Espectáculos Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

Lorraine Warren, la creadora de fantasmas

Murió la psíquica que inspiró a muchas de las series y películas aterradoras de Hollywood.

Por Redacción LA

Lorraine y su esposo Ed intervinieron en varios casos paranormales de repercusión internacional. Ella fue la investigadora paranormal estadounidense en cuya historia real se inspiró el cineasta James Wan para crear la saga de terror “El conjuro” (también conocida como “Expedientes Warren”). La psíquica más famosa del país del norte falleció el jueves, a los 92 años, por causas naturales.

Su muerte fue dada a conocer por su nieto, Chris McKinnell. “Mi abuela nos dejó en silencio y en paz para unirse a su amado Ed. Fue feliz y estuvo riendo hasta el final”, precisó.

Lorraine y su esposo, Ed, que murió en 2006, eran investigadores paranormales de renombre mundial con casos muy mediáticos como el “Horror de Amityville” o el poltergeist de “Enfield” en el Reino Unido.

 

Algunos de los casos fueron recogidos en “El conjuro”, donde el personaje de Lorraine es interpretado por Vera Farmiga (“Bates Motel”) mientras que Patrick Wilson (“Insidious”) da vida a su esposo.

La saga cinematográfica cuenta con dos películas principales: “El conjuro” (2013) y “El conjuro 2” (2016). A raíz de su éxito, se hicieron varios spinoffs: “Annabelle” (2014), “Annabelle: la creación” (2017) y “La monja” (2018).

El universo cinematográfico de los Warren tiene ya en marcha la tercera entrega de su saga principal, de nuevo protagonizada por Farmiga y Wilson, otro spin-off protagonizado por “The Crooked Man” (El Hombre Torcido), la espeluznante criatura que apareció en El caso Enfield, y la tercera entrega de “Anabelle”.

 

“El conjuro 3”, que a diferencia de sus antecesoras estará dirigida por Michael Chaves (“La maldición de La Llorona”), contará el caso de Arne Cheyenne Johnson, condenado a 20 años por homicidio en primer grado en el caso “Devil Made Me Do It” (’El diablo me hizo hacerlo’). Se trata del primer acusado de asesinato que esgrimió en un juicio la posesión demoníaca para eximirse de su responsabilidad penal tras matar a su casero.

La historia tiene como origen a la familia Glatzel y a su hijo de 11 años, David. El chico sufría pesadillas y cambios de carácter muy fuertes, llegando incluso a las lesiones físicas. Cuando su estado empeoró, su hermana Debbie quiso cuidar de David y pidió a su pareja que esperase a que todo se solucionara. El nombre de su novio era Arne Cheyenne Johnson.

 

El estado de David Glatzel desmejoró semanas después y la familia contactó a Lorraine y Ed Warren ante las sospechas de una posible presencia demoníaca en el cuerpo de su hijo. La pareja de Debbie estuvo presente en uno de los exorcismos del joven David, y se burló de las presuntas presencias paranormales que albergaba el chico. Los Warren, al cerrar el caso, pidieron que se vigilara a Arne Cheyenne Johnson, por si algo raro sucedía en su conducta.

Debbie y Arne por fin se mudaron a su nuevo departamento, alquilado por Alan Bono. El carácter de Johnson cambió drásticamente y sufrió los mismos síntomas que el joven David. Meses después, terminó asesinando a su casero y en el juicio alegó que el demonio, que se refugió en su cuerpo tras ser expulsado por los Warren del pequeño David, le obligó a hacerlo.