Sup. Economía Domingo, 16 de junio de 2019 | Edición impresa

La economía marcada por la política - Por Rodolfo Cavagnaro

Las consecuencias de alianzas electorales se hicieron sentir en los mercados financieros pero no cambian el rumbo mediocre de la economía.

Por Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes

Fue una semana de alto voltaje, ya que el cierre de las Alianzas trajo consigo sorpresas inesperadas que se llevaron todas las miradas, mientras los únicos dato que se veían eran los que reflejaban la reacción de los mercados financieros. Los datos del Indec, sobre meses anteriores ya eran viejos y no reflejaban el momento que se estaba viviendo. Y es probable que el tiempo que resta hasta la presentación de listas para las PASO, con dos feriados intermedios, marque el mismo ritmo solo alterado por los datos del Indice de Precios al Consumidor  (IPC).

El martes, cuando se conoció la decisión de Macri de anunciar a Miguel Ángel Pichetto como su compañero de fórmula, los mercados estallaron de alegría. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York subieron hasta un 24% y el riesgo país bajó casi el 10% en dos jornada. La bolsa argentina acumulaba ganancias de 10% en dos días y subían los precios de todos los activos argentinos. El dólar también tuvo una retracción y los mercados se calmaron

Se puede decir que hubo una sobre reacción de los mercados que esta vez fue positiva, así como también había ocurrido en abril de 2018, cuando apareció la amenaza de suba de las tasas en EE.UU. Hoy el panorama cambió, la tasa norteamericana tiene más probabilidades de bajar y los activos emergentes vuelven a ser atractivos. En este caso, los argentinos están muy baratos y el panorama político abre mejores expectativas.

¿Por qué se entusiasman los inversores? Básicamente porque ven en la conformación de los principales espacios (incluido el de Lavagna y Urtubey) una oferta electoral donde priman posiciones razonables y moderadas en cuanto a la voluntad de cumplimiento del país con las obligaciones contraías, tanto con el FMI como con inversores privados. Nadie augura un triunfo de nadie sino que es el panorama general el que devuelve confianza.

La realidad sigue siendo dura

Mientras la política maneja y manejará el humor de los argentinos hasta octubre o noviembre próximos, la economía sigue su derrotero en función de las reglas de juego vigentes y el panorama se mantiene dentro cauces muy modestos. Es probable que en los próximos días se confirme que la economía dejó de caer y comienza un leve recorrido alcista. Desde junio los números darán positivos porque estaremos comparando contra los pésimos meses de 208, cuando comenzó la caída, por lo que habrá que ver la evolución intermensual para tener una idea más clara del ritmo del nivel de actividad.

Algunos indicadores sueltos van mostrando algunas leves mejorías, aunque no son generalizadas. El informe industrial de una consultora especializada mostró en abril una recuperación contra el mes anterior del uso e capacidad instalada en el rubro de refinación de petróleo y en metales básicos, pero no en el resto de las actividades. También hay indicadores positivos en mayo en materia de despachos de cemento, una suba del 4,5% en venta de materiales de construcción y una leve mejora en el nivel de empleo en el sector de la construcción.

Estos indicadores positivos se comenzarán a complementar en los próximos meses en la medida que vayan avanzando los acuerdos paritarios que establecen aumentos salariales para distintos gremios. Pero, además, el gobierno dispuso algunos anabólicos para estimular en consumo en rubros como electrónica, electrodomésticos, indumentaria y calzado a través de una extensión de Ahora 12 y Ahora 18 que, en algunos casos, supone cuotas sin intereses y, en otros, con tasas máximas del 20% anual.

También lanzó un programa para estimular las ventas de autos 0 km que durará en principio durante el mes de Junio, pero podría extenderse, con rebajas importantes en los precios de las nuevas unidades nuevas. Ambos programas están teniendo buena respuesta en ventas y, si bien no se vuelve a los niveles esperados, se consiguen mejorar los magros resultados del primer semestre.

Los indicadores de inflación de mayo dieron resultados de acuerdo a lo esperado, ya que el Indec mostró un 3,1% por la incidencia de los servicios y la medicina prepaga, mientras que la Dirección de Estadística de la provincia (DEIE) arrojó un índice de 3%, con mayor incidencia de la medicina prepaga, transporte y comunicaciones y esparcimiento. En ambas mediciones Alimentos y bebidas estuvo por debajo del índice general.

Estos datos, si bien son menores a los del mes pasado sigue siendo muy altos para una economía que no crece y esta falta de crecimiento está directamente relacionada con la caída de la inversión y el consumo, donde el efecto de las tasas de interés es primordial. La tasa de las Leliq esa semana bajó del nivel del 70% y alcanzó niveles de 67%, pero sigue siendo muy alta y el Banco Central se mueve con cautela porque hemos entrado en el periodo donde se sospecha podría haber una mayor demanda de dólares por cobertura ante las próximas elecciones.

Mientras el gobierno no solucione el problema de la tasa y saque de golpe los excesos de liquidez, que se acumulan desde los viejos déficit, será muy difícil una recuperación seria de la economía. La falta de soluciones estructurales, como una rebaja impositiva, una reforma laboral y previsional, nos avisan que seguiremos navegando en la mediocridad.