Sociedad Viernes, 12 de julio de 2019 | Edición impresa

La nueva cárcel de San Rafael aliviará la superpoblación de reclusos

Con el traslado de 18 internos primarios a la unidad carcelaria El Cerrito se puso en funcionamiento el nuevo penal.

Por Gonzalo Villatoro - gvillatoro@losandes.com.ar

Por estos días la unidad penal N° X El Cerrito es la cárcel más nueva de Mendoza y con el traslado de los primeros presos el lugar entró en funcionamiento. Adentro de sus muros trabajan 60 personas entre profesionales, administrativos y seguridad. En esta primera etapa, lo internos alojados son aquellos que están procesados y por primera vez pisan una cárcel sin importar el delito por el cual están siendo juzgados.

El nuevo penal repercute directamente en las condiciones de la vieja cárcel del departamento sureño, ubicada en avenida Mitre, con más de 80 años y su capacidad excedida en un 40 por ciento.

Por otro lado, el nuevo edificio está compuesto por un núcleo central en donde se encuentran dos módulos con 26 celdas cada uno, con una capacidad de 3 plazas por celda, lo que permitirá alojar un total de 156 internos.

 

Si bien fue inaugurada por el gobernador Alfredo Cornejo el 23 de mayo pasado, antes de albergar a los primero internos hubo que hacer la puesta a punto, eso incluyó comprobar los sistemas de seguridad, el diseño de los planes de emergencia y el funcionamiento del sistema de monitoreo.

“Todavía estamos probando las instalaciones por eso el ingreso de internos es paulatino. Una cosa es un penal que está funcionando y otro uno recién inaugurado, hay que ver que todo funcione correctamente”, dijo Roberto Mango, director de complejo penitenciario de San Rafael.

Por esa razón eligieron alojar a personas que no tienen antecedentes de haber pasado por alguna institución carcelaria. El proceso de reubicación de internos en la nueva unidad comenzó a aliviar la superpoblada cárcel que está en uno de los ingresos a San Rafael. De un total de 330 presos que puede albergar el viejo penal, actualmente mantiene recluidos a 460 internos.

Detrás de los muros hay 12 pabellones. Dos están destinados a los presos por abusos, nueve para las personas que cometieron homicidios o robos entre otros delitos y un pabellón para mujeres.

“Hay 3 pabellones que están con más gente de lo previsto”, indicó Roberto Mango.

El director de la unidad carcelaria aseguró que el envió de los 18 detenidos a El Cerrito estará acompañado del traslado de unas 40 personas a la cárcel federal en Mendoza.

 

“Obviamente va a colaborar para bajar el cupo el llevar los presos federales a Mendoza, como así también la inauguración de Almafuerte II, que está próxima, va a hacer que podamos retirar unas 20 personas que están alojadas en San Rafael pero vienen de Mendoza y también del Valle de Uco”, detalló.

El deterioro de la estructura es considerable y más cuando en una celda en la que deberían estar alojados 3 presos se encuentran seis. “Hay pabellones que la mejor opción sería tirarlos y reconstruirlos porque el ciclo de mantenimiento es más lento que la destrucción”, sostuvo Mango.

Personal necesario

Para alojar condenados la cárcel debe estar preparada en distintos aspectos y una de ellos es contar con los especialistas y el personal necesarios.

 

“Es un proceso paulatino y a medida que se incrementa hay que armar la estructura de personal necesaria. No es fácil conseguir médicos, hay enfermeros que vienen desde Mendoza a cubrir guardias. Para incorporar personal hay que hacer una selección, deben rendir el examen de ingreso al sistema penitenciario como lo marca la legislación y encima en la época en que estamos, previo a las elecciones, el Gobernador está impedido de firmar esas incorporaciones que incrementan la planta de personal. Hay que ir progresivamente”, explicó el director de la cárcel de San Rafael, Roberto Mango.