Turismo Domingo, 29 de julio de 2018 | Edición impresa

Los mejores planes para visitar Chicago en verano

Aunque muchos la prefieren en invierno por sus blancos paisajes, la ciudad estadounidense ofrece una gran variedad de atractivos todo el año

Por Camila González del Solar - Especial para Los Andes

Mencionan Chicago y automáticamente se vienen a la mente imágenes de esta ciudad en el estado de Illinois, Estados Unidos, cubierta de nieve, temperaturas bajo cero y personas tapadas de pies a cabeza. Sin embargo, es una urbe con veranos bastante calurosos y con muchos planes para hacer al aire libre. 

Lo recomendable es ir en mayo o junio, en plena primavera. Es el momento ideal no solo por el clima, sino porque es temporada baja y los precios disminuyen.

Chicago es un paraíso de la arquitectura, no por nada les recomiendan a todos los arquitectos o estudiantes de arquitectura visitarla por lo menos una vez en la vida. Muchos, incluso, la consideran un museo de arquitectura al aire libre. También es conocida como “la ciudad del viento” por su típico clima ventoso y “la ciudad que trabaja“, que era uno de los antiguos eslogan de la ciudad. 

 

En 1871 ocurrió un incendio muy grande en la ciudad y hubo que volver a construirla. En vez de reconstruirla con madera, jóvenes arquitectos y empresarios aprovecharon la oportunidad para usar nuevas tecnologías e innovar en las construcciones. Fue un momento de gran oportunidad para ellos. Así surgió la conocida Escuela de Chicago, fundadora de la arquitectura moderna.

Por otro lado, en una época llegó a ser la ciudad con más rascacielos del mundo, superando a la ciudad de Nueva York.

Frank L. Wright y Mies van der Rohe son los arquitectos más consagrados de la ciudad. Rohe, por ejemplo, fue quien hizo el rascacielos de IBM.

Los recomendados

Si de miradores se trata, Chicago ofrece algunas opciones para disfrutar las vistas panorámicas de la ciudad. Por un lado en la torre Hancock Tower está el observatorio 360 Chicago. Una alternativa más económica es ir directamente al bar “The signature lounge” en el piso 95 y simplemente consumir algo ahí sin pagar la entrada al mirador. Lo ideal es subir a última hora de la tarde y ver el atardecer sobre el Lago Michigan.

Por otra parte, está el Skydeck en la Torre Willis en el piso 103. Antes se la conocía como Torre Sears, pero hace unos años pasó a llamarse Willis por su nuevo dueño. La Torre Willis tiene 110 pisos y es el segundo más alto de Estados Unidos. En este mirador hay unas vistas impresionantes de Chicago. Hay una plataforma toda de cristal que sobresale por el edificio (no es apta para quienes sufren de vértigo ya que se ve el vacío).

Para aquellos que disfrutan las compras, no deben dejar de caminar por la “Magnificent Mile”. Está sobre la Avenida Michigan justo cruzando el puente. Es la equivalencia de la Quinta Avenida de Nueva York con tiendas de lujo y marcas clásicas.

 

Si el clima está agradable, hay varios planes para hacer al aire libre. Uno de ellos es recorrer el Lakefront Trail en bicicleta bordeando el Lago Michigan. El Lakefront Trail es un camino de 29km, muy bello y con muy buenas vistas a la ciudad. Van a pasar por el Navy Pier (un muelle bastante largo a orillas del Lago Michigan que tiene tiendas, restaurantes y juegos de feria) y por North Avenue Beach. Aunque no lo crean, Chicago tiene playas con arena para hacer deportes playeros.

Chicago tiene, además, un parque muy importante que es el Grant Park, que incluye el Millennium Park y varios más. El Millenium Park es donde está el ícono de la ciudad: el “Bean Cloud Gate”, la escultura del artista indo-británico Anish Kapoor, más conocida como “The Bean” por su forma de frijol.

Además, el parque tiene otras obras de arte y arquitectura como la fuente “Crown Fountain” del español Jaume Plensa, una obra interactiva y de videoescultura.

Otro buen plan para conocer mejor la ciudad es caminar por el Chicago Riverwalk y por el área The Loop. Quedan muy cerca uno del otro y ambos están en una zona céntrica. En The Loop es donde está el distrito teatral con el famoso “The Chicago Theatre”.

Un paseo imperdible de la ciudad del viento es el barco por el Chicago River. La excursión se llama “River cruise” abordo del Chicago’s First Lady y la organiza la Fundación de Arquitectura de Chicago. Aparte del paseo en barco, la entrada incluye un guía que explica la historia de cada edificio. Es una gran manera de descubrir la arquitectura. Está disponible para hacer entre abril y noviembre pero está solamente en idioma inglés, no hay tours en español. Para aquellos fanáticos de la arquitectura, una visita interesante es la “Robie House” por la zona de Hyde Park, donde está el campus de la Chicago University. Es la casa del arquitecto Frank L. Wright, clásica y moderna construida entre 1908 y 1910, realmente una innovación para la época. Los martes está cerrada.

Otra recomendación es el Art Institute of Chicago. Es un museo muy grande que hay que dedicarle varias horas. Tiene obras de artistas como Monet, Seurat, etc.y está cerca de la escultura del Cloud Gate.

 

También hay otras salidas interesantes para conocer la ciudad con niños. Está la opción del Lincoln Park Zoo, que es un zoológico dentro del Lincoln Park. Es completamente gratis y tiene más de 14 hectáreas. También está el Acuario Shedd, que es conocido por ser uno de los mejores de todo Estados Unidos. 

Chicago no solamente es conocida por sus grandes edificios y rascacielos, también lo es por hacer la especialidad del lugar: la “Stuffed deep dish pizza”. Es una pizza rellena que se consigue en Giordano’s, una cadena de restaurantes con varias sucursales por toda la ciudad.

Otra singularidad es que acá es donde empieza la famosa e histórica Ruta 66 y que termina en Los Ángeles