Fincas Martes, 24 de diciembre de 2019

La llegada de carne porcina rusa a Venezuela enciende las alarmas

Venezuela importó 13.500 toneladas de carne desde la región de Rusia con más cantidad de denuncias vinculadas con la epidemia sanitaria

Por Clarín Rural especial para Los Andes

Recientemente se conoció la importación venezolana de 13.500 toneladas de carne de cerdo ruso por el muy conveniente precio de 11 millones de euros. Es una noticia que puede configurar un drama sanitario y social sin precedentes para toda Latinoamérica ya que proviene de una de las zonas con más denuncias de fiebre porcina africana de Rusia.

Esta enfermedad es mortal para los cerdos, no para humanos, no tiene ningún tratamiento curativo, es sumamente contagiosa a través de los propios cerdos, jabalíes, ropa de operadores, carne infectada, heces de las personas o animales que la consumieron, resiste temperaturas y ph extremos. Está en curso la epidemia más grande de la historia de la ganadería. China, que tenía el 50% del rodeo porcino mundial el año pasado, perdió la mitad, es decir que hoy tenemos un 25% menos, en 2020 faltaran 20 millones de toneladas cuando el comercio de todas las carnes en los últimos años fue del orden de 29 millones de tn, imposible de cubrir. Y la epidemia no terminó, sigue su curso expandiéndose en Asia y Europa.

La enfermedad llegó a China desde Rusia, origen también de los brotes actuales en Europa.

En este contexto según la información publicada por Venezuela, la carne proviene de Korocha, Belgorod, epicentro de algunos de los brotes recientes más importantes de esta enfermedad en Rusia. Si se dispara y es muy fácil que esto ocurra ya que los servicios sanitarios de ese país están afectados por la crisis generalizada del mismo, los efectos serán letales inicialmente para los pequeños productores familiares y como viene ocurriendo se expandirá a la producción comercial.

Al no haber barreras naturales que puedan conternerla, países como Brasil, potencia mundial en este rubro, Méjico o Argentina que está despegando en el mismo, serán profundamente afectados tanto en esta producción como en la de granos de los que se alimentan.

Habrá que extremar las alertas.

Por Fernando Vilella