Opinión Lunes, 13 de mayo de 2019 | Edición impresa

Macri, uno de los principales responsables - Por Marcos Novaro

Por Marcos Novaro - Politólogo

Es difícil hacer una traslación del voto cordobés al nacional. El oficialismo nacional podría no preocuparse demasiado si Schiaretti no se lanza abiertamente a respaldar a Lavagna para la presidencial. Si lo hace, cambio, sería preocupante para ellos porque en el pasado los cordobeses han votado a Lavagna, y podrían volver a hacerlo. Córdoba no es una provincia donde Cristina vaya a cosechar mucha adhesión.

La disputa entre Alternativa Federal y Macri, particularmente entre Lavagna y Macri, será fuerte. Es una provincia donde Lavagna potencialmente puede crecer; y que no lo haga, para Macri es decisivo. No porque Lavagna vaya a convertirse en una alternativa que pueda desplazarlo del balotaje.  

En síntesis, si las cosas siguen empeorando y los cordobeses votan a Lavagna, Cristina puede ganar en primera vuelta. Este es el gran temor que hoy puede tener Cambiemos; y de verdad han hecho poco por evitarlo. El papel que hicieron en Córdoba es lamentable. Tendrían que haber evitado la ruptura, y las pocas intervenciones que tuvieron complicaron las cosas. La responsabilidad le cabe a muchos. Lo que hizo Carrió fue bastante perjudicial. Pero la responsabilidad primaria es del propio Macri, que le prestó poca atención a algunas situaciones provinciales en las que se juega su 
reelección. No podía pasarle esto en Córdoba. Más aun teniendo en cuenta lo que representó Córdoba para que llegara a ser presidente en 2015. No entienden de la lógica política del territorio,  de lo que estaba en juego en esta elección.  

De cara al escenario nacional, los resultados indican que para la posibilidad de Macri no suponen una alarma de por sí porque Macri ya demostró poder seducir a los votantes cordobeses sin necesidad de que su gente en la provincia tenga esa misma adhesión, que los radicales o a Cambiemos le vaya bien en Córdoba como para ser votado por los cordobeses. Y en una elección polarizada con Cristina, Macri todavía tiene en Córdoba amplias chances de hacer la diferencia.  

Las dos preocupaciones que puede tener Cambiemos después de Córdoba es, por un lado, la interpretación que los radicales disidentes pueden darle a estos resultados en la Convención Nacional. De la mano de Cambiemos y del PRO nos dividimos y vamos a la derrota, pueden decir. Y lo otra es la interpretación que Schiaretti puede dar a su historia respaldando mayormente a Lavagna. No creo que Schiaretti vaya a jugar fuertemente por Lavagna, aun cuando dé alguna señal, pero potencialmente puede afectar a Macri, sobre todo si Cristina sigue fuerte en otros distritos; y las chances de Macri de acercarse a ella se debilitan si los cordobeses votan a Lavagna.