Sociedad Martes, 23 de abril de 2019 | Edición impresa

La ley de tu lado: emprendedorismo, crecen las Sociedades por Acciones Simplificadas

En Mendoza, se registraron 537 SAS durante el año pasado; más que las de responsabilidad limitada y que las sociedades anónimas.

Por Gabriel de las Morenas - Comisión de Derecho Comercial

Las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS), que introdujo la ley 27.440, son un nuevo tipo societario propuesto para canalizar las nuevas empresas de los emprendedores. Es así que el fenómeno del emprendedorismo ha llegado a la legislación argentina en donde ahora podemos hallar una serie de herramientas jurídicas, casi todas ellas basadas en instituciones similares del derecho extranjero, como el crowdfounding, las SAS y otras más. Todas aunadas procuran a un tiempo eliminar barreras burocráticas para contar con una sociedad comercial que vehiculice el negocio incipiente; y facilitar las vías para que ese nuevo negocio pueda financiarse.

El trabajo de campo que se ha hecho ha procurado, luego de un año y medio de vigencia de las SAS, averiguar qué recepción ha tenido esa institución en la Provincia de Mendoza.

 

Los números

Según la estadística oficial de la Dirección de Personas Jurídicas de Mendoza (DPJ), organismo que tiene a su cargo el Registro de Comercio, durante el año calendario 2018 ingresaron 1.364 expedientes vinculados a comerciantes sujetos a Registro. De este total, 528 fueron Sociedades Anónimas (SA), 235 fueron Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) y 537 fueron SAS. Se colige que las SAS ya superaron a las tradicionales SRL y se encuentran en paridad con una leve superioridad respecto de las SA. El resto casi marginal fueron comerciantes individuales, es decir personas físicas dedicadas al comercio.

Este trabajo de campo no ha tomado la totalidad de las SAS conformadas por la DPJ, sino un muestreo de 41.

 

En cuanto a la cantidad de socios que conforman cada SAS, 63 por ciento de las SAS presentadas tenían al menos dos socios y el restante 36 por ciento eran SAS unipersonales. A su vez, de las SAS con varios socios, 88 por ciento fueron sociedades de dos socios y sólo 12 por ciento presentaron más de dos socios originarios. Parece que la posibilidad de constituir una SAS con un sólo socio sin mayores requisitos está teniendo una creciente aceptación.

En cuanto al capital, sólo 20 por ciento de las SAS se constituyeron con el capital mínimo equivalente a dos sueldos mínimos vital y móvil. No es un porcentaje alto teniendo en cuenta que es objeto de serias críticas lo bajo de aquella cifra. Tan bajo que quizás los emprendedores eligen motu propio dotar a la sociedad de mayor capital.

 

En lo que refiere a la forma de las SAS. Del 100 por ciento de las SAS analizadas sólo 14,63 por ciento fueron confeccionadas en base a un contrato estudiado con diseño de detalle. El otro 85,36 por ciento de las SAS se hicieron con modelos completados por los interesados pero pre formulados.

En cuanto a la inclusión de cláusulas defensivas para evitar el copamiento de la sociedad por terceros, es notable que 48,78 por ciento de las SAS analizadas incluyeron cláusulas de protección a los socios originarios, tanto para evitar el ingreso de un nuevo accionista como para desalentar la fuga de los preexistentes.

 

Conclusiones

Es evidente que el público mendocino ha acogido con entusiasmo a las SAS como vehículo de negocios empresarios, en particular de sociedades unipersonales. La preferencia se ha debido principalmente a las facilidades que rodean su constitución.

No obstante, resulta claro que la flexibilidad que el régimen de las SAS brinda no se ha utilizado plenamente en tanto se ha preferido utilizar modelos o clichés que a la vez que disminuyen el trabajo profesional de conformación, limitan el ejercicio de la autonomía de la voluntad.

 

Asimismo, parece creciente la tendencia a generar mecanismos de protección para mantener cerrada la sociedad, lejos de la presencia de intrusos no bienvenidos. Esto último ratifica el carácter predominantemente cerrado de las sociedades comerciales mendocinas, lo cual se refleja en la tendencia a evitar ingresos inesperados.

De otro lado, esa tendencia es un obstáculo para que haya una dinámica virtuosa de ingreso de inversores.