Sup. Economía Domingo, 18 de agosto de 2019 | Edición impresa

Luis Robbio: “Esta es la adquisición más grande que ha hecho Globant”

El empresario del software alcanzó una exitosa fusión con la compañía multinacional. La marca creada por el mendocino mantendrá su nombre.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

La compañía de software Globant Adquirió la empresa del mendocino Luis Robbio, Belatrix, en lo que resultó ser una exitosa operación por la que se espera que los casi 800 empleados de la firma local tengan las posibilidades de crecimiento de una empresa que trabaja para el mundo y que tiene presencia en 40 ciudades de diferentes países. 

Luis Robbio, uno de los fundadores de Belatrix (junto a sus hijos Federico y Alex), explicó en qué consistió la venta de la firma y qué implicará para sus trabajadores.

 

-¿Conserva parte del paquete accionario?

En realidad lo hemos vendido, y nos quedamos con acciones de Globant, y nos vamos a quedar trabajando para que la empresa que creamos crezca. Esta decisión se tomó pensando en la gente de Belatrix, que va a tener oportunidades enormes con una empresa que está trabajando en 40 ciudades del mundo. Nosotros logramos un gran desarrollo pero tenemos oficinas en Mendoza, Buenos Aires, Lima, Bogotá y una pequeña oficina técnica en Silicon Valley (California, Estados Unidos). 

Además, hay sinergias interesantes, ellos son fuertes en algunos negocios, nosotros en otros y, adicionalmente, algo que nos pareció muy atractivo es que nos conocemos con los dueños desde hace 15 o 20 años, no es una relación entre desconocidos.

 

-¿Qué sucederá con el personal de su empresa? ¿Cuántos empleados tienen a la fecha?

Nosotros estamos cerca de las 800 personas, ellos por encima de los 10.000. El principal valor de la compañía es su gente, no se venden escritorios ni computadoras, ellos tienen una estrategia de crecimiento muy fuerte y necesitan gente y encontraron en esta adquisición, que es la más grande que han hecho, una manera de crecer ordenadamente. 

Compartimos la metodología de trabajo y no es una transacción basada en ver qué podemos ahorrar en términos de infraestructura, sino de ver cómo podemos utilizar el músculo para crecer más rápido. 

 

-¿Han logrado mantenerse fuera de la crisis económica del país?

-Desde el punto de vista empresarial sí, desde el punto de vista ciudadano yo diría que no, porque uno no puede abstraerse y ve con mucha pena el ciclo. Hace unas semanas me entrevistaron y me consultaron algo similar y dije que estaba cansado de las crisis, días después estamos de vuelta en esta situación.

-¿Belatrix va a mantener su nombre? ¿Cuál es el diferencial de la marca?

-Inicialmente sí, como una división de Globant, y después con el tiempo va a terminar absorbiendo el nombre. La gente es lo principal para Belatrix, y también sus clientes, una relación que se ha mantenido con los años y que fue la reafirmación de que estábamos y estamos haciendo las cosas bien.

 

-¿En lo personal, qué espera para el futuro?

En algún momento de mi vida me tendré que retirar y lo voy a hacer contento de saber que quedaron las cosas bien, mis dos hijos trabajando en una empresa de nivel mundial y en la que nos han pedido que los acompañemos en esta gesta de seguir creciendo.

Estamos muy entusiasmados y convencidos de que esto es bueno para nuestra gente y para nosotros también. Hay un proceso de concentración en que las empresas más grandes tienen mayor poder que las medianas y las chicas, y ahora nos sumamos a esa porción de empresas potentes.

 

-¿Con cuáles se comparan, o a qué crecimientos aspiran?

Las empresas que hoy son muy agresivas comercialmente son las indias, por la cantidad de gente que tienen y ahora Belatrix pasará con Globant a tener 11 mil personas, eso da poder para hacer negocios más grandes e importantes.

Perfil

Luis Robbio. Ingeniero industrial. Edad 68 años. Creó Belatrix, junto con sus hijos Federico y Alejandro, en 1993. Inicialmente era una empresa dedicada a la automatización y control, pero la crisis del 2001 y la ventaja competitiva que ofrecía la devaluación los llevó a replantearse el negocio y virar hacia el desarrollo de software.