+ Deportes Lunes, 7 de octubre de 2019 | Edición impresa

¿La serie está cerrada? - Por Leandro Aguilera

Para nada. Un Boca-River es tan especial que cualquier diferencia es mínima en una fase eliminatoria.

Por Leandro Aguilera - Periodista mendocino de TyC Sports

Luego del triunfo del equipo de Gallardo en el Monumental llegó el análisis del 2-0 y las especulaciones para la revancha que será el 22 en la Bombonera. Mucho hablamos en la previa de cuestiones tácticas, estratégicas (mi columna de la semana pasada fue sobre eso comparándolo con una partida de ajedrez por el movimiento de piezas) para que la “dinámica de lo impensado”, frase de un maestro del periodismo deportivo como lo fue Dante Panzeri, aparezca pronto en el compromiso como lo fue el penal de Más. Eso cambió todo y el Superclásico fue totalmente diferente al imaginado por muchos de los que estuvimos en el estadio de River con la cobertura. El local fue un justo ganador del partido de ida y demostró que es un equipo consolidado. En el segundo tiempo podrían haber marcado más goles que el mendocino Esteban Andrada evitó. 

Hablamos del VAR (Boca no perdió por eso) y su funcionamiento en Sudamérica. Entre las dos semifinales, hubo mucho uso de ese complemento arbitral. En varios casos  induciendo al juez principal a cobrar lo que en la comunicación lo invitaban a ver. Hace poco un ex árbitro y quién condujo el colegio en nuestro país dijo “el VAR está para ver al elefante cruzar, no para observar a las hormigas caminar”. Esta frase es parte de lo que observo que está pasando en nuestro continente donde hay un abuso en la utilización de la tecnología propio de inseguridades. Otro tema es la diferencia de criterios para utilizarlo en una jugada si para un rival y en la otra, similar a la anterior, no para el otro. Acá está lo que genera suspicacias y nos da tela para cortar. 

Quedan dos semanas exactas para estar viviendo otra previa de un Superclásico histórico en el que Boca deberá mejorar futbolísticamente para dar vuelta el primer resultado. Por las individualidades y recuperación de muchas de ellas, el conjunto de Alfaro está vivo. Será muy duro y difícil con un marco espectacular porque la Bombonera estará a reventar. 55.000 hinchas que vienen masticando bronca por derrotas anteriores y situaciones polémicas con la Conmebol estarán alentando al local en un duelo trascendental que muchos están planteando erróneamente como un juego de vida o muerte. Esto no es así porque es un deporte en el que uno ganará accediendo a la final y nada más. No debemos desenfocarnos con esto como comunicadores porque no genera tranquilidad y si rumores alocados de fanáticos. Desde aquí sólo pido que cuidemos el Superclásico y que ya tenemos experiencias (gas pimienta en el 2015 en la Bombonera o las piedras al micro de Boca en la llegada al Monumental del año pasado) que mucho daño le hicieron al fútbol argentino. 

Contestando la pregunta que hice en el título y respetando a aquellos que opinen lo contrario, para mí la serie NO está cerrada aunque River llegue mejor que el Xeneize por lo que demostró en el encuentro anterior. Está abierta y sí, es una realidad, que el conjunto de Gallardo llegará bien anímicamente para la vuelta por los primeros 90 minutos. El plantel de Alfaro buscará cerrarse en Ezeiza para preparar, desde los próximos días, el plan que les permita dar vuelta el cruce. Además de tratar de recuperar lesionados como el caso de Ramón Ábila.

Por último me quiero referir a la presencia de Maradona en el Malvinas Argentinas y todo lo que se generó en nuestra provincia con D10S en el primer triunfo de Gimnasia ante un Godoy Cruz que no levanta cabeza y está teniendo de las peores campañas desde que está en la primera división. Diego es único y los hinchas del Tomba se encargaron de homenajearlo, de manera correcta, en vida con el recibimiento cuando salió al terreno de juego. Fue una enorme demostración de amor para alguien que dio todo como futbolista e hizo de la redonda su mejor aliada.