Policiales Viernes, 12 de abril de 2019 | Edición impresa

Marcha por el crimen de Nahuel pasó del dolor a la furia

Amigos del RRPP asesinado en Godoy Cruz que pedían justicia frente a la Legislatura atacaron a presuntos conocidos del acusado.

Por Ariel Cubells - Especial para Los Andes

Del dolor y el sentido pedido de justicia, a las sospechas, la furia y los disturbios. Todo eso tuvo la manifestación realizada ayer en la puerta de la Legislatura por parte de familiares y amigos de Nahuel Vitali (18), el joven RRPP asesinado de una puñalada el sábado en la madrugada en la zona de boliches de calle San Martín Sur.  

 

Desde las 19 comenzaron a verse las banderas y pancartas con la cara de la víctima y el pedido de un rápido esclarecimiento del caso. De a poco la gente se acercó y el grito de “justicia” y “Nahuel más vivo que nunca” retumbaban por la Peatonal. Hubo velas encendidas y unas 200 personas que en ese momento acompañaron con respetuoso silencio. Sin embargo, la tensión ya se respiraba.

Marcelo Rolland / Los Andes

“Era un chico trabajador que quería ayudar a su familia y no le hacía nada a nadie”, no se cansaba de repetir una familiar de Nahuel que encabezaba la protesta. El resto se sumaba cuando se pedía por “perpetua” para el acusado y “cambio de leyes”.

 

Mucho reflejaban que “Nahu” trabajaba en fiestas y en boliches para ganar unos pesos, mientras comenzaba su carrera de Despachante de Aduana. Algunos de sus amigos lo recordaban por los últimos partidos de fútbol que jugaron y por el gran cambio que tuvo cuando se operó y pudo bajar muchos kilos.“Hasta llegó a hacer algunas cosas como modelo”, contó una tía.

Marcelo Rolland / Los Andes

Nahuel vivía con su papá, su mamá y cuatro hermanos en Godoy Cruz, a unas cuadras del lugar donde lo asesinaron. El próximo sábado cumpliría 19 años.  

“Y pensar que lo mataron por un par de zapatillas”, se escuchaba una y otra vez, mientras otros reclamaban por la presencia de políticos.

 

El momento más emotivo se vivió cuando a los presentes les habló Ezequiel, el hermano del fallecido. “Es bueno saber que nos acompaña tanta gente. El sábado pasado tuve el día más difícil de mi vida, le tuve que decir a mi mamá que perdió un hijo por un par de zapatillas”, expresó entre lágrimas el muchacho.  

Tensión y violencia

Desde temprano había temor por las amenazas que habían recibido los amigos de Nahuel en Facebook, presuntamente por parte de allegados al menor detenido. Hasta había versiones de que estos se reunirían en la plaza Independencia en el mismo momento de la manifestación.

Marcelo Rolland / Los Andes

Allegados a Nahuel pusieron sus ojos en un sujeto que merodeaba una y otra vez por la zona en actitud sospechosa. Se lo comentaron a un preventor que custodiaba, quien aprehendió al sindicado. A este sujeto le encontraron un cuchillo, lo que desató la ira de los que se manifestaban por la víctima y algunos terminaron golpeando al sospechoso, hasta que llegaron varios móviles policiales para llevárselo.

Desmanes. Manifestantes fueron afectados por el gas pimienta | Marcelo Rolland / Los Andes

Los efectivos tiraron gases lacrimógenos y varios de los presentes resultaron afectados y fueron asistidos por médicos. Minutos después, y cuando todo parecía estar en calma, la Policía arrestó a otro sospechoso y volvieron los momentos de tensión.

Imputaron al menor acusado

La situación procesal de “Tarzán”, el adolescente de 16 años que está acusado del asesinato de Nahuel Vitali, se agravó en las últimas horas. Fue imputado por “homicidio criminis causa”, delito que tiene como única pena la prisión perpetua.

Tras la muerte del tarjetero, el fiscal de Homicidios Horacio Cadile caratuló el caso como “homicidio en ocasión de robo”. Pero cuando “Tarzán” fue detenido y se determinó que es menor, el caso fue girado a la Justicia Penal de Menores, donde se decidió que se trató de un homicidio criminis causa.

 

La diferencia entre ambos delitos es sustancial: el “homicidio en ocasión de robo” se produce cuando la intención del delincuente es robar y, por resistencia o accidente, se produce una muerte.  En cambio, el “homicidio criminis causa” significa que se mata con la intención de ocultar otro delito; en este caso, el robo de las zapatillas de la víctima.