Economía Viernes, 11 de octubre de 2019 | Edición impresa

La Provincia necesita un año de ingresos para pagar su deuda

Es una de las siete del país donde más peso tiene el endeudamiento en relación a la recaudación. Chubut presenta la peor situación.

Por Gabriela N. Sánchez - gasanchez@losandes.com.ar

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Mendoza es la quinta provincia más endeudada del país. El estudio analizó la evolución de la recaudación de las provincias -a través de recursos propios y de las transferencias de la coparticipación federal- en relación con sus deudas públicas. De allí surge un ratio que permite proyectar las posibilidades de desendeudamiento en los próximos años. Para hacer estos cálculos utilizaron los datos oficiales del Ministerio de Hacienda.

 

Como resultado, Chubut quedó en el podio de las provincias más endeudadas con 1,79; le siguen Neuquén (1,27), Jujuy (1,09), Buenos Aires (1,03) y en el quinto lugar quedaron empatadas con 0,94 Mendoza, Córdoba y La Rioja. Es decir, nuestra provincia pidió prestado el equivalente a casi un año de ingresos.

Además, de acuerdo con el CEPA, entre 2015 y 2019 Mendoza acrecentó la relación entre deuda y recaudación 127%, porque cuando Francisco Pérez dejó el Gobierno la deuda era de $ 12 mil millones y la recaudación de $ 29 mil millones, lo que da un ratio de 0,42. A fines de 2019, la deuda proyectada sería de $ 89 mil millones y la recaudación, $ 94 mil millones (ratio 0,94). 

Infografía | Los Andes

Desde el CEPA, centro de investigaciones dirigido por el concejal kirchnerista de San Martín (Buenos Aires) Hernán Lechter, explican que “las arcas provinciales se han visto deterioradas por la caída de la actividad por una doble vía: la recaudación provincial ha crecido por debajo de la inflación al igual que las transferencias por coparticipación”.

 

En el ministerio de Hacienda prefirieron no comentar el informe e informaron que la deuda flotante de Mendoza es de U$S 1.411 millones”. El número surge de sumar U$S 737,5 millones de deuda en dólares más el pasivo en pesos.

E insistieron en aclarar que el actual Gobierno “no ha tomado deuda para gastos corrientes, sino que fue utilizada para inversión pública y para pagar el festival del gobierno peronista de Paco Pérez. Y en relación al gasto de la deuda y la recaudación anual, aún continuamos por debajo de los límites de 15% exigidos por la ley de Responsabilidad Fiscal de la Nación”.

 

Ayer, la ministra Paula Allasino habló en Radio Mitre sobre cómo ha repecurtido la crisis en las cuentas pública: “La recaudación cae conforme a la situación económica. Aún cayendo está dentro de las estimaciones presupuestarias que hemos hecho para cubrir los gastos corrientes, como el pago de salarios y la obra pública que nos comprometimos a terminar”.

Y reconoció que “hay caída en términos reales por eso es necesario hacer ciertas modificaciones en el gasto público, como ha propuesto el gobernador electo. Nosotros llegamos con un problema grave de la provincia y hemos logrado encontrar la causa y empezar a tratarlo. Mucho de eso va a requerir ajuste y mientras menos gasto tenga el Estado, más queda en poder de los mendocinos”.

 

Según un informe de la Oficina de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura, la Provincia tuvo un déficit operativo de $ 3.095 millones en los primeros ocho meses de 2019. “Este resultado surge de la diferencia entre los ingresos totales recaudados entre enero y agosto, que sumaron $ 80.251 millones, y los gastos totales, que ascendieron a $ 83.346 millones”, indica el análisis mensual publicado.

Al momento de comparar con el año pasado, la Oficina asegura que el déficit de los primeros ocho meses del año contrasta con el resultado del mismo período del año anterior, cuando acumuló un superávit de $ 4.599 millones. “La caída del resultado operativo se explica en que los gastos totales crecieron a una tasa mucho mayor que la de los ingresos, alcanzando un aumento del 63% los primeros y del 44% los segundos”, dice el informe.

 

Además, resalta que en general durante los primeros meses del año las cuentas públicas suelen tener un resultado superavitario porque los ingresos tienen un comportamiento más estable, mientras que los gastos se aceleran a lo largo del ejercicio. “Entre 2016 y 2018 se habían registrado resultados positivos hasta agosto. Sin embargo, en 2019 ya se ha acumulado un resultado negativo en abril, déficit que ha seguido creciendo hasta agosto”, cierra.