Turismo Domingo, 6 de octubre de 2019 | Edición impresa

Machu Pichu: la ciudadela que maravilla, oculta en los Andes

El viaje apasiona desde el comienzo y se hace más interesante al ir descubriendo todos los secretos. Años de historia para descubrir.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com 

La ciudad ideal para comenzar la exploración de Machu Picchu es Cuzco, antigua capital del Imperio y núcleo desde donde partían los caminos del Inca. Su nombre deriva del quechua C´osc que significa ombligo. Allí se inicia el viaje a través del Valle Sagrado hasta Machu Picchu visitando las ciudades de Pisac y Ollantaytambo donde compré un bastón ceremonial con la cara de un brujo tallada en arcilla. Los dientes y el cuerno que forma el mango son auténticos de cabra. Pasé varios minutos regateando el precio con la chamana pero valió la pena. Desde aquí parten los trenes de PeruRail hasta el pueblo de Aguas Calientes. Es muy caro pero no hay otra forma de acceder y se aprovechan de esta circunstancia.

 

Me instalé en un hostel en medio de la jungla y desayuné en su terraza antes de la salida del sol. Había gastado 12 dólares en una combi que en 15 minutos te lleva a la cima (un asalto a mano armada). El dueño del hostal me comentó que se podía subir a pie en poco menos de una hora por un sendero marcado a través de la selva. No lo pensé dos veces. Revendí el pasaje y comencé a caminar ayudado por mi bastón.

 

Si estás en óptimo estado físico es la opción más recomendable, aventurera y económica. Está bien señalizado y no hay forma de perderse. Al final de la trepada arribé a la garita de entrada y sin demora me introduje en ese mágico lugar que es Machu Picchu, Montaña Vieja en quechua.

 

Está ubicado a 2.490 metros s.n.m. Lo descubrió Hiram Bingham el 24 de junio de 1911. Se orientó gracias a un dato del campesino Melchor Arteaga que vivía cerca y sabía de las ruinas ocultas por la vegetación. Subí hasta el Recinto del Guardián desde donde se obtiene la clásica foto panorámica. Vi el Intiguatana, un observatorio astronómico y el Templo de las Tres Ventanas donde realizaban ceremonias religiosas.

 

No se puede ingresar con botellas de agua pero eso no es problema ya que todavía brotan manantiales de agua mineral que se puede beber con solo extender la mano. Uno se pregunta cómo hicieron para erigir semejante ciudad en esas alturas y sobre terreno tan escarpado. Es tan remoto que fue el único enclave inca que los conquistadores españoles jamás descubrieron. El mundo esperó hasta el siglo veinte para poder gozarlo. Bajé hasta la Roca Ceremonial. Dicen que hay que pararse de frente para recibir su poder. Para mi todo el entorno, no solo esa roca, irradia algo que transforma el alma.

 

Trepé al monte Huayna Picchu (Montaña Joven), que está justo enfrente. Hay que firmar un libro de entrada y salida. Con este registro se evita que alguien se quede a hurtadillas a pasar la noche allí porque está prohibido. Es tan empinado que muchos sectores tienen sogas para impulsarse al subir o frenarse al bajar por la roca húmeda y resbaladiza. Llegar a la cima jadeando es un placer. La vista de la Ciudadela desde la altura te deslumbra. El rio Urubamba suena abajo con aguas marrones de turbulencia.

 

Se divisa el Salkantay con sus 6.264 metros de altura y el vuelo de los cóndores planeando majestuosamente. Me quedé varios minutos contemplando todo desde la roca puntiaguda que marca la altura máxima del cerro. Desanduve el camino en bajada  hasta el hostel.

 

Al día siguiente fui a un complejo termal en Aguas Calientes rodeado de selva y montañas. Se accede a varios piletones a cielo abierto con el preciado líquido sulfuroso de distintas temperaturas, según el gusto personal. Relajé mi dolorido pero feliz cuerpo y me preparé mentalmente para emprender el largo regreso de cuatro días en micro hasta Mendoza.

Datos

- Hostel en Aguas Calientes: 22 dólares

- La compra de entradas se realiza on-line en la web: www.machupicchu.gob.pe

- Desde el 1 de enero de 2019 se han restringido los horarios de vista para preservar el lugar y evitar tumultos. Se venden entradas desde la 6 am hasta las 2 pm. Las de la tarde son más económicas. Consultar en la web señalada sobre las distintas opciones que incluyen solo la Ciudadela o la Ciudadela más Monte Huayna Picchu y Montaña Machu Picchu. 

- Para horarios y tarifas de trenes:

www.perurail.com 

www.incarail.com 

- Baños Termales: 6 dólares (llevar traje de baño y toalla)