Fincas Martes, 23 de abril de 2019

Las carnicerías, principal cuello de botella en la cadena de ganados y carnes

A partir de ahora la AFIP ejercerá un control más directo para transparentar la cadena

Por Clarín Rural especial para Los Andes

La cadena de ganado y carnes vive un momento de decisiones cruciales en donde temas como el peso mínimo de faena en hembras y la implementación del Remito Electrónico Cárnico (REC) ingresan en una nueva etapa.

En el ámbito de la Mesa de Ganados y Carnes, el sector público y privado se propuso iniciar un proceso para transparentar todos los eslabones. El primer paso fueron los Controladores Electrónicos de Faena (CEF), la inscripción de matarifes y la implementación del REC. Pero en este camino, la Mesa se encontró con un cuello de botella, los puntos de venta.

“Esta semana empieza a regir una etapa de concientización, AFIP ejercerá un control más directo sobre lo que es carnicerías” adelantó Marcelo Rossi, director de Control Comercial Agropecuario en una entrevista por Canal Rural. En este sentido, reconoció que el REC “es una medida bastante discutida, con no mucha aceptación pero es lo que hay que hacer. El eslabón que nos está faltando es el carnicero, el minorista”.

En los últimos días, los matarifes nucleados en la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) hicieron visible un conflicto que mantienen con ARBA por el cobro de Ingresos Brutos supuestamente no cobrados por parte de este eslabón a las carnicerías durante los tres primeros meses de 2018. Sobre esta cuestión, Rossi sostuvo que “están frente a un problema serio y es justificado el malestar que tienen. Las deudas son incobrables, hay que buscar otra solución”.

Por estas diferencias en la liquidación de Ingresos Brutos en el primer trimestre de 2018, los matarifes recibieron multas que en algunos casos alcanzan los 8 millones de pesos. Para el funcionario, el nudo de este problema debe buscarse en el comercio minorista. “Le tienen miedo a la AFIP, se niegan a facturar y ese matarife es el que quiere trabajar por derecha pero no le emiten comprobante”, analizó.

Desde la entidad que nuclea a los matarifes hicieron visible su malestar. Ante una consulta de Clarín Rural, su presidente Leonardo Rafael sostuvo que “no alcanza con obligar al resto de actores de la cadena a actuar como agentes de retención o percepción, es necesario un trabajo articulado del Estado”.

En este sentido y en un escenario de fuerte caída del consumo de carne bovina, el directivo advirtió que “la intransigencia de ARBA, que elige el camino fácil de obligar a los inscriptos, no hace más que retroceder en los avances logrados y volver a colocar a la Cadena en una situación de tensión”.

Por Andrés Lobato