Política Viernes, 6 de diciembre de 2019

Martín Guzmán, el progresista que llega a Economía con el desafío de renegociar la deuda

El nuevo ministro de Economía, Martín Guzmán, será quien negocie la deuda con bonistas para evitar el default en diciembre.

Por Redacción LA

Fue uno de los últimos nombres que confirmó Alberto Fernández para su gabinete, pero uno de los más importantes. Martín Guzmán será el Ministro de Economía de la nueva gestión y por delante tiene el desafío de acordar, sin demasiado tiempo, con acreedores privados y prorrogar los plazos de pago en lo que respecta a la deuda externa.

En línea con lo que ha planteado Alberto Fernández, el flamante funcionario negociará el no pago de capital e intereses por el 2020 y 2021, además de renegociar la tasa de interés por los créditos obtenidos.

Uno de los puntos clave serán las tratativas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de quien no se pretende tomar nuevos préstamos para pagar deudas con bonistas privados y en caso de que se produjeran nuevos desembolsos, éstos deberán ser orientados a inversiones que incrementen la producción y las exportaciones argentinas.

El planteo de Guzmán consiste en una negociación que no implique un default antes de que termine el 2019 y cuya meta sea alcanzable en marzo del 2020,

¿Quién es Martín Guzmán?

Un año antes de finalizar su doctorado en Brown University, en el año 2012, Guzmán había sido convocado por la Asociación Internacional de Economía para comentar una investigación de Joseph Stiglitz.

Desde entonces, el argentino se convirtió en un discípulo del Premio Nobel de Economía 2001, quien lo llamó y lo sumó a su equipo en la escuela de negocios de la Universidad de Columbia.

Guzmán venía trabajando allí en la diagramación de políticas y propuestas sobre macroeconomía y desarrollo económico. Desde ese lugar llegó a asesorar a la Asamblea General de las Naciones Unidas en temas de deuda.

También tienes papers sobre la economía financiera global y reestructuraciones de deuda. Incluso, lideró el grupo académico que apoya a las Naciones Unidas en temas de reforma de los marcos para reestructuración de deuda soberana.

Desde que se fue de la Argentina, cuando promediaba los 25 años, Guzmán –según aseguró en una entrevista- ha seguido el devenir de la economía argentina como fuente de inspiración para sus investigaciones.

Las fuentes consultadas por este medio indicaron que Guzmán llegará al Palacio de Hacienda con iniciativas –preelaboradas con Kulfas- sobre ingresos y precios, para intentar contener la inflación de entrada y evitar una espiralización de la crisis.

Guzmán es muy crítico del manejo que hizo de la economía el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con Axel Kicillof en el ministerio. Considera que el Estado debe ser un sujeto activo y presente, pero no debe asfixiar al sector privado.

Para este economista, el Gobierno kirchnerista “actuó como si se pudiese manejar una economía controlando los precios todo el tiempo”. Sostiene que eso no funciona de forma permanente.

Y señala que hay momentos, sobre todo en las transiciones, en que la política de precios ayuda a que la coordinación del mercado sea la más favorable para la mayoría de la sociedad, especialmente para los trabajadores, y para el funcionamiento de la economía en general, según personas que compartieron diálogo con él en las últimas semanas.

A pesar de sus críticas al último gobierno de Cristina, Guzmán recibió la aprobación de la vicepresidenta electa, dado su admiración por Stiglitz, el gurú económico del progresismo norteamericano, a quien la ex jefa de Estado recibió en Olivos en 2010.

Guzmán y Kulfas estuvieron elaborando un plan para el impulso del agregado de valor en la producción y las exportaciones, con calentamiento del mercado interno y una política de ingreso más equitativa que la de los últimos años