Mundo Opinión Martes, 11 de junio de 2019 | Edición impresa

La intercepción de lo jurídico - Por Gonzalo  Fiore Viani

Por Gonzalo  Fiore Viani - Abogado, experto  en Política Internacional

La investigación recientemente publicada por The Intercept y revelada por Glen Greenwald –un periodista norteamericano célebre por haber sido a quien Edward Snowden reveló las filtraciones de WikiLeaks en 2013– pone en tela de juicio todo el sistema judicial brasileño.

Sobre todo, echa un manto de sospechas sobre la investigación de la operación Lava Jato, que terminó con nada más y nada menos que un presidente condenado a 12 años y medio de prisión.

El medio brasileño reveló conversaciones privadas entre el actual ministro de Justicia Sérgio Moro, entonces juez de la causa, y el jefe del Ministerio Público Fiscal (MPF), Deltan Dallagnol, algo estrictamente prohibido por la ley brasileña. Esto indicaría que existió una direccionalidad política en las condenas de la causa.

Dudas importantes

Si bien la investigación de The Intercept no se refiere a la culpabilidad de los imputados, cuanto menos arroja dudas importantes sobre la transparencia del proceso, ya que habría violado un principio básico, como es el derecho a un juicio justo e imparcial.

Las revelaciones pueden llegar a tener la dimensión de WikiLeaks o la investigación de los Panamá Papers. Según el portal web, lo mostrado hasta ahora sería “apenas el inicio” del material con el que cuentan.

Las voces ligadas al Partido de los Trabajadores, como la del excandidato presidencial Fernando Haddad, por ahora se mostraron cautas al respecto.

Los miembros del MPF brasileño sólo atinaron a denunciar el hackeo como una violación a su privacidad, pero se mostraron tranquilos sobre la transparencia del proceso judicial.

La filtración encontró a toda la clase dirigente desprevenida, y pone en evidencia una vez más la importancia de los periodistas a la hora de echar luz sobre cuestiones tan delicadas.

Según el medio de Greenwald, hay “múltiples ejemplos de abuso politizado de los poderes de la fiscalía por parte de quienes lideraron la exhaustiva investigación de corrupción de la Operación Lava Jato desde 2014”. Si realmente existen más revelaciones por publicar, ello tiene el potencial para desencadenar una crisis institucional de proporciones aún difíciles de cuantificar.

Justicia sospechada

En las escuchas, juez y fiscal discuten incluso cómo evitar una entrevista a Lula en prisión previa a las elecciones de octubre pasado.

Por lo pronto, las consecuencias son políticas y podrían impactar en el gobierno de Jair Bolsonaro. El presidente registra la popularidad más baja de cualquier mandatario brasileño desde 1985.

En los últimos días, la fiscalía pidió el régimen de libertad condicionada para Lula Da Silva, aunque debe fallar el Tribunal Supremo, sin plazo estipulado, por lo qué el líder del Partido de los Trabajadores se mostró cauto.

A su vez, también existieron sonadas declaraciones del papa Francisco ante a jueces argentinos, sobre el lawfare o la guerra judicial.

El tiempo dirá si las revelaciones de The Intercept tienen consecuencias reales en el complejo escenario brasileño y regional.

Por ahora, existen suficientes razones para suponer que podemos estar frente al escándalo judicial más importante de los últimos años en América latina. Un hecho que podría erosionar aún más la ya debilitada imagen de la Justicia en la región.

Por lo pronto las consecuencias son políticas y podrían impactar en el gobierno de Jair Bolsonaro.