Espectáculos Sábado, 30 de marzo de 2019 | Edición impresa

María Callas: desnuda su historia

El documental sobre la diva es una película formidable que la presenta en diversas aristas. Se exhibe en Cine Universidad, hoy y mañana.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

¿Qué se sabe de Maria Callas que no se haya dicho ya? Probablemente nada. Por eso con ella, como con tantos mitos que conocemos a través de decenas de documentales, libros y hasta de biopics, quizás no quede otra que seleccionar, recortar y pegar. Un trabajo que no quita dignidad a quien lo hace, siempre y cuando lo haga con extraordinaria sensibilidad e inteligencia.

Es lo que hizo el realizador y fotógrafo francés Tom Volf en “Maria by Callas”, un documental que no deja de conmover a lo largo y ancho del mundo por el retrato que hace de la soprano más popular y trascendente del siglo XX.

 

Se nota la sensibilidad visual de Volf, quien para hacer este documental encaró uno de los trabajos de rastreo y selección más extraordinarios en torno a la figura de Maria Anna Cecilia Sofia Kalogeropoúlos (1923-1977). No solo recopiló cientos de fotografías, raras entrevistas televisivas, videos caseros y todo aquello que tuviera que ver con ella. En el proceso sacó del polvo registros insólitos: Maria en el yate de Aristóteles Onassis, Maria enojada con el director del Met, Maria oliendo flores o respondiendo preguntas a los reporteros que la acorralan al bajar de un avión. Y entre esos registros, la reveladora entrevista que le dio al británico David Frost, en 1970, que fue televisada y que se creía perdida.

Él la encontró y tomó de ella el eje estructurador del relato: “En total hay dos personas dentro mío. Me gustaría ser Maria, pero también está La Callas, a la que tengo que responder. Así que debo lidiar con ambas lo mejor que puedo”, le dijo a Frost esa vez la diva, y el documental sostiene estas dos dimensiones: ella fue una mujer que supo crear un mito sobre sí misma, pero al fin y al cabo era una mujer, con su costumbre de recortar recetas de cocina y mañosear a sus perros. En este sentido, el documental habla con una desnudez emocional que conmueve.

 

El montaje de Volf es perfecto y minucioso, pues encontró la forma de que solo las palabras de “La Divina” vayan articulando su historia. Y cuando no es ella misma, es Fanny Ardant quien lee sus cartas (algunos la recordarán interpretándola magistralmente en “Callas Forever”, de Franco Zeffirelli).

En una dimensión más amplia, este trabajo no deja de contar lo que significaba ella para la cultura efervescente de los años de posguerra.

 

Pero las secuencias más sensibles son otras: cuando Volf descubre los puntos de contacto entre su biografía y las arias que cantaba. Escuchadas en contraste con su vida, todo tiene nuevos significados. La música es el lenguaje más poderoso y Volf lo sabe, pues como la propia Maria nos dijo, toda su vida está en su legado, y su legado fue la música. Si quisiéramos conocer realmente a Maria Callas bastaría oírla en “Casta Diva” o “Ah non credea mirarti”. Ese es el testimonio más fiel, y todo el resto será literatura. En este caso, de la buena.