Política Jueves, 16 de mayo de 2019

Los infortunios del Partido de los Jubilados: tuvo que cambiar el candidato a gobernador

El aspirante original tuvo un problema de salud que lo dejó fuera de la carrera. Otros obstáculos marcaron el derrotero electoral.

Por Daniel Peralta - dperalta@losandes.com.ar

El Partido de los Jubilados fue el último en lograr su lugar en la carrera electoral de la provincia, el 29 de abril pasado, cuando la presentación de listas de candidatos cerró nueve días antes. Nadie puede negar que tienen empeño, porque llegaron a esa inscripción a pura garra. Los obstáculos no terminaron ahí porque el precandidato a la gobernación que proponían a los mendocinos sufrió un problema de salud que lo descalificó de la carrera y en los últimos días anotaron otro aspirante.

El postulante que debió bajarse por un problema cardíaco es Eduardo Santana; el reemplazante es un abogado oriundo de San Martín, que sufre una discapacidad motora: Emanuel Casas

La vicegobernadora es una odontóloga pedirátrica jubilada Mercedes Baéz.

El nombre completo del espacio es Partido de los jubilados, pensionados, retirados y personas con discapacidad, una larga denominación que, según el presidente de la fuerza Edgardo Civit Evans, no estaba plenamente representado, porque no tenían entre sus candidatos a aspirantes con discapacidad. Esa omisión ahora está salvada con la inclusión de Casas.

Con la candidatura de Casas y Báez, el 9 de junio en el cuarto oscuro habrá 11 boletas de aspirantes a la gobernación de Mendoza.

Sucesión de eventos desafortunados
La inclusión del partido en la contienda ha sido una carrera de obstáculos. Fueron los últimos en lograr el ingreso a la competencia de la primaria abierta, simultánea y obligatoria (PASO) del 9 de junio próximo, porque el Partido de los Jubilados tenía “personería condicional” desde enero pasado, debido a que problemas con las fichas de afiliación.

 

La Junta Electoral les dio 60 días de plazo para reemplazar las afiliaciones observadas para lograr las cuatro mil necesarias para obtener la personería definitiva.

En esos 60 días los jubilados militantes sumaron fichas las fichas necesarias. Dentro de ese plazo vencía la presentación de listas de candidatos por lo que se incribieron de manera condicional hasta que cumplieran con las condiciones para obtener la personería.

El plazo para juntar afiliaciones terminó a fines de abril y los jubilados lograron el objetivo, así es que la inscripción de candidatos también quedó firme.

Una vez que todo parecía andar viento en popa, el precandidato elegido sufrió un episodio cardiáco. Estuvo internado y si bien ha superado el trance, no está en condiciones de enfrentar una campaña electoral, así que debió ser reemplazado por otro aspirante.

Pero el cambio de nombre, también implica cambios en la comunicación de campaña y trámites administrativos varios que la gente de la fuerza todavía debe ir sorteando.