Política Domingo, 20 de octubre de 2019 | Edición impresa

Macri juntó “un millón” y aún confía en ir al balotaje

Aunque no llegó a esa cifra de público, hizo un multitudinario acto en el Obelisco al son del “sí, se puede” dar vuelta el resultado.

Por Horacio Aizpeolea - Corresponsalía Buenos Aires

Pasadas las seis y media de la tarde, y ante una multitud reunida frente al Obelisco en la denominada “marcha del millón”, el Presidente y candidato a la reelección, Mauricio Macri, convocó a sus seguidores a “dar vuelta la elección” y a “hacer historia en este octubre”. El acto se inscribió en la seguidilla de marchas del “Sí, se puede”, una serie de movilizaciones por todo el país que, precisamente, largó el 28 de septiembre también en esta ciudad, en las Barrancas de Belgrano. 

Con actos masivos como el de ayer, el oficialismo espera sumar las voluntades suficientes para forzar un balotaje el próximo domingo, cuando la ciudadanía vaya a las urnas para elegir nuevo presidente.

 

“Buenas tardes, Argentina! Gracias, Argentina! Es impresionante, cada vez somos más. Estamos hechos de amor y de fuerza. Ustedes crearon la marcha del ‘Sí, se puede’ el 24 de agosto, cuando salieron a la calle para decirme que no estaba solo. Y ahora salgo con Miguel (Pichetto) para decirles que ustedes no están solos”, empezó Macri su discurso.

“Hay cientos de miles de argentinos que marchas aquí en el mundo, con libertad y emoción y banderas argentinas. ¡Arriba esas banderas!”, arengó el Presidente.

 

El acto empezó, formalmente, a las 18, con el Himno nacional. Diez minutos después, el jefe de gabinete Marcos Peña apareció en el escenario para pedir “unos minutos más” de espera. A las 18.14, caminando entre la gente y estrechando las manos de muchos, el candidato Macri llegó al acto. “¡Se da vuelta, y esto se da vuelta!”, la consigna y canción emblema de la campaña electoral, empezó a escucharse en los parlantes, interrumpiendo una canción de Gilda (también sonó “Soy cordobés”, en la voz de Rodrigo). Antes de la caminata hasta el palco, Macri (junto a su esposa Juliana Awada y al candidato a vicepresidente, el senador nacional peronista Miguel Angel Pichetto) se trasladó en una camioneta, desde donde saludó a su gente.

La previa

Poco antes de la seis y media, Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli habían subido al escenario. “Qué alegría que seamos millones lo que creemos que sí, se puede”, dijo Larreta. “¡Estamos convencidos de que Mauricio la da vuelta, ¿no es cierto?!”, agregó. El jefe de gobierno porteño pidió que se cantara “sí, se puede” para que el candidato presidencial apareciera en escena. Y así fue: a las 18.32, Macri, Pichetto y Awada aparecieron.

 

“Miren lo que son… ustedes son la fuerza de este país”, le dijo Macri a la multitud. “Pero también tenemos que reconocer que somos una mayoría que miró en silencio a la política. Sin darnos cuenta, regalamos el espacio para unos pocos que fueron por todo y hasta por nuestra libertad. Por suerte fuimos despertando. Así son las revoluciones. Esta es la rebeldía de las personas de paz que no quieren violencia”, afirmó.

Como lo viene haciendo en los actos del “Sí, se puede”, Macri interactuó con la multitud. “Les voy a hacer unas preguntas”, propuso. Preguntó, entonces, si los allí presentes creían en “la honestidad”, en “la importancia de la educación y el trabajo” o en “que la justicia tiene que ser independiente y que basta de impunidad”.

 

“Demostramos que podemos mejorar la educación, integrarnos al mundo y competir con cualquier con nuestra capacidad y talento. Demostramos que se puede gobernar sin generar odios”, dijo. “¡Que vaya presa, que vaya presa!”, coreó la gente, en referencia a Cristina Fernández.

“Estamos viviendo una semana histórica que va a quedar grabada en nuestro corazón. Cuando nos pregunten dónde estuvimos el 19 de octubre, diremos, ‘estamos haciendo historia’”, dijo Macri. “Miren a su alrededor… es toda energía. Y a esa energía la tenemos que transformar en acción: tenemos que dar vuelta la elección!”, gritó.

 

“Tenemos que salir a convencer a aquellos que están dudando. Tiene que ser la elección con mayor asistencia desde 1983. Todos tienen que ir a votar. No queremos prepotencia en las mesas, por eso nos vamos a ocupar este domingo de fiscalizar”, alentó.

“Lo que se define el domingo es en qué Argentina vamos a vivir; en este octubre histórico se han hecho escuchar, por eso vamos a dar vuelta la página de la frustración y vamos a dar vuelta este país para siempre, con trabajo, con amor”, dijo Macri para concluir: “llegamos con convicción y nos vamos más convencidos de que juntos vamos a dar vuelta la elección”.

 

Una multitud se acercó ayer a la 9 de Julio. Por las redes algunos manifestantes reflejaron la movilización en las estaciones de tren y de subte. También, sobre la avenida Alem, en el Bajo porteño, a unas siete cuadra del Obelisco, se observó una larga fila de colectivos naranjas en el que se trasladó parte de los seguidores macristas. 

Selfie radical. Suárez, junto a Morales, Naidenoff, Negri y Lombardi. A la derecha, su esposa.

Muchas familias -aunque predominó la gente mayor- llegaron a pie, aprovechando la tarde soleada; gran parte de la concurrencia vino con alguna prenda o bandera celeste y blanca, los colores dominantes de la masiva marcha.

 

¿Cuántas personas hubo? 

La cantidad de gente frente al escenario se  desparramó hasta unas seis cuadras por la 9 de Julio, más allá de la avenida Córdoba, mientras que muchos seguidores se ubicaron detrás del palco, en dirección al sur de la ciudad; otros desbordaron las primeras dos cuadras de la avenida Corrientes, frente al Obelisco. 

El comando de campaña aseguró que se llegó al millón, como indicaba la consigna, para la Policía fueron 800 mil los asistentes y los cálculos más realistas hablaban de 350 mil personas. No obstante, a los organizadores les quedó un gran entusiasmo por las decenas de miles de personas reunidas en la zona del Obelisco, que hicieron recordar a los actos de cierre de campaña del ‘83.

 

La marcha de “Sí, se puede” arrancó el 28 de setiembre por distintas ciudades y pueblos del país. Esta semana, Macri estuvo en Paraná, Río Cuarto, Carlos Paz, Reconquista (Santa Fe), Saenz Peña (Chaco) y la ciudad de Corrientes.

Con esta modalidad de campaña, Juntos por el Cambio apostó a acercar al candidato a sus seguidores. En la campaña electoral previa a las PASO, en cambio, en los actos del oficialismo muchas veces se restringía el ingreso mediante la entrega de pulseras identificatorias.