Espectáculos Jueves, 27 de septiembre de 2018 | Edición impresa

Marciano Cantero: “Voy a seguir tocando hasta que el cuerpo aguante”

El líder y cantante de Los Enanitos Verdes volvió a instalarse en Mendoza.

Por Rodrigo Olmedo - rolmedo@losandes.com.ar

Marciano Cantero está de nuevo en el pago. El líder de Los Enanitos Verdes decidió instalarse de nuevo en nuestra provincia, luego de pasar gran parte de su vida entre Buenos Aires y Hermosillo, México.

Marciano está viviendo en la zona de El Challao y tuvo cerca los incendios del Cerro Arco, “lo veíamos un poco de lejos, no te voy a negar que me asusté un poco, pero por suerte paró”, relató cuando se le preguntó sobre el tema.

Marciano está motivado, se lo ve y se lo escucha con ganas. Quizá sea por la cantidad de años que llevaba sin hablar con medios mendocinos mano a mano. 

" Tengo la sensación de que los pibes de ahora piensan que van a hacer una canción y van a tener éxito instantáneo.”
Marciano Cantero,  de Los Enanitos Verdes

En esta oportunidad, Cantero está estrenando un tema que grabó con La Beriso, llamado “Ingrata”.

“Fue una cosa muy loca la que me pasó con La Beriso. Cuando volví a Mendoza, empecé a escuchar radios y las primeras ocho canciones que escuché fueron reguetones, hasta que apareció un tema de ellos y dije: ‘¡Wow, esto es otra cosa! Hay esperanza.’ Y me quedó el nombre de la banda.

Al tiempo los chicos me llamaron para grabar la canción. Fue cosa del destino y la verdad fue volver a sentir esas cosquillas al cantar”. 

Recién ayer Marciano Cantero y Rolo Sartorio, líder de La Beriso, se vieron en persona, y fue en los estudios de la Estación del Sol, ya que la canción la grabaron por separados y a través de mensajes de Whatsapp con maquetas.

El tema fue compuesto hace 20 años y Sartorio lo pensó para que Marciano la cantara. Así fue como nació esta “sociedad” que quizá se reedite el 6 de octubre, cuando La Beriso toque en el Arena Maipú.

Luego de todo eso, Marciano Cantero habló con Los Andes y contó cómo fue su regreso a Mendoza.

“Estoy volviendo al pago, pero en realidad nunca me fui del todo. Hacía tiempo que coqueteaba con la idea de estar más tiempo en Mendoza, porque sentía que me estaba perdiendo muchas cosas de acá, como la familia”, confesó.

-¿Cómo encontraste a Mendoza?

-Honestamente, manejan muy mal. Todos se creen Fittipaldi y al mismo tiempo son Rambo. Pero, sacando ese detalle, Mendoza es un lugar precioso. No creo que haya un lugar tan precioso como este.
-¿Cambió mucho la escena musical de Mendoza desde que te fuiste?

-Sinceramente, no me he puesto de lleno a conocer bandas. He escuchado cosas muy bonitas. Cuando hicimos la Vendimia, tocamos con muchos pibes de acá y varios de ellos me dieron sus discos para que los escuche, pero estoy recién mudado y todavía no tengo tiempo para escucharlos.
 

-Pero algo te llegó…

-Sí, tengo entendido que se hacen conciertos en el Le Parc, que hay grupos nuevos, que está el canal Acequia que pasa música local. Afortunadamente, Mendoza siempre fue una especie de Liverpool.

-Los Enanitos Verdes fueron los que pusieron una de las piedras fundacionales de este movimiento…

-Ojalá que nosotros hayamos sido, al menos, una inspiración para que los chicos tengan que hacer sus cosas. Si nosotros pudimos hacerlo y bancarnos, cualquier banda que tenga ganas lo podría hacer. Lo primero es armarse de las mejores canciones y dedicarse a escribir y a aprender este oficio. Tengo la sensación de que los pibes de ahora piensan que van a hacer una canción y van a tener éxito instantáneo.

-¿Qué es “Huevos revueltos”?

-Es una consecuencia de girar durante años por Latinoamérica con los Hombres G, una banda española, que no pudimos conocer en Argentina por decisiones políticas de las disqueras de aquel momento. Algo estúpido que todavía no entiendo. En aquel momento, los grupos españoles no entraban a Argentina y los argentinos no entraban a España, pero siempre coincidimos en Latinoamérica. Un día tocamos juntos y dijimos de hacer una gira juntos y así pasaron cuatro años.

-¿ Y cómo fue esa fusión?

-Un día me llama David Summers, bajista y cantante de los Hombres G, y me dice que hagamos una sola banda, donde toquemos los temas de uno u otro sin importar quien cante y también que cada grupo pueda tocar sus canciones solos. Ahí dije genial, así que nos pusimos a ensayar y salimos de gira.

-Ya que estás en Mendoza, ¿no te dan ganas de producir bandas locales?

-Lo que pasa es que el negocio de la música me tiene cansado. Pasaron muchos años y la industria ya no es lo que era, porque te quemás las pestañas trabajando durante meses en una canción y después no le dan pelota o queda guardada en un cajón. Entonces siento que toda esa energía no es valorada. Se bastardeó el negocio discográfico. Igual, si alguien me pide consejos se los voy a dar.

-¿Qué se viene en la vida de Los Enanitos Verdes?

-Ahora nos vamos con los Enanitos solos a Puerto Rico y después nos vamos a México con la gira de Huevos Revueltos.

-¿Sentís que te queda hilo en el carretel?

-Ojalá. Viendo a Paul McCartney con 76 años tocar en la Gran Station de Nueva York, le pido a Dios que me permita seguir disfrutando de la música, hasta que el cuerpo aguante, yo voy a seguir tocando.