+ Deportes Martes, 24 de septiembre de 2019

La historia del mejor defensor del mundo que se recuperó de una muerte casi segura

El holandés del Liverpool, Virgil Van Dijk, sufrió una apendicitis, peritonitis y una infección renal y estuvo al borde de morir.

Por Redacción LA

El defensor del Liverpool, Virgil Van Dijk, es uno de los mejores jugadores del mundo y, para muchos, se merecía el premio The Best que ganó Lionel Messi.

Luego de la ceremonia se conoció una historia sobre el holandés. En el 2012, con apenas 21 años, sufrió una apendicitis, peritonitis y una infección renal, una enfermedad que, en la gran mayoría de los casos, supone la muerte del afectado. 

 

"Lo único que pude ver fueron tubos colgando sobre mí. Mi cuerpo estaba roto y no podía hacer nada. En ese momento, los peores escenarios estaban zumbando alrededor de mi cabeza", reveló Van Dijk.

Por aquel entonces jugaba en el Groningen holandés y su entrenador, Dick Lukkien, explica cómo vivieron aquel episodio: "Al principio pensamos que tenía gripe. Estuvo en casa por unos días y con mucho dolor en el abdomen. Fue al hospital local pero no pudieron encontrar nada, así que lo enviaron de vuelta a casa. Allí ya fue su madre la que le llevó de vuelta al ver que aquello no era normal. Fue crucial para salvarle la vida".

 

Virgil empezó a pensar lo peor, llegando incluso a escribir su testamento: "Si muriera, una parte de mi dinero iría a mi madre. Por supuesto, nadie quería hablar de eso, pero teníamos que hacerlo. Podría haber terminado".

Finalmente, Van Dijk se recuperó, superó el gran obstáculo que le puso la vida y hoy es uno de los mejores jugadores del mundo.