Opinión Domingo, 10 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Los desafíos que vienen - Por Gastón Bustelo

Por Gastón Bustelo - gbustelo@losandes.com.ar

Si bien la mira de la próxima administración provincial está puesta en la definición sobre la continuidad de la cláusula gatillo y de los incrementos en el pasaje de colectivo y en la tarifa del agua, el futuro gobernador Rodolfo Suárez deberá enfrentar otras decisiones que irán definiendo el tipo de provincia que se irá gestando bajo su administración.

Recibe una provincia con su actividad económica frenada, en 10 años el Producto Bruto Geográfico fue -4% en promedio. Lo grave es que Mendoza necesita crear 6 mil puestos de trabajos por año sólo por el crecimiento vegetativo, y para lograrlo debe crecer al 3 por ciento anual. 

Nada indica tampoco que se reactiven las inversiones. El mejor mes para los anuncios, sí solo anuncios de inversión, fue septiembre del 2016, cuando se informaron U$S 1.601,9 millones: Vale comprometió 1.500, Simplot 100 y Bodega Tapiz 1,9 millones. El segundo mejor mes de anuncios de inversión fue agosto del 2017 con U$S 737,2 millones: Ledesma Petroleum informó 700, Pluspetrol 30, Geo Park Limited 7 y Carrefour U$S 200.000. El año pasado sólo alcanzaron los U$S 579,6 millones: 400 de Inversiones Cóndor, 160 de Phoenix Global, 13,7 de Irsa y 5,9 del Grupo Goldfar, Diarco.

Hasta septiembre del 2019 solo se registraron anuncios por U$S 200 millones, 150 de YPF y 50 de Everis Group, todos datos que se pueden ver en la página web de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional. 

¿Trae más inversiones Suárez de su gira de 15 días por Francia y China? 

Han firmado un Memorándum de Profundización de las Cooperativas Pragmáticas con el gobierno de Guangdong. Esto “no constituye un tratado entre los países” ni crea derechos u obligaciones, pero será un instrumento para “promover la cooperación” hasta noviembre de 2022, según informó Los Andes.

Así queda lejos el desafío  de reducir el número de 40 mil desocupados que recibe Suárez (la cantidad equivale a 4 veces la población de La Paz). También le será complicado bajar las 381 mil personas que son pobres en nuestra provincia (la cifra es casi similar a la suma de la población de Guaymallén y Luján)

También Suárez deberá tener clara su intención de pasar a un sistema unicameral con la idea de bajar el gasto de la política. Lo cierto es que la eliminación de una cámara sólo permite un ahorro del 0,45% del presupuesto. El sistema unicameral puede resultar más caro que el bicameral si el gasto político se mantiene. Están los que entienden que si se reduce el Poder Legislativo a una cámara se pierde institucionalidad. Por otra parte también está la mirada eficientista sobre los recursos. Para eso hay que saber qué pasó con el dinero del Senado. En cuatro años su presupuesto disminuyó 30%, de esa cifra el 15% se utilizó para construir el nuevo edificio de la Legislatura y el resto no se usó y quedó a disponibilidad del Estado. El gasto de la política es otro, y Suárez si quiere bajarlo en serio tendrá que señalarlo con números y casos concretos. Veremos si la política se lo permite.

La recesión seguirá y seguirá comprometiendo la recaudación y la morosidad. Además se suma la incertidumbre con la compensación que prometió la Nación por los $ 1.200 millones por la disminución en la recaudación del IVA -por la eliminación transitoria en alimentos- y de Impuesto a las Ganancias por la suba del mínimo no imponible. También hay U$S 205 millones atrapados en el corralito del “reperfilamiento” que realizó el gobierno de Macri.

Cornejo también será un tema para Suárez por varios motivos. Si se va a posicionar en Buenos Aires y sus críticas al gobierno nacional se tornan molestas para el nuevo gobierno, ¿qué hará Alberto Fernández con el dinero que deba enviarle a Mendoza?

También deberá lidiar con la alta consideración de la gestión Cornejo en la opinión pública. Si bien ya le tocó a Suárez -cuando reemplazó al Viti Fayad- escuchar comparaciones poco felices en los pasillos de la Municipalidad de la Ciudad, ahora también estarán los comentarios sobre su gestión. Por estos estos días se comenta una frase. “Cuando un funcionario electo en un cargo ejecutivo tiene que buscar su reemplazante, el manual indica que debe elegir uno lo suficientemente bueno como para ganar las elecciones, pero que sus dotes para el puesto no hagan que se olvide de la persona y de la gestión del que lo puso en la boleta”.

Buena parte de los elegidos para integrar el próximo gabinete son personas que han estado en otros gobiernos radicales. Si bien eso garantiza algunas cosas importantes para la gestión, también frena el recambio y se anula la audacia. Raúl Levrino, que iría al Ministerio de Seguridad, fue funcionario de esa repartición cuando Cornejo ocupó la cartera en el gobierno de Cobos y Mariana Juri también fue ministra del ex vicepresidente. Enrique Vaquié, un caso único en 36 años de democracia, si lo confirman en economía será por tercera vez ministro de un gobierno radical. Lo fue con Iglesias, estuvo con Cornejo y volvería ahora con el nuevo gobierno.

En definitiva, Suárez deberá demostrar que tiene un proyecto realizable y superador al que tuvo Cornejo para su gobierno.