Mundo Martes, 16 de abril de 2019

La macabra maldición de la catedral de Notre Dame: ¿Un artista pactó con el diablo?

La leyenda ubica a un herrero llamado Biscornet, señalado como el que terminó la puerta de Santa Ana a un costo de muerte.

Por Redacción LA

El incendio desatado en la catedral de Notre Dame volvió a instalar una historia que muchos hicieron perdurar durante siglos. Una macabra maldición envuelve a la terminación de las puertas laterales del edificio, la llamada puerta de Santa Ana.

La leyenda se remonta al año 1300, cuando un joven supuestamente llamado Biscornet dedicó su vida para dar el toque final a la puerta de Santa Ana y así inmortalizar su nombre. Finalmente, lo logró, aunque a un costo que superó la popularidad de su obra.

 
AFP

Tras una jornada agobiante, el joven Biscornet cayó rendido dentro de la catedral. Recién despertó cuando alguien llamó a su puerta. Quien estaba del otro lado era el mismísimo diablo, que le habría ofrecido ayuda para terminar su trabajo a cambio de su alma. El herrero aceptó y falleció a los pocos días de culminar su obra.

 
La puerta de Santa Ana. | Clarín

A horas de la gran inauguración, en 1345, nadie sabía cómo abrir las puertas que llevaban la ornamenta de Biscornet. La historia asegura que, cuando comenzó la ceremonia de apertura, un sacerdote, contratado para bendecir la catedral, oró y arrojó agua bendita a sus puertas para finalizar la bendición. Sorpresivamente, las puertas se abrieron.

 

Las versiones varían. Algunos se animan a sostener que Biscornet era el demonio. ¿Por qué? Su nombre es un juego de palabras en francés. "Bis" significa dos (o bi en inglés) y "cornet" deriva de cuernos.