Da La Nota Viernes, 21 de febrero de 2020

La fuerte confesión de Lizy Tagliani: "Yo nunca escraché ni a los que me fajaban por puto"

La conductora de “El Precio Justo” compartió una contundente reflexión después de los escraches en las redes que sufrieron algunas figuras.

Por Redacción LA

El anonimato en las redes sociales permite a los usuarios la libertad de decir cualquier cosa sin recibir ninguna consecuencia, por lo menos hasta ahora. Por la agresividad con las que fueron castigadas algunas figuras del espectáculo en las últimas semanas, Lizy Tagliani se animó a compartir un profundo mensaje en el que llegó a confesar algunos de sus vivencias más crueles. 

Los escraches a Jimena Barón por la promoción de su nueva canción y Elizabeth “La Negra” Vernaci por asegurar que “Jujuy es Bolivia”, sensibilizaron a la conductora de “El Precio Justo” y se volcó a su cuenta de Instagram. "Es largo, pero es lo que siento últimamente y lo quería compartir... Lo escribí así como venga, con los términos que usaba mi mamá 'haiga dea manices guevo', ja, ja, ja... Está escrito con amor y respeto. Ojalá sea así interpretado", escribió como pie de foto anticipándose a su mensaje.

 

"No soy mucho de meterme en el accionar del otro; para algunos soy muy tibia, para otros muy educada. La verdad no sé si está bien o mal, pero es mi personalidad", comenzó. 

Pensando en las consecuencias que puede traer, Lizy se preguntó: "Lo que no entiendo es desde cuándo fue que se puso de moda escrachar a una persona agrediéndola o desfenestrándola hasta hundirla en una tristeza absoluta o hacerla sentir una mierda por una equivocación, por una falta de conocimiento, por una frase sacada de contexto o un chiste que para algunos es nada y para otros es aberrante”.

 

“No lo sé, pero no estoy acostumbrada... Yo nunca escraché ni a los que me fajaban por puto, ni cuando tuve que dejar el cole por las burlas y el sometimiento”, agregó

Recordado una anécdota personal, siguió: “Tampoco escraché cuando mamá compró una heladera y una tele con radio, más un pantalón de corderoy marrón para mí y un pullover amarillo para ella, todo en cuotas. Y cuando se hizo de noche, mientras escuchábamos Radio Colonia, entraron los más pijudos de mi barrio y se llevaron lo que mamá había conseguido con mucho esfuerzo". 

 

"Esa noche, cuando se fueron, mi mamá puso la puerta, sacó un tomate, queso mantecoso, pan, hizo unos sanguchitos y nos sentamos a comer al borde de la cama, mientras me cantaba canciones de Libertad Lamarque", continuó

Y con ternura, recordó: "Me dijo: 'Ellos no saben, creen que son poderosos. Están borrachos y perdidos; se equivocaron, pero nosotras estamos felices y cada día seremos más alegres y fuertes, te lo prometo. ‘Haiga lo que haiga’ material, nunca te aferres a nada más que al amor'".

 

“Poco a poco, le demostré a mis vecinos, a mi cuadra, a mi barrio, después en mi trabajo, en la radio, en la tele, en el teatro, a miles, que no por ser trava soy menos mujer. Sé que tengo pene, que no tengo ovarios. Pero qué más da, soy Lizy y punto”, expresó. 

Y una vez más, acudió a la compresión: “No por haber sido pobre me convertiría en delincuente. No por sufrir abusos sería abusadora, no porque alguien se equivoque en actos cotidianos lo voy a quemar en una plaza. Cuando alguien se equivoca, tiene tiempo de aprender, mejorar hoy y volver a equivocarse con otra cosa mañana". 

"Prefiero vivir aprendiendo todos los días, a que me maten por ignorante. Cuidémonos, que podemos ser mejores cada día”, concluyó.

 

La publicación consiguió miles de likes y cientos de comentarios que adherían a su pensamiento. Entre ellos se destacaba el de Vernaci, que le dijo: "El mundo con vos en él es un lugar en el que vale la pena vivir".