tiempo. El cliente busca soluciones, cada vez menos se ve al público en las casas de repuestos y luego pidiendo un turno en el taller de confianza; nosotros trabajamos en reducir los tiempos –esa es nuestra premisa- y un servicio de mantenimiento lo hacemos en 30 minutos a en seis horas si se trata de la distribución.