Sociedad Jueves, 29 de agosto de 2019 | Edición impresa

El boom de los adolescentes que leen, una cultura propia que estalló en las redes

Se apasionan por los libros en plataformas on line. El intercambio de opiniones marca a estos chicos que no desprecian el libro tradicional.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

Totalmente en contra de lo que suele sostenerse los adolescentes y jóvenes sí leen. La literatura juvenil ha crecido los últimos años y las nuevas plataformas del mundo digital han sido protagonistas indispensables de este boom de lectores ávidos por nuevos contenidos.

 

Se trata de usuarios que tienen un perfil propio, distinto del tradicional, que en el marco de espacios compartidos y redes sociales hacen una lectura en la que la interacción es esencial. Esto derriba el prejuicio instalado entre muchos adultos que creen que los libros no son cosa de chicos.

José Gutiérrez / Los Andes

“Hay un montón de mitos y suposiciones, gente que hace análisis partiendo de falsas premisas y llega a conclusiones erradas”, subraya Cristina Alemany, presidenta de la Comisión Juvenil de la Fundación El Libro. Es conocedora del segmento, una de las líderes de la movida juvenil que ahora extiende sus brazos a la Feria del Libro que mañana comienza en el Le Parc con espacios ideados para ellos. 

 

“Los chicos leen mucho - apunta-. Son lectores voraces pero de lo que les gusta”.

Aunque ya había surgido un tímido interés hace algunos años, internet, los teléfonos y las nuevas plataformas han propiciado la generación  de instancias donde se sienten a gusto. El efecto contagio por comentarios de pares y la posibilidad del intercambio entre otros lectores de su edad y hasta con los autores los entusiasma. 

“Empezaron a leer en comunidad, a contarse lo que leían y hacer el boca en boca”, detalla Cristina. 

 

La plataforma Wattpad es el terreno privilegiado para la lectura, que además los invita a compartir sus propias producciones. Y los “BBB” proliferaron: son booktubers, bookstagrammers y bloggers, lectores que sin llegar a la meticulosidad de un crítico literario, ofrecen su opinión sobre lo que han leído y cuentan sobre nuevas publicaciones. 

El auge

Valentina, de 15 años, pasa muchas horas al día leyendo. Usa su celular, en el que tiene Wattpad, y asegura que es cómodo. Conoció Wattpad por unos amigos y encontró allí un mundo que la atrapó. “Siento que los libros que hay ahí salen de los estereotipos,son textos más realistas y que se parecen a lo que nos pasa a nosotros”, explicó. 

 

Contó que antes leía menos y ahora es lo que más le gusta hacer: “Me di cuenta lo que me gusta leer”, dijo. Incluso está escribiendo su propia novela en esta plataforma. 

Cree que los chicos que leen y escriben no lo comentan con sus conocidos pero en ese espacio pueden expresarse sin revelar su identidad. 

Cristina acepta que la peor época en cuanto a la lectura juvenil fue la década del 90. Pero sobre el final de aquellos años apareció un fenómeno que revolucionario que los regresó a la lectura: Harry Potter, de la autora británica J. K. Rowling. 

Luego surgieron otras propuestas que los cautivaron, como “Crespúsculo” o “Divergente”, que encantaron a los nuevos lectores. 

 

Después se diversificó mucho más y hoy entre 22 y 25 % de las ventas corresponden a literatura juvenil, según Cristina Alemany. Pero las nuevas plataformas digitales fueron sin dudas las que dispararon un verdadero boom, cambiaron la manera de vincularse con el texto y el autor. Y además generó un nuevo tipo de lector que interactúa con sus pares, quienes orientan sus elecciones. 

Más del 70% de los niños entre 5 y 8 años lee al menos una vez por semana en Argentina, según un trabajo de la consultora KTNS Gallup Argentina. Por otra parte,  aunque ya un poco antigua, la Encuesta Nacional de Hábitos de Lectura concluyó que 91% de quienes tienen entre 18 y 25 años lee y que lo hace en pantalla entre 5 y 7 días a la semana el 41% (en 2011), hoy serán muchos más.

 

Los “BBB“

Así ganaron protagonismo los BBB. Juliana del Pópolo (26), es una escritora mendocina que se dedica a este segmento. Ha escrito poemas publicados en papel y ahora va por una novela que está desarrollando en Wattpad. Dice que leen sus libros chicos desde 10 años y que los bookstagrammers (usuarios de Instagram), son orientadores de opinión.  Julieta Carrizo es una bookstagrammer mendocina que dijo de su tarea que es una pesrona que ama leer, hace reseñas y puntúa lo va leyendo.

“El bookstagrammer se contacta con autores y editoriales y le mandan libros”, explicó. Por eso, las empresas destinan un presupuesto a ellos. 

 

Julieta opina que los chicos leen de todo. “Les interesa la fantasía , con un toque paranormal, el romance y los libros de superación personal sobre problemas que ellos mismos tienen”, detalló.

Por eso, no cualquiera puede escribir para jóvenes: hay que conocerlos. Cristina agregó que hace un par de años irrumpió la poesía y que les interesa mucho la literatura diversa relacionada con temas candentes en la sociedad “como el feminismo y el colectivo LGTBIQ+”.

En tanto, Julieta contó que incluso en las redes es habitual que se hagan lecturas colectivas, leyendo lo mismo en un lapso de tiempo, y que luego se abran debates.
 

 

En la feria

Atentos a este segmento que gana adeptos, los jóvenes comenzaron a ganar espacios en eventos. Por eso, la Feria del Libro que inicia mañana en Guaymallén tendrá actividades para ellos. Serán en el Espacio Cultural Julio Le Parc, este sábado en la sala Tito Francia:

 

A las 16: “Harry Potter: animales fantásticos y el canon”. Debaten Cristina Alemany, Leonel Teti, Naime Arha y Juliana Del Pópolo.

  A las 17.30: Presentación de la novela “Morpheus, el legado”, escrita por Julieta Carrizo. Acompaña a la autora Cristina Alemany.

A las 19.30: Charla “Si tu vocación son los libros”. Participan Leo Teti (editor y traductor), Cristina Alemany (editora y escritora), Julieta Carrizo (bookstagrammer, escritora) Juliana Del Pópolo (bookstagrammer, correctora).

 

A las 21.00: Charla: “Los BBB y la literatura juvenil de hoy”. Debaten; Julieta Carrizo, Leo Teti y Juliana Del Pópolo. Coordinadora: Cristina Alemany.
 

Un modo de lectura que cambió la forma  de escribir y publicar

El fenómeno de la lectura digital también produjo cambios en la manera en que se publican libros. En las redes y plataformas se pueden medir las preferencias, por lo que comenzaron a ser una fuente de recursos para las editoriales, con una evaluación previa de los resultados en el mercado.

 Estos nuevos lectores comentan sobre sus gustos, cuestionan y generan cambios. Se trata de conocerlos para orientar el producto. Este ya no es el lector de antaño: suele llegar al texto con conocimientos previos. Al ser una lectura por la que no tuvo que pagar, no tiene empacho en abandonar pronto un texto si no le gustó.  

 

Así es que muchos libros publicados en papel ya fueron éxitos on line lo que implica una transferencia del consumo en internet al gusto por el papel.

Una madre busca un libro que su hija quiere porque ya lo leyó en Wattpad, entra a la librería dudando que esté y está. Comenta aliviada a la vendedora que su hija estará feliz. “Me imagino, acá cuando encuentran el libro que ya vieron en Wattpad se ponen como locos y hasta gritan de la emoción”, cuenta la vendedora.

 

Los chicos, al parecer, se vuelven fanáticos de los autores con los que pueden conectarse como si fuesen conocidos. Hay millones de lecturas de autores como Ariana Godoy (venezolana) y Mercedes Ron (una argentina radicada en España) y por eso llegan al papel.

 “Jazmín Riera, con 28 millones de lecturas, es el fenómeno argentino, viene de Wattpad y ha publicado”, dio como ejemplo Cristina, quien comentó que esa plataforma dará un paso más allá y ya anunció que creará su propia editorial.

 

De todas formas, Wattpad recibe críticas. Por un lado, que escribe quien lo desee y no necesariamente bien. Tampoco hay un editor, los capítulos se van subiendo a medida que se leen y pueden generarse reiteraciones y textos muy largos. Tampoco hay control de los contenidos.  

 

“Wattpad tiene sus pro y sus contras: los chicos pueden leer un montón gratis. Lo malo es que muchos escriben por hobbie, tienen errores ortográficos y eso perjudica”, consideró Juliana quien además destacó: “hoy las editoriales no te publican si no sos conocido antes”.