Turismo Domingo, 14 de julio de 2019 | Edición impresa

Laboratorio de corales, una nueva atracción en República Dominicana

En pleno corazón del Caribe funciona un centro de investigación que busca proteger la vida marina.

Por Redacción LA

Desde el mes pasado, en República Dominicana está funcionando un nuevo laboratorio de corales, creado para contribuir a proteger la vida marina frente al aumento global de las temperaturas y la pandemia que está devastando los arrecifes coralinos del Caribe.

El Coral Lab, construido por el Grupo Iberostar junto con el gobierno dominicano y varias organizaciones no gubernamentales, albergará inicialmente 10 especies y 180 corales individuales, sgún se informó.

Si bien el centro opera bajo estándares científicos rigurosos, rápidamente se convirtió en otra atracción turística más en pleno corazón caribeño. 

 

Desde que abrió sus puertas, muchos turistas y huéspedes de la cadena hotelera ya visitaron las instalaciones. Incluso los niños están invitados para convertir el momento en un divertido aprendizaje sobre el medio ambiente. 

Para saber de qué se trata y cómo funciona este lugar, Voy de Viaje conversó con la directora de Sostenibilidad de Iberostar, Megan Morikawa, bióloga marina y doctora en restauración de corales. 

“Con la inauguración de este primer laboratorio de corales en el mundo, se busca proteger la vida marina frente al aumento global de las temperaturas y defender la pandemia que está devastando arrecifes coralinos a pasos agigantados”, aseguró la especialista. 

 

Para montar el laboratorio, se construyeron dos instalaciones, una en agua y otra en tierra. En el agua, se armó un vivero para cultivar diferentes especies de corales. El montaje en tierra consiste en un acuario donde se desarrollan diversas investigaciones y se mantiene un banco genético de la diversidad existente en el agua. 

Cómo funciona el laboratorio

Un científico está físicamente en el laboratorio midiendo cómo se comportan los corales ante diferentes impactos medioambientales que afrontan. 

Actualmente, el centro alberga 10 especies de coral distintas que suman un total de 180 corales distintos. 

Básicamente, es un banco genético protegido de los huracanes y alejado de la costa, que es donde la mayoría de los bancos de corales vive, por lo que su situación lo protegerá ante fenómenos costeros y climáticos que puedan ser adversos.

 

En esta área se estudia también el impacto del aumento de la temperatura del agua. 
“Como los corales van creciendo, se fragmentan y se separan en diferentes tanques de agua que tienen un sistema de control de temperatura. Estos cuatro tanques tienen diferentes temperaturas para determinar el impacto que cada grado de calor tiene en los corales”, detalló Morikawa.

Por qué proteger a los corales

Aunque los arrecifes de coral representan una pequeña porción de la superficie marina, su impacto es mucho mayor. 

Alguno de las funciones del coral, y de ahí su importancia, es proteger a la costa de los efectos dañinos de olas tropicales y tormentas. 

Estos arrecifes son el hábitat y refugio natural de muchos organismos marinos y una fuente de nitrógeno y nutrientes esenciales para las cadenas alimentarias del océano. 

Además, los corales ayudan a equilibrar el carbono y el nitrógeno y a reciclar los nutrientes.

 

“Los arrecifes de coral tienen una diversidad de especies y cuanto más trabajemos por ellos, más podremos ofrecer toda este conocimiento científico a la sociedad, con actividades culturales y recreativas a clientes y visitantes de la zona”, remarcó la bióloga.
 

Salud costera

Una cadena hotelera multinacional de origen español prevé inaugurar más instalaciones de este tipo, con el fin de proteger la salud costera en otros países y fomentar el turismo responsable.