Política Jueves, 11 de julio de 2019 | Edición impresa

Macri se lanzó a la campaña: “Recibimos un país devastado”

Los candidatos del frente Juntos por el Cambio se reunieron en Buenos Aires para hacer el primer gran acto oficial de campaña.

Por Horacio Aizpeolea - Corresponsalía Buenos Aires

Juntos por el Cambio, la versión recargada y renovada del oficialista Cambiemos, tuvo ayer en el predio porteño de Parque Norte, su primera gran cumbre de campaña.

Aunque dicho en tono mesurado, la consigna madre que atravesó los discursos escuchados rozaron la épica: “Estamos frente a la elección más importante de los últimos 50 años”, dijeron los gobernadores Alfredo Cornejo, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, entre otros. 

El presidente y candidato a la reelección Mauricio Macri fue más allá aún respecto a la importancia capital de la elección por venir. En su discurso, que cerró la convención, no dudó en evaluar lo que para él significaría la derrota ante la fórmula Fernández-Fernández: “La alternativa sería perder tres generaciones antes de volver a encontrar el camino. Más que nunca estamos cerca de crecer 20 años consecutivos que nos saquen definitivamente de frustraciones de tantos años”.

 

El Presidente Macri habló de pie, con un tono sereno que no perdió en los casi 20 minutos de discurso. Hubo pocas interrupciones entre los casi 400 dirigentes y funcionarios presentes, solo para aplaudir alguna frase; en el acto de cierre no se corearon consignas, no hubo música de fondo, ni ningún juego lumínico especial. Tampoco globos amarillos.

El candidato por el oficialismo hizo pocas alusiones al kirchnerismo. Sí aludió a la fuerza política que asoma como principal contendiente electoral, primero en las PASO del 11 de agosto, y después, en la competencia donde los puntos valen, las presidenciales del 27 de octubre, al recordar el inicio de su gestión: “Recibimos un país devastado, que arrastraba un nivel de aislamiento que nos colocaba solamente en mejor posición que Sudán y Nigeria, en default, sin energía, donde nadie sabía cuánto era el presupuesto público”, dijo Macri.

 

Fue su compañero de fórmula, Miguel Ángel Pichetto, quien exhibió un discurso más  confrontativo: volvió a mencionar la formación “marxista de Kicillof” (arrancó aplausos entusiastas) y anticipó que un eventual gobierno de Alberto Fernández reinstalará “el cepo” en el mercado de capitales. “En esta elección se van a definir los próximos años de la Argentina”, pronosticó Pichetto, en línea con el discurso general de la cumbre.

Pichetto también destacó el rol presidencial en el reciente acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea, “un mercado de más de 500 millones de habitantes con conforman el 25% del PBI mundial”. Diferenció esta acción con el modelo que le atribuyó a la oposición: “una Argentina autoritaria y cerrada que no comercializa con el mundo”.

El acuerdo económico entre los bloques continentales, aunque parezca una discusión de “alta política”, también será uno de los ejes de campaña de Juntos por el Cambio. Así lo comentó a este diario el canciller Jorge Faurie. 

También el diputado radical Mario Negri: “Yo no sé cuántos votos puede darnos, pero sí estoy seguro que fue una acción que descolocó a los Fernández, al punto que gobiernos como los de Bolivia y Uruguay, afines ideológicamente a la oposición, expresaron su apoyo al acuerdo, mientras aquí se los cascoteó; se les rompió el bloque”.

Los gobernadores

La cumbre, previo a los discursos de Macri y Pichetto, contó con la presencia de paneles. Uno de ellos integraron los gobernadores oficialistas, menos el jujeño Gerardo Morales, que faltó a la cita.

El mandatario mendocino, Alfredo Cornejo, habló de “elección bisagra” y de “la más importante desde 1983”. Al igual que Pichetto, cargó duro contra el peronismo/kirchnerismo:  “Quienes esperan el regalo de planes sociales y de jubilaciones sin hacer aportes, van a tener una gran decepción porque el mundo que tenemos no les va a permitir hacer un gobierno chanta”.

 

El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, destacó el “federalismo” del gobierno nacional, mientras que la bonaerense María Eugenia Vidal, recordó las casi tres décadas de gobiernos peronistas que la precedieron. “Si los bonaerenses no se rindieron con 28 años (de gobiernos peronistas), ¿cómo se van a rendir ahora?”, se preguntó.

El panel de Marcos Peña y el consultor Jaime Durán Barba abordó la campaña electoral. El politólogo ecuatoriano calificó de elección de “atípica” por la “polarización anticipada” que hay. 

“Un 80% ya sabe su voto”, sostuvo. “No es imposible que haya una definición en primera vuelta”, dijo Durán Barba.

Peña habló de la necesidad de “convencer voto por voto”. De dirigirse a “los indecisos, no a los que ya definieron el voto” por los Fernández. “Hay que conversar con el que se tiene al lado, con el familiar, y hablar de ‘cosas compartibles, sencillas’, de lo que uno sabe”, dijo Peña, en modo “jefe de campaña”. “Marketing uno a uno”, se definió también.

“Hay que salir a transmitir la convicción que tenemos a los que dudan”, arengó el Presidente, sin perder la serenidad. Repasó algunas realizaciones del gobierno; evitó mencionar las palabras “inflación”, “endeudamiento” o “pobreza”. 

Volviendo a Macri, finalizó con la frase de los spots de campaña, en los que sobresalen rutas asfaltadas, trenes y otras intervenciones con obra pública: “Los argentinos juntos somos imparables”.