Opinión Lunes, 22 de julio de 2019 | Edición impresa

Lenguaje inclusivo: no es apropiado en la educación - Por Sandra Lagunas

Los cambios llevan un proceso y deben darse a través del tiempo, de manera paulatina y porque el mismo contexto social así lo requiere.

Por Sandra Lagunas - Enóloga, madre de un alumno del nivel primaria

Comenzamos por definir la palabra Gramática, la cual se entiende como “un conjunto de normas y reglas para hablar y escribir correctamente una lengua”.

Partiendo de esta definición, podemos dejar en claro que en una institución educativa se deben respetar a los organismos que imparten saberes, que en este caso que hablamos del lenguaje, es regido por la Real Academia Española (RAE).

Cuando una mayoría de hablantes incorporan términos no académicos o modismos que surgen de manera natural y que se mantienen a través del tiempo, la RAE los analiza y según sus reglas y normas pueden o no ser incorporados a nuestra lengua. RAE: “Si se adoptara de modo general el morfema “e”, dicho cambio implicaría crear prácticamente otro idioma”

A mí entender el lenguaje inclusivo no es apropiado en la educación ya que se trata de un modismo en proceso de construcción, y que puede ser o no aprobado en algún momento. Por tanto las escuelas deben enseñar saberes terminados, concretos y avalados por la institución educativa. RAE: “El género gramatical no puede modificarse por decisión de unas personas”.  

(Además el concepto igualdad de género no es correcto, porque género en la lingüística son categorías gramaticales que nos ayudan a diferenciar, y acá lo que se busca es igualdad de sexo y el idioma no tiene sexo, tiene género, los seres humanos tenemos sexo).

Los cambios llevan un proceso y deben darse a través del tiempo, de manera paulatina y porque el mismo contexto social así lo requiere. Pero en este caso se busca imponer a través de la fuerza, y lo que es peor utilizando ámbitos escolares, vulnerando los derechos de los niños de crecer y aprender en libertad, lejos de expresiones cargadas de ideologías.

El lenguaje inclusivo no me representa, de igual modo respeto a quién lo utilice fuera del ámbito educativo. Se mezcla diversidad de género con lenguaje inclusivo. Nuestra lengua incluye a todas las personas más allá de sus elecciones personales de vida, ideales políticos, religión, clases sociales, y demás. Respeto la igualdad de género, lo cual no me limita a tener que utilizar un lenguaje inventado para ello.

La serie de hechos y acontecimientos que pusieron en escena esta discusión no nace de un ámbito desde la necesidad, sino más bien de una minoría que atropella y se impone sin fundamentos contundentes y que deja las puertas abiertas a ver que se trata de un movimiento ideológico más que de una situación que acontece o sea imprescindible para nuestra sociedad.

Nadie se opone a los cambios porque son parte de nuestra historia y verdaderamente necesarios, pero siempre y cuando se respeten los derechos y las normas que nos avalan para poder vivir en sociedad en paz y con respeto.

Los cambios culturales importantes van de la mano de la unión y el respeto, no pidamos luchar por la igualdad a través de la imposición. Respetemos nuestra historia, nuestra lengua y de dónde venimos, hagamos cambios positivos, que nos unan como sociedad e individuos. Luchemos por una verdadera igualdad en todos los aspectos. Igualdad no es solo de sexo, sino que abarca todas las diferencias que nos hacen seres humanos únicos y con mismos derechos. 

Cito fuente www.elpaís.com.uy/información/sociedad/rae-genero-gramatical-modificarse-decision-personas.html