Sup. Economía Domingo, 21 de julio de 2019 | Edición impresa

Logística: Mendoza gasta U$S69 millones de más en transporte por falta de rutas y trenes

El traslado de mercadería, los trámites para enviar una carga y los impuestos asociados, tienen un impacto del 10% sobre los costos.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa para los exportadores mendocinos la oportunidad de ampliar el mercado a 800 millones de personas, pero también el desafío de competir con productores que tienen optimizadas sus estructuras de costos. Dentro de esto es fundamental pensar en la Logística (transporte), que implica una erogación de U$S 138 millones al año, pero que podría reducirse a la mitad con mejores estructurales. 

Según explicó el economista Rodrigo González, en base a un informe que realizó Fundación Ideal sobre las asimetrías competitivas  que tienen los exportadores en el corto plazo, más del 50% del gasto anual en logística se asocia al transporte terrestre (U$S 70 millones), otros U$S 34 millones se asocian al transporte marítimo y los U$S 34 millones restantes a otros gastos. “El elevado costo del transporte terrestre es nuestro principal obstáculo”, consideró.

En este contexto, el economista consideró fundamental la vuelta del ferrocarril, que podría significar un ahorro del 50% para las exportaciones, es decir reducir el gasto en logística a U$S 69 millones. Empresarios y economistas coincidieron con ese análisis y recordaron la importancia también de agilizar los trámites burocráticos.

González, por su parte, mencionó como otro punto clave la construcción de autopistas que permitan que circulen camiones bitrenes (camiones que pueden transportar un 80% más de carga que uno normal y gastan hasta 70% menos de combustible) para tramos en los que se superan los 400 kilómetros.

Costos operativos

La empresa All In S.A, dedicada a la prestación de servicios al comercio exterior, es una de las que tendrá que lidiar con el nuevo desafío de sumarle competitividad a los exportadores. Su gerente, Martín Calvo, le contó a Los Andes que uno de los principales desajustes con que se encuentra el exportador, a diferencia de los de los países competidores, es que “seguimos exportando IVA, y con eso se encarece la operación en un 21%”.

“Chile es uno de nuestros mayores competidores en la región. Ellos, con la cercanía al puerto, ya tienen entre U$S 1.900 y U$S 2.000 menos en logística en cada exportación, que es lo que cuesta poner un contenedor en el puerto de San Antonio o Valparaíso, más las distorsiones que se producen para los fletes”, señaló Calvo.

Si bien se ha invertido en infraestructura y eso mejora los costos para llegar al puerto de Buenos Aires, muchas veces producto de la burocracia se pierde tiempo y dinero esperando el turno para ingresar un contenedor en la terminal. “Pagar una recordinación puede salir cerca de $ 5.000”. En operaciones que se realizan en dólares quizás no resulte tanto dinero, pero se suma a los factores por los que hoy los exportadores pierden competitividad (peajes, impuestos sobre combustibles y el Impuesto al Valor Agregado en operaciones exportables).

La situación es similar cuando se plantea la necesidad de salir por Chile. En la aduana se pierde tiempo y se suman costos por un paso que ya quedó chico frente a la demanda de camiones y de particulares que buscan cruzar. No obstante, la eficiencia en el puerto en el país vecino significa reducir costos. Según el informe de Ideal, los gastos portuarios en Buenos Aires son hasta cinco veces más altos que los de Valparaíso.

Marítimo y ferroviario 

De acuerdo con el economista Jorge Day, del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), el costo terrestre es muy alto en Argentina, mientras que el marítimo ha disminuido sustancialmente. 

“En el marítimo hay mucha competencia y además el comercio internacional ha estado creciendo a menor ritmo en los últimos años,  lo que favorece a reducir los costos logísticos marítimos. En cambio, en el terrestre hay varios factores que lo encarecen.

Uno de ellos es que hay pocas alternativas de transporte, solo camión. La opción del tren todavía está en pañales. A eso se agrega el alto costo laboral, asociado con un sindicato poderoso”, explicó el especialista.

Calvo coincidió con el economista en este punto y señaló que mientras que un flete marítimo a China puede costar cerca de U$S 1.500,  llevar la carga a Chile por tierra, para después despacharlo, cuesta lo mismo, pese a la diferencia de kilómetros que recorrerán uno y el otro. 

Para Day, la clave para otorgarle mayor competitividad a la Argentina estará en reducir costos logísticos internos. “En los temas que sí se puede trabajar está la Aduana, cómo agilizar sus trámites y reducir sus costos, y en los costos impositivos del combustible. Mientras no se resuelva esos problemas, una de las pocas maneras de reducir los costos logísticos es con un dólar más caro, obviamente, perjudicando al poder de compra de los asalariados. Por eso  es importante pensar en las otras alternativas, para exportar sin afectar los ingresos de la población nacional”, agregó el economista.

Rodrigo González consideró que Mendoza podría reducir la participación de costos logísticos en el valor de un contenedor exportado en 1,7 puntos porcentuales (del 10,6% actual al 9,3%) si fuera posible transportar las mercaderías a Buenos Aires en tren. El costo fiscal de la medida oscila entre $ 550 y $ 800 millones anuales. 

Obras fundamentales

El ministro de Economía e Infraestructura de la provincia, Martín Kerchner, también se refirió al desafío que implica para los exportadores locales el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y señaló que “ya no habrá excusas para poner la competitividad en la agenda discusión”. 

“Hay que seguir bajando la presión fiscal, que Mendoza viene haciendo desde hace tres años, pero también la eficiencia de las empresas”, comentó.

El funcionario también abogó por la vuelta de los trenes, como una gran solución. “El FFCC San Martín transporta 80% más de carga que hace dos años atrás y la tendencia es que siga ascendiendo. De hecho, hay empresas del Polo Petroquímico de Luján que ya lo están utilizando y que tiene planes de enviar cada vez más producción por esa vía”, indicó. 

“Otro punto que afecta al transporte es el estado de los caminos. En tres años reparamos y mejoramos más de 4.500 kilómetros de rutas, caminos y calles de los 17.000 que tiene la red vial provincial”, resumió.

A futuro, destacó la transformación que generará la Variante Palmira (30% de avance), con una reducción de 20 km para los productores del Este hasta la ruta 7 de alta Montaña. El nuevo tramo de la ruta 40 Pareditas-El Sosneado que acorta 90 kilómetros la distancia a Malargüe y al paso Pehuenche, recientemente habilitado para carga pesada, más toda la inversión en el Sistema Cristo Redentor, donde ya se licitaron obras entre Potrerillos y Uspallata y la reconversión del viejo túnel ferroviario Caracoles a túnel vial,  reducirán costos logísticos. 

Por último, indicó que con la reparación y tecnologización del Puerto Seco, que va a contar con scanner para cargas y sistema de vigilancia monitoreado, los camiones podrán tener una resolución más ágil de los trámites.

Por lo pronto, de acuerdo con el Sistema Estadístico de Costos del Autotransporte de Cargas de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), los costos del autotransporte de cargas aumentaron 61,9% nominal en los últimos doce meses en el caso de cargas generales Mendoza-Buenos Aires y un 57% por encima del nivel registrado en junio de 2018, en el caso de cargas internacionales Mendoza-Santiago de Chile.