Arquitectura Jueves, 10 de octubre de 2019

Las fallas más frecuentes en pinturas

Desde un punto de vista técnico-económico, constituyen el método más adecuado para proteger los materiales empleados en la construcción.

Por Arquitecto Carlos A. Grisolía, Director del CETArq argrisolia@cetarq.com.ar

Las pinturas, incluyendo los productos más desarrollados tecnológicamente, son sistemas multicomponentes: resinas naturales o sintéticas, plastificantes, agentes de curado, aditivos, humectantes, pigmentos, fungicidas y bactericidas, solventes y diluyentes están en relaciones cuantitativas optimizadas, para alcanzar las deseadas propiedades fisicoquímicas de la pintura líquida y de la película seca.

La pintura como sistema disperso, aplicada en forma de capa delgada, se transforma por secado y/o curado (evaporación de la mezcla solvente y/o reacciones químicas, respectivamente) en una cubierta sólida firmemente adherida al paramento.

Las fallas de la película de pintura tienen lugar por causas diferentes debido a la gran cantidad de variables involucradas.

El tiempo para que las fallas se produzcan es la variable crítica de este fenómeno, entre otras:

-Incorrecta selección de la pintura. Frecuentemente, un producto diseñado para superficies de metales se aplica por extensión, en función del satisfactorio comportamiento en servicio, a otros materiales tales como hormigón o madera. Se observa generalmente una rápida falla, lo cual indica que la selección conveniente de una pintura para un propósito específico es extremadamente importante.

-Inadecuada formulación del producto. Muchas fallas ocurren generalmente por causas inherentes a la composición porcentual de la pintura y a las materias primas seleccionadas para su elaboración. El tizado, cuarteado, agrietado, arrugado, erosión, decoloración, etc. de la película son algunas de las fallas más frecuentes.

-Reducida adhesión del sistema protector. Las fallas atribuibles a la adhesión de la pintura son numerosas y pueden conducir a serios deterioros del material base por la discontinuidad de la película. El ampollado, el pelamiento, la escamación, la delaminación entre capas y la corrosión entre superficie metálica y pintura constituyen ejemplos de películas con baja adhesión superficial.

-Fallas relacionadas con el tipo de sustrato o paramento. La pintura puede resultar incompatible con el material base debido a las características intrínsecas de este último: ausencia de adhesión física por falta de un perfil de rugosidad adecuado (mordiente), composición heterogénea, reactividad química, diferente estabilidad dimensional en áreas adyacentes, alcalinidad superficial, etc. El tipo de sustrato conduce a fallas particulares y por lo tanto requiere medidas preventivas específicas.

-Fallas vinculadas a la aplicación. Diferentes aspectos involucrados en esta etapa pueden influir significativamente en el comportamiento del sistema de pinturas en servicio y conducir a rápidas fallas: heterogeneidad de la pintura en el momento de la aplicación, diluyente inadecuado, condición atmosférica desfavorable, espesor de película no uniforme, sobrepintado, escurrimiento, etc.

-Fallas atribuibles al diseño de la estructura. Este aspecto es frecuentemente el responsable de severas fallas en áreas bien definidas del sustrato; la presencia de bordes agudos, áreas discontinuas, y ángulos interiores de difícil acceso incrementan la relación costo/eficiencia del sistema protector/decorativo.

-Agresividad del medio externo. Las películas pueden fallar por acción del medio externo; la presencia de agentes químicos, fenómenos de erosión y abrasión, radiación solar, etc. generalmente conducen, a sistemas de pinturas no adecuadamente seleccionados, a su solubilización, degradación y pérdida de propiedades mecánicas.

Selección del sistema de pinturas

La primera etapa consiste en determinar el material formador de película (resina plastificada) que presente un buen comportamiento al medio externo o de exposición del sustrato pintado.

Muchos tipos de pintura han sido desarrollados para especiales condiciones de servicio y métodos de aplicación diversos. La selección de la pintura más conveniente, entre aquéllas que en principio resultan aptas para el sustrato/medio ambiente, debe realizarse considerando los siguientes factores:

- Reconocida eficiencia en similares aplicaciones

- Composición química y propiedades físicas

- Resultados de exposición en ensayos acelerados

La mejor alternativa para la elección de un sistema de pinturas es el comportamiento previo evidenciado en sustratos de iguales características expuestos en medios agresivos similares. Se debe constatar que la composición porcentual, las materias primas empleadas y la tecnología de elaboración no han sido modificadas.

Si no hay información y resultados confiables de comportamientos previos en aplicaciones similares, el conocimiento de la composición química y particularmente de las propiedades físicas y químicas de la pintura resulta muy valioso.

Esta información, antes de tomar la decisión final, debe complementarse con ensayos acelerados de laboratorio, implementados en forma comparativa entre los diferentes sistemas posibles. Sin embargo, en general no hay una correlación bien definida entre los ensayos acelerados y la performance en servicio, a pesar de las numerosas investigaciones realizadas.

Las pinturas que conforman un sistema completo deben ser provistas por el mismo fabricante: la compatibilidad de las diferentes capas es significativamente importante para alcanzar una satisfactoria vida útil en servicio. El empleo de pinturas de diferente origen, sin el conocimiento básico de los resultados de ensayos de laboratorio, es una garantía de falla.

La selección de una pintura sobre la base del precio solamente o por la información brindada por el fabricante puede resultar extremadamente costosa.