Sociedad Vendimia Sábado, 3 de marzo de 2018

Las perlitas que dejó la Vía Blanca: el arquero del palco, pequeñas Reinas y mucho ritmo

La intimidad de los políticos, el reparto de melones sin heridos y muchos niños fueron algunas de las apostillas de la noche.

Por Nicolás Nicolli - Zulema Usach - Ignacio de la Rosa

La última edición de la Vía Blanca dejó insólitos momentos que despertaron la atención de los espectadores que colmaron la calle San Martín, donde más se notó la afluencia del público.

El arquero que atajó los melones, el merchandising de las mini Reinas, la música que puso a bailar al Centro, la Reina de las mil lenguas y la intimidad del palco político, entre las apostillas más destacadas de la noche de los carros vendimiales.

Los tres mosqueteros

La Vendimia es la ocasión perfecta para que políticos fortalezcan su posicionamiento federal. Más allá de la numerosa escolta del gabinete provincial y de varios intendentes, las miradas estuvieron puestas en el trío estrella del palco: el gobernador Alfredo Cornejo; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.

Quien tuvo el honor de sentarse a la derecha del mandatario mendocino fue el propio Peña, a quien se vio muy contento durante los casi 90 minutos de duración de la Vía Blanca. Incluso, se lo vio “cuchicheando” con Cornejo para no perderse ningún detalle de los carruajes.

Urtubey fue el tercer mosquetero de la primera fila del palco. Se lo vio sonriente ante las preguntas de los periodistas, que no tardaron en consultarle por su esposa, la actriz Isabel Macedo: su avanzado embarazo le complicó viajar a Mendoza.

Hey, Fonsi

El carro de San Martín convirtió al Centro en un boliche, al menos, por algunos minutos. Fue, sin dudas, el carro más festivo de los 18, que llegó a contagiar de buena onda a los rígidos locutores, quienes se animaron a arengar al público.

Al ritmo de la pegajosa “Échame la culpa”, el último hit de Luis Fonsi y Demi Lovato, una intensa lluvia de papelitos coronó el momento del reggaeton.

Paulina, para todo el mundo

La bella Paulina Cramero, soberana de Tunuyán, se animó a lanzar algunas palabras en inglés para los turistas curiosos que se asomaron para descubrir la Vía Blanca. “Welcome to Mendoza”, podía escucharse decir en un prolijo inglés a la joven de 21 años, una de las que más fuerte suena para el cetro nacional.

Peña, el reemplazo de Romero en la Selección

Cada año, algunos afortunados exhiben vigorosos los melones que reparten las reinas distritales a bordo del carro de Lavalle. Distinta es la situación de los que fracasan en el intento y miran con enojo la fruta destruida en el piso.

Más allá de ganadores y perdedores, lo importante es que no hubo que lamentar heridos. El “arquero” que mejor lo demostró y que atajó todas las ocasiones de gol fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien aseguró de manera perfecta cada melón arrojado por las chicas del carro de Lavalle. Y le lanzaron varios.

Magia vendimial

Sin revelar sus verdaderas identidades, el mago Alatar y la princesa Riluwen le pusieron un mágico color a la previa de la Vía Blanca. Detrás de la banda de la Policía y antes de los carros de las reinas, desfilaron con sus llamativos atuendos. Y hasta se animaron a hacer uno de sus trucos con fuego cerca del palco oficial.

“Quisimos participar de la Vendimia pasada, pero no pude porque me operaron. Ahora venimos de onda, sin anotarnos en ningún lado. Pero lo hacemos de corazón”, resumieron los pintorescos personajes que se robaron las primeras fotos y videos de la noche. La “mágica pareja” se dedica a los trucos hace 9 años y también divierten a chicos en comedores y en distintos eventos de caridad.

Preparadas para la ocasión

Coronitas de colores, luminosas y con mucho brillo adornaron la cabeza de las pequeñas “reinas” que llegaron a disfrutar del desfile junto a sus padres. Muchas, como Rosario (5), vistieron elegantes vestidos largos para honrar la Vendimia.

El "loco Juan", un clásico de la Vendimia

Malargüe, a favor de la minería

El carro de Malargüe llamó la atención, pero no por la belleza de su Reina y el creativo diseño de su carro, sino por un mensaje que generó polémica.

"Minería = trabajo" podía leerse en un banner de color verde, que para algunos fue una provocación acerca de la actividad minera y la explotación en el suelo mendocino. Curiosamente, en el Carrusel, la contramarcha mostrará a un grupo que se manifestará contra la minería.

Reina por una noche

En cada esquina de la calle San Martín podía verse a astutos comerciantes que aprovecharon la ocasión para vender merchandising a las niñas que sueñan con algún día ser coronadas en el Frank Romero Day.

Estela era una de las vendedoras. Apenas una manta en calle Catamarca fue suficiente para exhibir coronitas con luces (50 pesos) y capas (100 pesos). Las pequeñas se iban felices con su vestuario de Reina, al menos, por una noche.

Una selfie para inmortalizar el momento

Como para no dejar ningún detalle al azar, muchas familias sumaron a su “combo” vendimial el preciado palito a modo de facilitar la tarea de sacarse fotos detrás de carruajes, caballos y Reinas.

Una fiesta de los niños

A diferencia de años atrás, cuando la mayor parte del público que copaba las calles céntricas la noche de la Vía Blanca,  eran jóvenes y adolescentes, esta vez se vio a más niños y mamás con bebés muy pequeños e incluso, recién nacidos. “Nos gusta mucho la Vendimia, venimos siempre que podemos. A los chicos les gusta mucho ver a los caballos, los carros y las reinas. Se divierten mucho”, comentó Gisela Coria (28).

De cabotaje

Sarita, Mirta, Marta y Nora son profesoras de educación física y se conocen hace 45 años. Marta ha vivido un tiempo en Mendoza, pero las demás son de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe. Están acomodadas en la confitería del Palace Hotel (calle Las Heras) y vinieron especialmente por Vendimia.

Contaron que van al Acto Central y se vuelven el domingo a sus provincias. Aseguraron estar "maravilladas con todo lo de Mendoza", menos con los precios.