Espectáculos Domingo, 2 de junio de 2019 | Edición impresa

Luis Sandrini, una  estrella en nuestro cielo 

Rescatamos del archivo de Los Andes el registro de una de las pocas visitas del actor a Mendoza.

Por Carlos Campana - las2campanas@yahoo.com.ar

El jueves 3 de marzo de 1955, llegó a  Mendoza, el famoso actor argentino Luis Sandrini junto a la actriz Malvina Pastorino.

Fue una de las pocas veces que el recordado intérprete de “Juan Globo” estuvo en nuestra provincia para visitar la Redacción de diario Los Andes, y luego conceder una única entrevista que fue publicada al día siguiente. 

Con el título: “Nos visitaron populares intérpretes” arrancaba la nota realizada al consagrado actor y a su esposa.

 

Luis Sandrini, actor de máxima popularidad en el país, y su esposa, la actriz Malvina Pastorino, efectuaron ayer una visita de cortesía a nuestro diario. Han venido a Mendoza con motivo del estreno de su película “Cuando los duendes cazan perdices” y hoy irán a presentarla a San Juan.

La nota de archivo de Los Andes. | Archivo / Los Andes

Nos dicen que este film marca la culminación de una larga etapa de trabajo y que ahora se hallan en período de descanso y gestación de nuevos planes. Ese lapso de labor extendida comprende cinco años de teatro con la obra “Cuando los duendes cazan perdices” y uno con “El baile”, y el rodaje de la primera de ellas.

Sandrini no hará teatro este año; Malvina Pastorino sólo en el caso de hallar la obra apropiada. Le preguntamos cuál puede ser y nos responde que “ha de tener el contenido humano, la frescura y el encanto de ‘El baile’, y permitir a la protagonista cambios en sentimientos e inquietudes que representen épocas, como aquellas obras las marcaba con los años”.

 

En cine Sandrini tiene en vista hacer, quizás en abril, una película basada en cuentos de Maupassant, con el título de “Chafalonías”. Después, dice, “tal vez vayamos a Italia, porque planeé con de Sica una película cuando estuvo en Buenos Aires”. Demandamos nombre, referencia sobre argumento, y nos dice que uno hay (sic) adquirido, pero no se sabe si se hará. Acota: “El capital mayor de Hollywood está en los archivos: libros no filmados”. Dice que aún han de buscar un libro y opina que encontrar obras apropiadas es un problema mundial, tanto para cine como para teatro. Apunta además que no le satisfacen las obras a medida de un actor de encargo.

 

La conversación se extiende en temas de orden general y en su transcurso Sandrini establece algunos de sus conceptos: “Soy un defensor de los géneros. Ni autores ni actores deben salirse de aquellos a los cuales se sienten llamados por la vocación y para los cuales han pulido su personalidad artística. Nunca haré un teatro basado en decorados; el centro de todo debe ser la figura humana. Mi teatro, mi cine, responden ante todo al deseo de que les gusten al público. Creo en lo popular y me ajusto a las preferencias de la mayoría”.