Opinión Sup. Economía Domingo, 8 de septiembre de 2019 | Edición impresa

La incertidumbre y el miedo se apoderan de la economía - Por Rodolfo Cavagnaro

El control de cambio, las limitaciones para girar divisas y la incertidumbre sobre la marcha de la economía contribuyen al miedo.

Por Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes

Dado el clima electoral que ha tomado la Argentina, y los desajustes que se produjeron a partir del resultado de las PASO, la economía está totalmente paralizada en medio de decisiones de Gobierno y el resurgir de ciertas actitudes que ponen en serio riesgo las normas de convivencia. Para comenzar, la decisión de volver al control de cambios era ineludible ante la situación planteada en la cual ya se había postergado el pago de deudas de corto plazo y había que controlar los flujos para evitar una estampida.

Por cierto, el impedimento es para las empresas, ya que los particulares tiene un límite mensual de u$s 10.000 mensuales, el cual no es exagerado si se mira lo que ocurre con otros países de la región, donde los límites suelen ser menores porque sus ciudadanos no atesoran en dólares. Es tanto el daño que se ha hecho a la moneda nacional con los déficit crónicos, gasto público irresponsable e impuestos confiscatorios, que los argentinos recurren a resguardarse en dólares habiendo que nuestro país sea uno de los que más moneda norteamericana en efectivo tenga disponible.

Luego del resultado de las primarias, el pánico se apoderó de los ahorristas. Muchos que tenían ahorros en pesos salieron a comprar dólares. El destino fue o el colchón o sacarlos del país. En el último mes se cuenta un récord de apertura de cuentas de argentinos en EE.UU. Los que los tenían en dólares comenzaron a sacar la plata de los bancos por temor a una confiscación o alguna especie de corralito. Lamentablemente, la historia condena a la clase política y los ciudadanos sobre-reaccionan ante cualquier anormalidad.

La decisión de control de cambios fue bastante liviana y lo que impide es sacar grandes volúmenes, mientras obliga a liquidar a los exportadores. Solo de soja se calcula que faltan liquidar unos u$s 9.600 millones. Una parte corresponde a ventas concretadas y otra parte aún no se vende por las turbulencias del precio internacional. Lo cierto es que, al menos en los primeros días, las medidas tranquilizaron el mercado y las explicaciones acerca de la seguridad de la que gozan los depósitos en moneda extranjera en los bancos tranquilizaron a una parte de los ahorristas aunque algunos prefirieron tener los billetes consigo, asumiendo grandes riesgos por su propia seguridad.

Mientras tanto, la población asiste a un proceso de reacomodamiento de precios sin poder reaccionar más que aprovechar la eliminación del IVA a productos de la canasta básica. Otros comienzan a ver mejoras en sus ingresos por la modificación del Impuesto a las Ganancias pero en el medio de movimientos de precios surgidos entre la suba del dólar y las dudas por el futuro. La tranquilidad de los primeros días después de las medidas cambiarias no pudo tranquilizar toda vez que comenzaron a surgir cosas preocupantes.

Los que aprovechan para generar caos

Cuando había corrida, no hubo protestas. Solo declaraciones de Alberto Fernández que movilizaron al mercado y consiguió lo que él quería: que Macri tuviera que poner un control de cambio posponer el pago de deudas. Piensa que de esa manera le facilitarán su gestión. A partir de las últimas medidas. 

Esta semana, después del prudente silencio al que se llamaron los principales dirigentes de la oposición, aparecieron personajes con declaraciones muy extremas, como si fueran operaciones coordinadas. Por supuesto, en su conducta de silencio, ningún dirigente de la oposición salió a criticar estas propuestas, por lo que se puede deducir que las avalan. Tanto la propuesta de una reforma agraria como el hecho de marcar casas desocupadas alentando usurpaciones, son un claro desafío para violar el derecho de propiedad.

Estos elementos, mezclados con las declaraciones de los dirigentes generan esta situación donde todos buscan protegerse. Los dirigentes que defienden a Venezuela, y hasta los que las están pasando mal, ninguno sueña con emigrar a ese país tomado como modelo, con lo cual estamos e juego dialéctico destinado a  confundir. Como dijo un avezado político, la forma de esconder un elefante en una calle céntrica es mezclarlo con una gran manada de elefantes. Estos son los que hoy generan confusión y miedo.

Pero está el factor incertidumbre sobre el futuro, generado a partir de las aparentes grandes diferencias entre los principales oponentes en el calendario electoral. Hasta ahora ambos candidatos se culpan por la crisis desatada pero ninguno dice claramente lo que proponen para salir de la actual crisis de mediocridad.

Probablemente, a partir de la próxima semana, podamos conocer con mayor precisión las propuestas de Mauricio Macri y Alberto Fernández para solucionar la crisis actual que no es más que la consecuencia del abusivo gasto público del kirchnerismo y el macrismo y las subas de impuestos para financiarlo que, además, generó un elevado déficit fiscal. Las propuestas deberán ser creíbles y razonables. De lo contrario, nadie firmará más cheques en blanco.