Opinión Domingo, 12 de enero de 2020 | Edición impresa

MalargüExit - Por Gastón Bustelo

Por Gastón Bustelo - gbustelo@losandes.com.ar

“Nosotros somos patagónicos”, es la frase que repiten varios malargüinos por estos días tan intensos. Desde el debate por la ley que autorizaba la minería metalífera, las identidades territoriales han cobrado visibilidad y en el departamento del Sur mendocino no están dispuestos a dar marcha atrás con varios reclamos que ven como imprescindibles.

Están dispuestos a no realizar la Fiesta Departamental de la Vendimia si el Concejo apoya el decreto que el intendente Juan Manuel Ojeda envió solicitando su reemplazo por la Fiesta de la Producción. Si el Concejo decide no tratar el decreto, quedará vigente y no habrá fiesta, si el cuerpo deliberante decide no acompañar la iniciativa del Ejecutivo comunal, habrá Vendimia en Malargüe. Una encuesta que manejan en el ejecutivo indica que el casi el 85% de los malargüinos no quieren que se haga la Fiesta de la Vendimia.

Pero también quieren que se cree la región Malargüe, que la Legislatura trate una excepción a la ley 7722 para el departamento y que los incluyan en la región Patagónica para gozar de varios beneficios impositivos.

Los malargüinos entienden que su clima, el relieve terrestre, la extensión y la densidad poblacional son varias de las características que les permiten sentirse patagónicos. 

“Hay que avanzar más allá de lo declarativo. Tenemos que lograr beneficios para el departamento, hay un proyecto que contempla la baja en las tarifas de servicios y eso nos permitiría tener una mejor promoción industrial”, dice el intendente Ojeda quien no duda en afirmar que las característica de clima y suelo hacen que se sientan más patagónicos que cuyanos.

Pero más allá esto, desde el departamento ya tienen definido avanzar en otros reclamos ante el Gobierno provincial.  Quieren dejar de ser parte de la región Sur de Mendoza y tienen ganas que se cree la región Malargüe. Bajo ese paraguas consideran que estarán mejor posicionados para modificar la ley de coparticipación de regalías petroleras. “Malargüe es el departamento del Sur que más petróleo envía y si bien recibe dinero, también lo reciben otros departamentos como Alvear, que se opone a otro tipo de desarrollo como la minería metalífera, y esto nos debilita”, señalan desde la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Minería de Malargüe. 

Quieren para la región Malargüe, y se lo van a pedir al Gobierno provincial,  un Parque industrial minero en el departamento para poder explotar los minerales de segundo y tercer grado como hierro, cemento, ladrillos y roca de aplicación, entre otros.

Entienden que hay varias empresas que podrían generar empleo en poco tiempo. “Las canteras están y las empresas para extracción de cemento han visitado el lugar y podrían generar 600 puestos de manera permanente. Pero el gas es clave, esto permitiría además hacer lingotes de hierro en el departamento y así lograr que el valor agregado se haga en Malargüe. Lo mismo puede suceder con el yeso, las empresas necesitan más gas para producir”, afirman desde la cámara.

También quieren recursos profesionales para poder salir a educar e informar sobre los beneficios de la actividad minera. Ojeda va en ese sentido, para él no se terminó el debate por la minería. “La voy a pelear y voy a ir explicando departamento por departamento los beneficios, en Malargüe hay licencia social. Queremos que la Legislatura trate una excepción a la 7722 para el departamento, teniendo ordenada la cuenca del río Salado. Hay que ir paso a paso y sortear las dificultades”.

Desde la Unión Industrial de Mendoza ven con buenos ojos la movida de malargüina por la explotación minera. “Está bien lo que piden y hay que acompañarlos. La minería tiene avances tecnológicos que la van a dejar más cerca de la 7722. Ese municipio tiene licencia social”, explicó el presidente de la entidad Mauricio Badaloni.

“No tenemos bodegas, tenemos que comprar vino en San Rafael y traer uvas para hacer la Fiesta departamental. Somos patagónicos y mineros”, afirma convencido el presidente de la Cámara, Gustavo Mirás.

En los fundamentos a los que apeló Ojeda en el decreto para no realizar la Fiesta de la Vendimia en el departamento, se explica claramente qué sucede en Malargüe.

“La fiesta de la vendimia es una festividad tradicional y  popular originaria de la provincia de Mendoza, Argentina. Refleja la celebración de la uva transformada en vino….” Y sigue: “La actividad petrolera y minera: industrias lícitas permitidas y protegidas por nuestra carta magna en su artículo 14, han sido parte de los inicios fundamentales del departamento. Representando al día de hoy, el principal ingreso económico del mismo...”, y agrega también que Malargüe no cuenta con viñedos ni bodegas; que la producción de la vid no genera para el departamento ingresos de ningún tipo, “que distintos sectores del Departamento, entre ellos instituciones no gubernamentales y vecinos autoconvocados, manifiestan preocupación por el nivel de violencia generado en la capital provincial debido a la reforma de la ley 7722. Siendo Malargüe el principal promotor de tal actividad, es que solicitan la exclusión de nuestra anfitriona departamental en los festejos vendimiales, procurando su protección integral”.

Hay que ver qué pasos se dan, más allá de la Fiesta, habrá que estar atentos a lo que suceda en la Legislatura. La movida pro minera de Malargüe debe comenzar ahí.