Turismo Domingo, 24 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Luxor: el templo de Amón junto al río Nilo

En la antigua Tebas, capital de Egipto, gobernaron los faraones Ramsés II y Tutankhamon.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

La actual ciudad de Luxor, en la antigüedad recibió el nombre de Tebas y fue la capital de Egipto en los Imperios Medio y Nuevo. Aquí gobernaron, entre otros, los faraones Ramsés II y Tutankhamon.

Las ancestrales pirámides se volvieron inseguras por constantes saqueos y los reyes decidieron trasladar la Corte a esta zona. Tras su muerte, comenzaron a ser enterrados bajo tierra en las montañas tebanas abandonando el viejo sistema de las pirámides. 

 

Llegué en tren desde El Cairo en viaje nocturno y fui a pie desde la estación hasta mi hotel ubicado en un lugar panorámico frente al Museo de la Momificación, con vistas al Nilo y a pocos metros del Templo de Luxor. 

Vista privilegiada

Desde el balcón tenía el río justo enfrente y las montañas del Valle de los Reyes, sobre la orilla Oeste. 

 

La privilegiada locación tenía una contra: la cercanía de una mezquita. Desde los parlantes del minarete una voz cadenciosa llamaba a la oración cinco veces al día y alteraba mi descanso. Desde la terraza observaba el ritual del rezo a la Meca, ciudad santa del Islam y cuna del profeta Mahoma.

Casi  todos los hombres visten el tradicional atuendo de fez (turbante) y galabiyya (túnica) y se arrodillan sobre una alfombrilla para orar. Las mujeres van cubiertas de pies a cabeza con la hiyab y algunas, las más estrictas, con el burka afgano que les cubre hasta los ojos. Las extranjeras que lucen sus shorts y musculosas llaman la atención a los árabes, poco acostumbrados a ver tanta piel femenina expuesta.

 

Estando tan cerca del Templo de Luxor comencé mi visita por aquí. Sin darme cuenta llevaba una remera estampada con la caricatura de Homero Simpson intentando tocar un acordeón que se le enredaba con el obelisco porteño detrás. Apenas pagué la entrada unos señores me detuvieron y, hablando en árabe, me señalaban el obelisco de la remera y, a la vez, el que da entrada a ese lugar sagrado. No entendí lo que decían pero se mostraban sorprendidos de ver un obelisco que no fuera el de ellos. Éste es más pequeño que el de la 9 de Julio pero luce majestuoso con sus 25 metros de granito rosa y las cuatro caras grabadas con jeroglíficos. El templo se construyó en honor al Dios Amón entre el 1400 y el 1000 A.C. Poseía dos obeliscos en su fachada. El que falta es el que podemos ver en el centro de la Plaza de la Concordia en París y fue regalado por el Pachá Muhammad Alí a Francia, en 1836. 

El pórtico de entrada está custodiado por dos estatuas de Ramsés II de 16 metros de altura. Una vez adentro observamos las paredes cubiertas con esta misteriosa escritura que recién pudo decodificarse gracias al descubrimiento de la Piedra Rosetta en 1799. En 1821, el lingüista francés, Jean Françoise Champollion, comparó los tres tipos de escritura tallados en la piedra: griego, demótico y jeroglífico y así pudo desentrañar misterios de 4.000 años atrás. Me admiraron las paredes. Cuando pasaba los dedos entre las ranuras de los bajorrelieves me sentía transportado a tiempos inmemoriales. Se conservan en buen estado.

 

Me causó gran impresión la Sala Hipóstila con sus enormes columnas que alguna vez sostuvieron el techo y hoy miran al firmamento celeste. 

Me hice foto con una de las 600 esfinges con cabeza de carnero que  formaban una avenida de tres kilómetros hasta el templo de Karnak. Muchas de ellas quedaron enterradas por las arenas del tiempo. Se puede visitar al atardecer. Las vistas desde allí con el Sol poniéndose en el Nilo, son magníficas. Por la noche el clima caluroso da un respiro. Algunos prefieren recorrerlo a esa hora ya que lo iluminan y sus reflejos destellan sobre las aguas del ancestral río. 

 

Datos

Tren nocturno de El Cairo a Luxor: 80 dólares 

Hotel Susanna en Luxor: 23 dólares

Museo de la Momificación: 3 dólares (diariamente de 9 a 13 y de 17 a 22 hs) 

Templo de Luxor: 7 dólares (diariamente de 6 a 21 hs.)

Templo de Karnak:  8 dólares (diariamente de 6 a 18 hs.) 

Espectáculo nocturno de Luz y Sonido en el patio de Karnak: 7 dólares