+ Deportes Viernes, 30 de noviembre de 2018

Llueven críticas y Conmebol aún no sabe que hará con las entradas

Desde Danny Alves a Diegos Maradona volvieron a cuestionar la decisión de ir a jugar a Madrid y a una semana no hay precisiones.

Por Redacción LA

El reparto de entradas y acreditaciones y el anuncio sobre traslados y sitios de entrenamiento intentaban darle un baño de normalidad a la Superfinal de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors, prevista para el domingo 9 de diciembre en el estadio de Real Madrid, pero Conmebol salió a decir que nada estaba programado todavía, con lo que puso nuevamente todo en fojas cero.

En dirección contraria fueron los propios clubes, que apelaron la decisión de Conmebol, y las voces relevantes que se fueron multiplicando en contra de la exportación del partido.

 

Si el DT de Huracán, Gustavo Alfaro, dio ayer una muestra de las sensaciones producidas tanto por lo que fue la organización frustrada de la final en el estadio Monumental como por su traslado a tierras españolas, este viernes se acumularon voces resonantes que fueron desde la del crack brasileño Dani Alves (hoy jugador del PSG) hasta la del mismísimo Diego Maradona.

En ambos casos, y como ejemplos simbólicos de lo provocado, señalando "la vergüenza" de tener que resolver una cita eminentemente sudamericana, inclusive identitaria, del otro lado del océano.

"Yo quiero decirle a este Alejandro Domínguez (presidente de la Conmebol), qué carajo tengo que ver yo si mi familia quiere ir a ver un partido de Boca-River y tengo que llevarla a Madrid. ¿Qué somos? ¿Todos Macri?", apuntó Diego. 

 

"¿Sabés lo que cuesta eso? Después dicen que no hay plata para pagarle a (Gerardo) Martino, que no le pagaron a (Edgardo) Bauza... Poné seguridad y hacelo en la cancha de Vélez. Son la lacra del fútbol. No están capacitados para el cargo, loco. No me jodas que Domínguez va a hablar del fútbol del mundo?, agregó.

A su turno, y con un video desde sus cuentas en las redes sociales, Dani Alves sumó: "Para mí jugar el River-Boca por la final de la Libertadores fuera de Sudamérica es la vergüenza más grande que he visto y voy a ver como jugador de fútbol y como sudamericano. Soy alguien que considera que este deporte se puede vivir con sentimiento, con pasión y sobre todo con respeto".

El lateral, multicampeón en el Barcelona con Lionel Messi -del que es gran amigo-, añadió: "Las personas que no han tenido nada que ver con unos maleducados se pierden un partido histórico porque se lo llevan a Europa".

El malestar también se reprodujo en las redes sociales -donde se viralizaron los "memes", llamando al certamen Copa Conquistadores o evocando a las figuras de San Martín y Bolívar- y engloba a los hinchas de ambos equipos.

 

Los de Boca, sosteniendo su exigencia de imitar el fallo de 2015, el recordado episodio del gas pimienta en los octavos de final de la Libertadores de aquel año, por el cual la Conmebol le dio el partido por ganado a River.

Los de River, reclamando que el partido se juegue en el Monumental (donde debió ser suspendido el pasado sábado 24, por una agresión de hinchas al micro que trasladaba al plantel de Boca), motivo por el que además están convocando a un banderazo para mañana sábado. 

En esas mismas direcciones se movieron los propios clubes con las apelaciones presentadas ante el Tribunal del Alzada de la Conmebol, luego de que la Unidad Disciplinaria de la entidad desestimara el pedido de descalificación a River que hizo Boca pero sancionara al club de Núñez con 400 mil dólares de multa y dos partidos de local a puertas cerradas en competencias continentales a partir del año próximo. 

Boca, además, contrató un estudio de abogados especializado en justicia deportiva y con el que, anunció, llegará de ser necesario hasta el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). Tal vez con el partido ya resuelto en cancha.

 

Aún en las diferencias, y aún con distintos niveles de enojo, River, Boca y sus hinchas respectivos coincidieron en el enfrentamiento contra la Conmebol y su fallo; pero a la espera de las definiciones previstas para la próxima semana van también pretendiendo que el choque en el Bernabeu puede ser.

Por eso ya están organizados los viajes (River el lunes, Boca el martes); los sitios de práctica (River el predio de Real Madrid, Boca el de la Selección española); y estrategias puramente deportivas (Marcelo Gallardo guarda los titulares en el partido del domingo ante Gimnasia, Guillermo Barros Schelotto los pone en cancha para enfrentar a Independiente).

Según medios españoles, la Conmebol ya había organizado el reparto de localidades junto con Real Madrid y la Federación local que serían cinco mil entradas para los simpatizantes de cada club que viajen desde la Argentina (otro motivo del malestar de los riverplatenses, porque no solo desestimaron la validez de las entradas compradas para el 24 sino que ignoran la prohibición original de "visitantes", como sucedió en el 2 a 2 de la ida en la Bombonera).

 

Pero "la Confederación Sudamericana de Fútbol -Conmebol- informa que actualmente está trabajando con las autoridades españolas y el personal de seguridad del Estadio Santiago Bernabeu en el proceso de definir la designación de áreas de aficionados correspondientes a cada club para el partido de vuelta de la final de la Conmebol Libertadores 2018 entre Club Atlético River Plate y Club Atlético Boca Juniors a disputarse el domingo 9 de diciembre desde las 20:30 horas.

Una vez concluido este proceso, la Conmebol informará través de sus canales oficiales, la distribución de áreas asignadas para seguidores de cada equipo y el proceso de venta de las entradas para la afición.

 

La Conmebol aclara que las informaciones que circulan sobre la supuesta venta y asignaciones de entradas no son oficiales y llama a los aficionados a proceder con prudencia y cautela".

También habrá entre 24.000 y 25.000 entradas para hinchas de cada club que compren en España (las comercializará el club), y un cupo de 13.000 localidades para la Federación por sus compromisos comerciales.

Para la prensa, finalmente, la Conmebol abrió el proceso de acreditación para el partido con los siguientes cupos: medios impresos y agencias de noticias, máximo de tres; TV y radios, máximo de dos; y medios digitales: uno.

 

La Conmebol aún no definió qué sectores ocuparán las hinchadas de uno y otro club ni tampoco los canales oficiales de venta de entradas para la Superfinal de la Copa Libertadores entre River y Boca, el domingo 9 de diciembre en el estadio Santiago Bernabeu de Real Madrid, según informó esta tarde a través de un parte de prensa en su página web.