Espectáculos Domingo, 26 de enero de 2020 | Edición impresa

Low Carbs, el nuevo desafío de la nutrición

Cada vez más personas buscan una dieta consciente y adecuada para su metabolismo, lo que apareció como una moda es hoy una tendencia.

Por Diana Codina - Especial para Estilo

Muchas veces escuchamos que tal o cual alimento es malo y que genera tal o cual enfermedad. Con los avances de la investigación hoy la discusión se centra en disminuir el consumo de carbohidratos y aumentar las grasas y proteínas. “Las dietas convencionales nos dicen que tenemos que comer un 65% de carbos. El hiperinsulinismo crónico e inflamación producida por el alto consumo de hidratos, entre ellos cereales y granos enteros o integrales, azúcares, aceites de semillas, y todos los ultra procesados, son los mayores causantes de las enfermedades metabólicas de hoy. Obesidad, diabetes tipo 2, alzheimer, síndrome metabólico, hipotiroidismo y ovarios poliquísticos”, explica María Paula Sottano, profesora y licenciada en Educación Física, especializada en nutrición metabólica baja en carbohidratos, cetogénico, es atleta y tiene un gran conocimiento sobre el tema en cuestión. 

Sin embargo la realidad es que todos los alimentos se componen de 3 macronutrientes: proteínas, grasas y carbohidratos. Entonces cómo hacemos para reducirlos. Es allí donde necesitamos la ayuda de un especialista: todos los cambios de hábitos deben ser siempre acompañados por un profesional que esté empapado en el tema. “No necesitamos hidratos como energía, necesitamos glucosa. El hígado fabrica glucosa por medio de la gluconeogénesis a partir de los aminoácidos (proteínas), ácidos grasos y el ácido láctico en el ejercicio”, afirma Sottano. 

 

“Esto es una tendencia mundial, parece ser una moda, pero no lo es. Es la alimentación acorde al diseño biológico y fisiológico del ser humano”. Entonces la alimentación Low Carbs busca limitar al máximo el consumo de este macronutriente. Cuando el organismo detecta su falta entra en un procesos de cetosis. “El ser humano evolucionó dentro de una alimentación real, baja en carbos y en algunos casos ninguno, permaneciendo en cetosis, estado metabólico en el que pasamos a utilizar la grasa como energía. Tanto la que comemos, como la propia. Este estado metabólico es natural del ser humano, sin ir más lejos, la mujer embarazada se encuentra en un bajo nivel de cetosis, el niño nace en cetosis y el infante consume energía de alrededor del 50% de la tasa metabólica basal, por lo que la cetosis se desarrolla normalmente”, explica María Paula.

Este cambio de conciencia y vuelta a los orígenes se puede subdividir en tres tipos de alimentación. Es importante destacar que estas no son dietas, sino cambios de hábitos que buscan favorecer la salud general del ser humano. María Paula Sottano nos describe tres formas: 

 

- Carnívora: “Volviendo al origen de nuestros ancestros, volviendo a comer alimentos reales como las carnes, el animal de punta a punta, el músculo, grasas, víscera, piel, huesos, uñas. Hoy la carne es el alimento más denso en nutrientes esenciales, y con eso me refiero a aminoácidos que el cuerpo no fabrica, ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), vitaminas, minerales, electrolitos, vitaminas liposolubles (A, D, K, E). Sin comer una sola verdura podés tener todos esos nutrientes”. 

- Keto: “Se enfoca en consumir entre un 60-65% de grasa, un 25-30% de proteínas y un 5-10% de hidratos de carbono, estos deben ser de bajo índice glucémico. Están prohibidos los almidones de cualquier cereal y legumbres. Solo están permitidas las verduras de hojas verdes por excelencia, cebolla, pimiento, berenjenas entre otras. La cetosis por lo general se logra con menos de 50 gramos de carbos, depende del metabolismo. 

 

- Low carb: “Aquí se permite más consumo de hidratos de carbono. Se puede entrar en un estado muy bajo de cetosis, no todo el tiempo. Esta dieta permite carnes, grasas, verduras y algunas frutas bajas en carbohidratos como los frutos rojos y el melón”.

¿Qué son los carbohidratos?

Los carbohidratos son biomoléculas compuestas principalmente de carbono, hidrógeno y oxígeno. Se dividen en dos grupos:  

Los simples: Azúcares de todo tipo (coco, mascabo, moreno, blanco), glucosa, sacarosa, jarabe de maíz, fructuosa, miel, agave y leche (lactosa).  

 

Los complejos: fruta entera, vegetales, nueces, legumbres, granos integrales, productos de trigo integral, pasta, arroz, pastelería en general, papas, zapallo, camote, zanahoria y remolacha.